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NORMAS LEGALES El Peruano Lima, lunes 20 de febrero de 2012 461093 Que, por último, está el músico de caja y fl auta que acompaña la danza anunciando los momentos de ésta con una secuencia de tonadas; Que, esta danza sigue cinco etapas: la primera es el llama garpuy (arreo de la llama, aunque aquí se trate de un toro). Comienza a las cinco de la mañana, con la reunión de todos los personajes en la cima de un cerro cercano. En el discurso mítico andino, los dioses de las alturas son considerados dueños de las plantas y animales no domesticados de esos espacios. Se tendrá, por tanto, que pedir permiso para tomar un animal de altura para la corrida. Este permiso se solicita al hirka (señor del cerro y dueño de los animales silvestres) ofreciendo bebida, hojas de coca, dulces y especies silvestres de la puna. Los rukus y el repuntero entonces danzan su primera mudanza, la carhuarina, formando un círculo alrededor del toro, a modo de chaccu, para capturar y dominar al toro; pero éste eventualmente logra romper el cerco, iniciando una carrera desbocada. Los rukus corren tras él, tratando de cercarlo por ambos lados para obligarlo a ir cuesta abajo hasta el lugar denominado Cachinapataq (en quechua, ladera de abasto de sal). En el recorrido, los rukus son corneados repetidas veces, volando sus acchas por los aires. Durante todo este tiempo el cajero ha batido la caja, acompañado por el ruku capitán o ruku mayor, que no ha dejado de bailar, también como una forma de anunciar el paso de esta comitiva. Llegados a Cachinapataq, al toro se le captura ofreciéndole cachi, tentación que no puede resistir debido a su agotamiento y confusión. Los rukus aprovechan para enlazarlo y conducirlo la plaza central de Canchapampa, en medio de un gran júbilo. El toro nunca deja de resistir. El repuntero anuncia el avance de la cuadrilla con golpes de látigo que estallan en el piso; Que, como segundo paso, el toro es entregado a la autoridad en la “amarrada del toro” o “emprendar (poner en prenda) al toro”. En la entrada de la Municipalidad, la comitiva es recibida por alguna autoridad (usualmente el Alcalde), al cual el repuntero le amarrará el toro a las pantorrillas, en señal de entrega. Tras el ofrecimiento y entrega de bebida y algunos bocados a la comitiva, el toro es desatado ante el anuncio de un toque de diana; Que, al ser cumplida la tarea, se procede al tercer momento, la danza de celebración, que se realiza en la entrada del local municipal. Los rukus se ubican en dos fi las, encabezados por el repuntero y el toro, quienes luego ocuparán cada uno el primer lugar de una fi la, la derecha el toro y la izquierda el repuntero. Por regla general, el toro y el repuntero son los primeros en bailar cada “mudanza”, seguidos por la comitiva de los rukus, uno tras otro en sendas fi las. Las mudanzas o pasos son el guengu o zigzag, la gocha (laguna), en que los rukus de ambas fi las intercambian posiciones, siguiendo un desplazamiento oval (de ahí el nombre de esta mudanza) el tukupa ñawin (ojo de lechuza), también llamado ushupa murum (semilla de ají) en que dos danzantes, uno de cada fi la, se encuentran, se saludan y regresan, tomando el lugar el siguiente danzante, dando a las fi las juntas la forma de un rombo; la palma, o paso en que los danzantes se encuentran y alejan en su mismo nivel; el corazón / corazón volteado, fi gura clásica en que las dos fi las bailan juntas y avanzan por el centro para abrirse hacia afuera en línea circular, para reencontrarse en el otro extremo, fi gura que repetirán en sentido contrario; la rueda, en que se baila formando un solo circulo; la guarinilla, donde los danzantes, bailando en un pie, marcan una línea transversal, zapateando ante ella con las dos manos sujetando un garrote hacia arriba en sentido oblicuo; Que, el cuarto momento es la carhuarina, en que se representa la corrida de toros. Para este paso los rukus se ubican en dos hileras y hacen una parodia de la corrida, como agitar un pañuelo para la lidia y exponerse a ser embestidos por el toro. El repuntero interviene usando en cambio una manta, pero aquél igualmente lo “astea” (embiste), matándolo. Esta muerte es celebrada por los rukus con un jubiloso zapateo; el cuerpo del repuntero es cargado por éstos y entregado a la autoridad; Que, luego se da el aywalla (despedida), es el momento en que se retiran abrazados y danzando con alegría. El repuntero y el toro, abrazados, encabezan la retirada; Que, esta danza se representa tradicionalmente el 26 de julio como parte del ciclo de celebración de las Fiestas Patrias en Canchapampa, luego se representa el 27 y 28 de julio en Llata como parte del desfi le cívico y de dos tardes de concurso de danzas entre centros poblados de todo el distrito. También forman parte de las festividades patronales de otros centros poblados del distrito en condición de reciprocidad, bajo el sistema denominado tuma; Que, según los indicios presentados, y por información proporcionada por la antropóloga Gledy Mendoza Canales, quien elaboró el expediente técnico, la representación de esta danza se representaba también en la fi esta patronal de Canchapampa. La penetración del evangelismo, que en varias localidades ha signifi cado el retroceso o abandono de las fi estas católicas, ha causado la extinción de la fi esta patronal de Canchapampa. De este modo, una manifestación tradicional y original que podía enfrentar la amenaza de desaparición con el retroceso del catolicismo y, por tanto, de las fi estas patronales en la región, ha podido seguir representándose e incluso potenciar su importancia en un espacio proporcionado por el poder laico municipal; Que, los centros de administración suelen ser un sitio de expresión de la danza y la música de cada localidad dependiente de aquélla, y de la misma forma, muchas danzas características suelen representarse con ocasión de alguna fecha que se considere fundacional. Esta costumbre, ya mencionada incidentalmente por las crónicas en sus referencias sobre el Tawantinsuyu, vuelve a manifestarse con vigor con el advenimiento de la República, que no ejerció el fuerte control sobre las manifestaciones populares que era consustancial al poder colonial; Que, en el caso específi co de Llata, Huánuco, cada población y cada barrio representa sus danzas características, primero en su localidad y luego en el centro administrativo inmediatamente superior –en este caso, la capital de distrito-, siguiendo la lógica del sistema rotativo de turnos. Por tanto, tal manifestación se mantiene en este contexto festivo por decisión de la población, no teniendo la municipalidad u otra instancia de origen urbano más infl uencia que el establecer un concurso de danzas regionales, política que han seguido diversas instancias del poder local en el territorio nacional; Que, la danza Rukus de Canchapampa es interpretada por todos los miembros activos de la comunidad, de manera rotativa, con tal empuje que ha logrado ganar repetidamente en los concursos convocados por la Municipalidad de Llata; Que, según el expediente, los pobladores de Canchapampa consideran a ésta como una danza ganadera, no sólo por la presencia protagónica del toro sino también por la del dueño del ganado, el repuntero. En la representación el toro aparece como propiedad del hacendado, pero en realidad es de los patronos de las alturas, como queda patentizado al inicio de esta danza, que se abre con una ofrenda ritual a los hirkas y termina con la entrega del toro a una autoridad del mundo social humano, estableciendo un vaso comunicante entre el mundo de los dioses de las alturas y la organización social de la población humana. En el mito y el ritual de varias regiones andinas, el toro sustituyó a la llama como principal especie de ganado, asumiendo algunos de sus atributos míticos y rituales, lo que puede ser corroborado por el hecho de que la captura del toro sea llamada llama garpuy. El toro de las alturas, que corre libremente como ganado de los hirkas o apus y aparece en varios relatos como el procreador del ganado vacuno, puede asociarse a esta representación de un toro es bajado de las alturas para realizar una corrida; Que, esta manifestación es notable como expresión de una cosmovisión que se ha mantenido con las variaciones de rigor, advirtiéndose que sobre la secuencia de hechos y elementos de origen prehispánico se han superpuesto elementos de la cultura mestiza como son el toro, la corrida de toros y el ganadero, brindando de esta manera un valioso testimonio histórico de mestizaje y sincretismo; Que, el Artículo 14º de la Ley Nº 29565, Ley de creación del Ministerio de Cultura, señala que el Viceministro de