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Pág. 23 SEPARATA ESPECIAL Lima, sábado 1 de junio de 2002 el déficit previsto para los años 2003 y 2004 supera los límites fijados en la Ley de Prudencia y Transparencia Fiscal, lo cual requiere que se adopten las previsiones legales pertinentes. Un manejo fiscal prudente como el planteado, sirve para limitar la necesidad de financiamiento para el sector público en un promedio de US$ 2600 millones por año en el período 2003-2005. La gerencia de la deuda pública debe continuar priorizando las condiciones que aseguren un financiamiento estable con riesgos más diversificados. Se continuará requi- riendo el apoyo de organismos financieros internacionales para conseguir desembolsos a favor de la adopción de refor- mas económicas e institucionales, así como el acceso a los mercados de capitales externos e internos. En este último caso, estimamos positiva la iniciativa del Tesoro Público de liderar el desarrollo del mercado local de deuda, lo cual significa un mayor financiamiento en moneda nacional a tasas de interés fijas y a largo plazo. La ampliación de los plazos de las emisiones de deuda pública redundará no sólo en una mayor eficiencia en la gerencia de la deuda, sino además el progreso del mercado de capitales en el país. Balanza de Pagos El crecimiento previsto para la economía en los próximos años, así como el compromiso del gobierno de reducir paula- tinamente el déficit fiscal, es consistente con la sostenibilidad de la balanza de pagos: §El déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos se mantendría en alrededor a 2 por ciento del PBI entre el 2003 y el 2005. §Las exportaciones crecerían de US$ 7 861 millones en el 2002 a US$ 10 576 millones en el 2005, con el impacto de la puesta en marcha de nuevos proyectos mineros. Las importaciones pasarían de US$ 7440 millones a US$ 9489 millones. §La puesta en marcha del proyecto energético de Camisea desde 2004 redundará en la sustitución de importaciones de hidrocarburos, lo que apoyará además de las cuentas externas al nivel de eficiencia de la actividad productiva. §La estructura de financiamiento se sustentaría principalmente en flujos netos de capitales de largo plazo para el sector privado, los que en promedio permitirían cubrir más del 50 por ciento del déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos. §El indicador del peso de la deuda externa total con respecto al PBI mejoraría, bajando de 49 a 44 por ciento. §En línea con lo anterior, el perfil del servicio de la deuda total es sostenible en el largo plazo (35 por ciento de las exportaciones de bienes y servicios en promedio para el trienio). §En el período 2003-2005 se requerirá un flujo neto de capitales externos privados de aproximadamente US$ 1 060 millones por año, con lo cual las reservas internacionales netas (RIN) aumentarían en US$ 200 millones en promedio por año. §Con los resultados anteriores se reforzarían la solvencia de la liquidez internacional de la economía peruana. Así, el saldo de RIN en relación con las importaciones de bienes se encontraría en un promedio de 13 meses en el período. Además, respecto del saldo de deuda de corto plazo más vencimientos de amortizaciones de la deuda externa del período, las RIN equivaldrían a 1,8 veces en promedio en el trienio. Política Monetaria El Banco Central ha adoptado desde este año un esquema de metas explícitas de inflación, por el cual las accio- nes de política monetaria se aplican en consideración de una serie de variables macroeconómicas que determi- nan la evolución de los precios de la economía. De esta manera las acciones se toman a tiempo y en consistencia con el escenario macroeconómico. Nuestra proyección del crecimiento promedio anual de la emisión primaria y del crédito al sector privado entre el 2003 y el 2005 es de 8 por ciento y 9 por ciento, respectivamente. La estabilidad macroeconómica es una condición fundamental para el retorno de la confianza en la moneda nacional como medio de atesoramiento. En los últimos meses se han observado avances en la desdolarización de activos y pasivos financieros, tendencia que debería continuar. El crédito bancario seguirá los desarrollos en el sector real, por lo que la interrupción observada en los flujos crediticios en los últimos tres años deberá ceder este año, con miras a una expansión sostenida a partir del 2003. Esta tendencia se apoyará además en mejoras en los esquemas de reestructuración patrimonial para que lo hagan más predecible y eficiente. Hago propicia la ocasión para expresarle la seguridad de mi mayor consideración. Carlos Castro Rodríguez Vicepresidente, Encargado de la Presidencia