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NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 29 DE MAYO DEL AÑO 2013 (29/05/2013)

CANTIDAD DE PAGINAS: 76

TEXTO PAGINA: 7

El Peruano Miércoles 29 de mayo de 2013 495641 1440, San Isidro – Lima, y/o a la dirección electrónica bioseguridad@minam.gob.pe Regístrese, comuníquese y publíquese. MANUEL PULGAR-VIDAL OTÁLORA Ministro del Ambiente 943186-1 CULTURA Declaran Patrimonio Cultural de la Nación a la danza Diablicos de Túcume, del distrito de Túcume, provincia y departamento de Lambayeque RESOLUCIÓN VICEMINISTERIAL Nº 034-2013-VMPCIC-MC Lima, 24 de mayo de 2013 Visto, el Informe N° 099-2013-DPIC-DGPC/MC, de la Dirección de Patrimonio Inmaterial Contemporáneo; el Informe Nº 297-2013-DGPC-VMPCIC/MC de la Dirección General de Patrimonio Cultural; y, CONSIDERANDO: Que, por carta del 11 de diciembre de 2012, diversas autoridades y ciudadanos del distrito de Túcume, provincia y departamento de Lambayeque, solicitan al señor Ministro de Cultura que evalúe la posibilidad de declarar como Patrimonio Cultural de la Nación a la danza los Diablicos de Túcume; Que, a través del Informe Nº 099-2013-DPIC-DGPC/ MC, de fecha 25 de marzo de 2013, la Dirección de Patrimonio Inmaterial Contemporáneo señaló que la danza los Diablicos de Túcume, amerita ser declarada como Patrimonio Cultural de la Nación; Que, mediante Informe N° 297-2013-DGPC-VMPCIC/ MC, la Dirección General de Patrimonio Cultural elevó al Viceministro de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales el Informe Nº 099-2013-DPIC-DGPC/MC que fuera emitido por la Dirección de Patrimonio Inmaterial Contemporáneo, a través del cual se recomienda la declaratoria de la danza Los Diablicos de Túcume como Patrimonio Cultural de la Nación, para que continúe con el procedimiento; Que, en la tradición medieval cristiana, el demonio es el espíritu del mal que, rebelde a Dios y al orden cósmico de la creación, intenta poseer las almas de los seres humanos. En la iconografía medieval el diablo reviste características grotescas y no humanas que refl ejan su carácter maligno. Las representaciones coreográfi cas y teatrales de la fi gura del diablo tienen una larga tradición en la cultura occidental, en registros muy diversos que van desde los autos de fe propiamente dichos, en que adquiere rasgos terrorífi cos, hasta las representaciones burlescas en fi estas; Que, las fi estas cristianas son, además de una celebración de su fe, una representación de su victoria sobre el mal, representado en la fi gura del diablo, siendo la procesión el momento más frecuente de esta representación. Por ello se concede permiso temporal para representar al diablo, por lo general durante este momento, e incluso desde la noche anterior, siempre a cierta distancia de la imagen de culto, en un espacio y tiempo no sagrados, desafi ando el orden humano y divino con una actitud burlona e insolente, con el único impedimento de acercarse y actuar en presencia de la imagen religiosa ni mucho menos dentro del templo católico. La presencia de la imagen religiosa católica supone en cambio el triunfo de la fe entendida como “verdadera”, cuyo culto es promesa de la salvación eterna del alma de los devotos; Que, en estas fi estas el personaje del diablo es representado de modo festivo, con lo cual se le concede un aspecto lúdico a una fi esta de adoración religiosa, siendo esta también una manera de conjurar simbólicamente al mal. Pero, además, el enemigo de la cristiandad es la “gentilidad”, es decir, la existencia de religiones nativas precristianas, cuyas deidades y creencias son de este modo demonizadas. Las religiones originales de los pueblos americanos fueron objeto de una sistemática persecución por el sistema colonial español, pero parte su herencia pudo sobrevivir parcialmente, entremezclada con el ritual y la iconografía católicas, y en ciertos motivos de la tradición oral; Que, Túcume, capital del distrito del mismo nombre, está ubicado en la parte baja del valle del río La Leche, perteneciente a la provincia de Lambayeque, departamento del mismo nombre. En este distrito se celebra la festividad de la Virgen Purísima, siendo en el mes de febrero la fi esta principal, y en el mes de setiembre la fi esta de medio año. En esta ocasión aparece un grupo conocido como Los Diablicos, encargados de representar a los Siete Pecados Capitales, llamados los Siete Vicios en la tradición local, en diversos momentos de esta fi esta religiosa, siendo la procesión de una imagen de la Virgen el momento central de su representación. La presencia de este conjunto no solo es considerada importante, sino prestigiosa para sus componentes. Por lo general, en las representaciones religiosas la fi gura del diablo es la contraparte de los personajes religiosos que son celebrados, representando el mal al que hay que combatir y someter ritualmente para la redención de los fi eles. Esta representación nació y era originalmente parte de la procesión del Corpus Christi, pero esta fi esta pasó a un segundo plano ante la extraordinaria importancia que cobró el culto a la Virgen de la Purísima Concepción, patrona de Túcume. La danza de los Siete Vicios se ha hecho sufi cientemente prestigiosa como para representarse también en fi estas de otros santos, vírgenes y cruces en los diferentes caseríos del distrito; Que, en el distrito de Túcume se ubicaron dos importantes civilizaciones prehispánicas, conocidas actualmente como Moche y Lambayeque. En dicha zona se emplazaron importantes estructuras para el culto religioso. Algunas de ellas se levantaron en los cerros en donde, posteriormente, se dieron en la época colonial apariciones milagrosas de las imágenes que actualmente forman parte del mencionado culto a la Virgen de la Purísima Concepción. Existen dos imágenes de esta Virgen en Túcume: la llamada Virgen Grande, emplazada en la iglesia principal, y la Virgen Pequeña, llamada también La Andariega, La Ingrata o La Serrana, la que es llevada en procesión por las calles de Túcume y también recorre los caseríos y centros poblados menores del distrito y distritos vecinos, incluyendo a la provincia de Ferreñafe. Refi ere la tradición que la imagen de la Virgen apareció milagrosamente en el cerro Cueto, reapareciendo en el mismo lugar cada vez que era llevada a su templo en el sitio de Túcume Viejo, sitio original de la reducción de indios de la zona. Se trataría en este caso de la trasposición del antiguo culto a las montañas sagradas de la región por el culto a la Virgen, situación frecuente en el catolicismo andino; Que, en las procesiones de la Virgen Purísima tienen protagonismo los personajes conocidos como los Diablicos. La costumbre de representar a los diablos en procesiones religiosas está documentada en las crónicas de Martínez de Compañón a fi nales del siglo XVIII, y es sin duda muy anterior. Lo particular en este caso es que este tipo de personajes suele realizar sus representaciones a cierta distancia de la imagen, e incluso desaparecen en su presencia, pero los Diablicos de Túcume escoltan e incluso llevan la imagen durante la procesión; Que, al inicio de la fi esta de la Virgen Purísima, la imagen de la Virgen Chica es llevada a la iglesia principal de Túcume, al encuentro de la Virgen Grande que en este caso es considerada la Santa Patrona. Su paso es acompañado por un conjunto de músicos y un “cuetero” que va lanzando fuegos artifi ciales, anunciando el paso de la procesión. Los músicos son tradicionalmente intérpretes de tambor o redoblante y de chirimía, un instrumento de viento de madera similar al oboe, que dada su escasez ha sido a veces sustituido por una fl auta. Los documentos coloniales relacionados con cofradías dan cuenta del profundo arraigo de este instrumento en diversas comunidades lambayecanas, al menos desde el siglo XVIII; Que, una vez que la Virgen Chica ingresa al templo y ambas imágenes se encuentran, se celebra una misa solemne. Al término de ésta, ambas vírgenes son transportadas al atrio de la iglesia para presidir la representación danzada de los Siete Vicios, interpretada por los Diablicos. La Virgen Chica es colocada por