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8 NORMAS LEGALES Viernes 25 de febrero de 2022 El Peruano / pum pin se caracteriza por un ritmo de compás binario fuertemente marcado, así como por melodías de timbre agudo y tonos altos. Lo anterior se re fl eja en el uso de cejilla, capo o capotraste a la altura de entre el sexto y octavo trastes en las guitarras y guitarras requinto con que se hace el acompañamiento musical del pum pin, así como en las voces femeninas que interpretan las melodías y que forman parte importante de la dinámica performativa de la expresión. Al respecto, debe de mencionarse que las formas de representación del pum pin han atravesado por cambios y transformaciones sustanciales a lo largo del siglo XX, en función de los procesos de adaptación de sus portadores a nuevos escenarios históricos y sociales en tanto contextos de performance; Que, tradicionalmente, la práctica y representación colectiva del pum pin ha estado asociada al contexto festivo ritual de los carnavales y al ciclo de cultivo del maíz en la provincia de Fajardo, extendiéndose a lo largo de los meses de enero, febrero y marzo. Durante este período, es posible observar su interpretación acompañando las faenas comunales de aporque del maíz, conocido localmente como sara qallmay o como soltero qallmay cuando este es realizado únicamente por jóvenes solteros. Del mismo modo, actividades rituales como el ñawin apay, consistente en el desplazamiento hacia lugares especiales ubicados en los cerros circundantes de cada localidad, para hacer pagos u ofrendas a los apus o divinidades tutelares con fi nes propiciatorios; Que, además de acompañar las faenas y rituales asociados al ciclo agrario y a la fertilidad de las cosechas, la práctica colectiva del pum pin durante el tiempo de carnavales también de fi nió las dinámicas performativas del cortejo entre hombres y mujeres jóvenes de Fajardo. Así, y al menos hasta mediados de la década de 1970, el pum pin se convirtió en el elemento central de los encuentros que se daban en lugares especí fi cos ubicados en las alturas de la provincia, siguiendo una dinámica de competencia colectiva y espontánea orientada tanto al contrapunto entre hombres y mujeres como a la conquista de la pareja, mostrando para ello la mayor destreza posible en la ejecución de los instrumentos y en la improvisación de nuevas letras. Cabe hacer mención a algunos de estos lugares como Qallampu en Cayara, San Cristóbal en Huancaraylla, Qilla qasa en Colca o Kachipata en Hualla. Pero, sin lugar a dudas, la altiplanicie de Waswantu, localizada en la intersección de las localidades de Huancapi, Colca y Cayara, se volvió uno de los escenarios de mayor importancia y valor simbólico para el pum pin, tanto desde los años de 1970 como hasta la actualidad; Que, la altiplanicie de Waswantu fue el espacio donde se organizó en 1976 el primer concurso regional de pum pin, por iniciativa del señor Nolberto Flores Rodríguez. Dicho certamen, cabe señalar, fue un importante esfuerzo por fortalecer y renovar la práctica del pum pin a nivel regional, así como por posicionarla en el panorama nacional. De la misma manera, este evento propició la aparición de eventos similares a nivel provincial, estableciendo un primer antecedente para los actuales festivales y concursos en torno al pum pin que se siguen desarrollando tanto en Fajardo como fuera del ámbito local, gracias al impulso de asociaciones de residentes; Que, el concurso organizado en Waswantu, en ese sentido, constituyó lo que el etnomusicólogo Jonathan Ritter ha denominado un momento experimental en el pum pin, generando cambios y transformaciones a nivel de estructura, temáticas, y performance con relación a sus contextos tradicionales de representación. Al respecto, y siguiendo lo expuesto por el mencionado investigador, la estructura de estrofas sucesivas con melodías repetitivas interpretadas de manera espontánea, y sin una duración fi ja, dieron paso a canciones con estructuras más delimitadas que incluían introducciones, estrofas interconectadas con puentes o codos musicales, y fugas; Que, asimismo, la dinámica de interpretación colectiva, caracterizada por grupos numerosos de hombres y mujeres en ronda, con los hombres al medio tocando los instrumentos y las mujeres bailando y cantando alrededor, dio paso a la conformación de agrupaciones compactas integradas por 2 a 3 músicos varones y 3 a 4 mujeres como intérpretes vocales, adoptando denominaciones propias para distinguirse de los demás y presentarse frente a un jurado. Sobre las temáticas, además de aquellas de carácter romántico o amoroso, los intérpretes y ejecutantes del pum pin empezaron a plasmar problemáticas sociales, aspectos de la memoria histórica, y comentarios sobre la política local a través de las letras de las canciones; Que, este valioso espacio, sin embargo, fue aprovechado por agentes externos y ajenos a la tradición fajardina como Sendero Luminoso, que utilizó el concurso de pum pin en Waswantu con fi nes de propaganda, lo que generó su eventual interrupción tras la intervención de las fuerzas armadas. A raíz de ello, y especialmente a partir del contexto de crisis en que se vería sumido el país a partir de la década de 1980, la práctica del pum pin también adoptaría un carácter fuertemente testimonial, recogiendo las experiencias de pérdida, desarraigo, y violencia que atravesarían sus cultores tanto a nivel de la provincia de Fajardo como afuera de ella; Que, con relación a lo anterior, es necesario destacar el importante rol jugado por las asociaciones de residentes fajardinos y federaciones de alcance distrital, provincial y regional presentes en distintas ubicaciones a lo largo del país, las cuáles construyeron y sostuvieron una vasta red de festividades y concursos a través de los cuales la práctica del pum pin se mantuvo vigente y se siguió expandiendo. Es el caso de la Federación Fajardina – FEFA, establecida en 1959, y de la Federación Departamental de Instituciones Provinciales de Ayacucho – FEDIPA, establecida en 1984, responsables de la organización de los concursos de carnavales Qori Charango y Vencedores de Ayacucho respectivamente, por mencionar sólo dos ejemplos. Asimismo, Waswantu se ha vuelto a convertir en un punto focal para la práctica, representación y difusión del pum pin con la organización sostenida del Festival del Pumpin Fajardino, evento que cuenta con el respaldo o fi cial de las autoridades provinciales y distritales, coincidiendo con la época de carnavales entre febrero y marzo; Que, en la actualidad, es a través de este tipo de espacios que se dan los procesos de aprendizaje y transmisión del pum pin fajardino, constituyendo en ese sentido una señal de la vigencia de esta expresión que conjuga música, canto, baile, fi esta y memoria. Al respecto, es interesante hacer referencia a algunos de los temas abordados actualmente, y que incluyen problemáticas vigentes tales como la anemia y desnutrición, la pandemia por COVID-19, y la corrupción. Todo ello da cuenta de la versatilidad del pum pin fajardino en tanto mecanismo expresivo, permitiendo a sus cultores interrelacionarse con su contexto, así como problematizar, testimoniar y compartir sus vivencias al mismo tiempo que fortalecen su identidad; Que, conjuntamente con las referencias citadas en el Informe N° 000103-2022-DPI/MC de la Dirección de Patrimonio Inmaterial se detallan las características, la importancia, el valor, alcance y el signi fi cado del Pum pin fajardino de la provincia de Fajardo, departamento de Ayacucho; motivo por el cual, dicho informe constituye parte integrante de la presente resolución viceministerial, conforme a lo dispuesto en el artículo 6 del Texto Único Ordenado de la Ley N° 27444, Ley del Procedimiento Administrativo General, aprobado mediante Decreto Supremo N° 004-2019-JUS; Que, mediante Resolución Ministerial N° 338-2015- MC, se aprobó la Directiva N° 003-2015-MC, Declaratoria de las Manifestaciones del Patrimonio Cultural de la Nación y Declaratoria de Interés Cultural, en la que se establecen los lineamientos y normas para la tramitación del expediente de declaratoria de Patrimonio Cultural de la Nación de las manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial, correspondiendo al Viceministerio de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales declarar las manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial como Patrimonio Cultural de la Nación; así como su publicación en el diario o fi cial “El Peruano”; Con la visación de la Dirección General de Patrimonio Cultural, de la Dirección de Patrimonio Inmaterial, de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Ayacucho y, de la Ofi cina General de Asesoría Jurídica;