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Pág. 11 SEPARATA ESPECIAL Lima, sábado 1 de junio de 2002 valores m ínimos en los últimos años, hecho que permitió aliviar el pago por intereses de la deuda externa, a través de sus efectos en la LIBOR, y colocar ventajosamente Bonos Globales en el mercado internacional de deuda. En el panorama local hay que distinguir dos per íodos en el año 2001: un primer semestre asociado a la continuidad del proceso recesivo, vinculado a la caída de la inversión privada, agravado por la política fiscal contractiva aplicada por el Gobierno de Transición (la inversión pública cayó en promedio 30,3 por ciento en términos reales durante el primer semestre del 2001); y un segundo semestre que marca un punto de inflexión que marca el término de dicho proceso. La recuperación de la economía fue posible fundamentalmente gracias al inicio de las operaciones del proyecto Antamina (que en el segundo semestre significó un aumento de 16,7 por ciento en el PBI minero y de 72,5 por ciento en la producción de cobre) y a una política fiscal moderadamente expansiva, cuyo principal objetivo fue recuperar el crecimiento de la actividad económica, el cual opera como señal para el resurgimiento de la inversión privada. Durante el año 2001, el PBI creció un modesto 0,2 por ciento, impulsado por el desempeño favorable de los sectores primarios que incrementaron 1,9 por ciento; en cambio, la producción no primaria, la más importante en términos de generación de empleo y recaudación de impuestos, cayó 0,2 por ciento. El crecimiento del sector primario se explica exclusivamente por el crecimiento de la minería e hidrocarburos (11,2 por ciento), pues el sector agropecuario decreció 0,6 por ciento y la pesca se contrajo 13,3 por ciento. La demanda interna se contrajo 0,7 por ciento. Esta caída no fue mayor gracias al crecimiento de la inversión pública durante el último trimestre del año pasado (4,9 por ciento en términos reales). Como viene ocurriendo desde 1998, la debilidad de la demanda interna refleja principalmente la contracción de la inversión privada (-5,6 por ciento), a la cual en 2001 se sumó la caída de la inversión pública (-18,7 por ciento) provocada por el ajuste fiscal que ejecutó el Gobierno de Transición. La debilidad de la demanda interna y la apreciación nominal del tipo de cambio (-2,4 por ciento) generaron una deflación en los precios al consumidor (-0,13 por ciento). Sin embargo, la inflación acumulada durante el per íodo enero-abril de 2002 fue 0,71 por ciento; y se espera que la inflación del año se ubique alrededor de 2 por ciento, en parte, debido a la recuperación que se viene observando en la actividad económica, así como al alza del precio del petróleo. Por su parte, las tasas de interés han mostrado una tendencia decreciente, favorecida por la política monetaria expansiva implementada por el BCRP desde el segundo semestre del año pasado y por la reducción de las tasas de interés externas y del riesgo país. Las tasas de interés activas promedio en moneda nacional y extranjera cayeron aproximada- mente 300 y 240 puntos básicos, respectivamente; mientras que las tasas activas para clientes preferenciales a fines del año pasado se ubicaron en 5 por ciento en moneda nacional y 3 por ciento en moneda extranjera, alcanzando sus mínimos históricos. A fines del año 2001 las Reservas Internacionales Netas (RIN) del BCRP alcanzaron los US$ 8 613 millones, equivalentes a 14,4 meses de importaciones o 5 veces la emisión primaria. Por primera vez desde 1997, las RIN registraron un incremento anual de US$ 433 millones, debido fundamentalmente al incremento de las compras de moneda extranjera de US$ 203 millones y de los depósitos de las empresas bancarias en el BCRP de US$ 183 millones respecto del año 2000. La cuenta corriente de la balanza de pagos registró un déficit de 2 por ciento del PBI en 2001, significativamente menor al del año 2000 (3 por ciento del PBI). Esta mejora es explicada por la disminución del déficit en la balanza comercial (de 0,6 por ciento en 2000 a 0,2 por ciento del PBI en 2001). En el sector fiscal, las operaciones del sector público consolidado (no incluye gobiernos locales) registraron un déficit del 2,6 por ciento del PBI en el año 2001, menor en 0,6 puntos porcentuales al del año 2000. Este resultado se explica por la contracción de los gastos no financieros del gobierno general, que pasaron de 16,3 por ciento del PBI en 2000 a 15,6 por ciento en 2001, y por el moderado aumento de los ingresos tributarios del gobierno central que pasaron de 12,1 por ciento del PBI en el 2000 a 12,3 por ciento en el 2001 debido a la mejora en los pagos de fraccionamientos, así como a la regularización de pagos del impuesto a la renta. Sin embargo, esta recuperación fue parcialmente atenuada por una reducción en los ingresos por concepto de IES (de 0,6 por ciento del PBI en 2000 a 0,5 por ciento del PBI en 2001) a causa de la reducción de la tasa de 5 por ciento a 2 por ciento en el mes de setiembre. La deuda pública alcanzó en 2001 la cifra de US$ 24 418 millones, equivalente al 45,2 por ciento del PBI, de los cuales el 78 por ciento corresponde a obligaciones con el exterior (US$ 18 967 millones, 35,1 por ciento del PBI) y el 22 por ciento restante a obligaciones internas (US$ 5 451 millones, 10,1 por ciento del PBI). Finalmente, según los índices que elabora el Ministerio de Trabajo y Promoción Social, el empleo en Lima Metropolitana se recuperó moderadamente durante el año 2001 (0,7 por ciento), liderado por el sector comercio (1,5 por ciento),