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10 NORMAS LEGALES Viernes 21 de diciembre de 2018 / El Peruano del mismo. Depende jerárquicamente de la Dirección General de Patrimonio Cultural; Que, con fecha 28 de febrero de 2018, el Alcalde de la Municipalidad Provincial de San Antonio de Putina, solicitó al Ministerio de Cultura que la música y danza Qhapero, de la provincia de San Antonio de Putina, departamento de Puno, sea declarada como Patrimonio Cultural de la Nación; Que, mediante Informe N° 900549-2018/DGPC/ VMPCIC/MC de fecha 06 de diciembre de 2018, la Dirección General de Patrimonio Cultural hizo suyo el Informe Nº 900233-2018-DPI/DGPC/VMPCIC/MC del 05 de diciembre de 2018 emitido por la Dirección de Patrimonio Inmaterial, a través del cual recomendó declarar la danza Qhapero, de la provincia de San Antonio de Putina, departamento de Puno como Patrimonio Cultural de la Nación; Que, el Qhapero es una expresión de música y danza de carácter satírico practicada en varias zonas del departamento de Puno y especialmente en las provincias de Ayaviri, Azángaro, Huancané, Lampa, Puno y San Antonio de Putina. Su representación tiene lugar en contextos festivos como los de la fi esta de la Virgen de la Candelaria en febrero, la festividad de la Santísima Cruz del 3 Mayo, la fi esta de San Antonio de Padua en junio y la festividad de Santiago Apóstol en agosto; presentando notables diferencias según el lugar y la fecha. En el caso de la danza y música Qhapero practicada en la provincia de San Antonio de Putina, esta se ejecuta durante el mes de junio, en la festividad en honor a San Antonio de Padua, santo patrono de esa localidad; Que, la provincia de San Antonio de Putina se ubica al norte del departamento de Puno, limita por el sur con la provincia de Huancané, por el norte con las provincias de Sandia y Carabaya, por el este con Bolivia, y por el oeste con la provincia de Azángaro, de la cual formaba parte hasta su creación como provincia autónoma por Ley Nº 25038, publicada en el Diario O fi cial El Peruano el 14 de junio de 1989. Según información del INEI (2017), la provincia cuenta con una población de 36 113 personas, y constituye una zona de habla Quechua y Aymara. Por otro lado, según el antropólogo Gerardo Damonte, se tiene registro de ocupación humana de esta zona desde tiempos prehispánicos, habiendo pertenecido al señorío aymara Qolla, durante la época del Tawantinsuyu; Que, el nombre Qhapero proviene de la palabra qhapo, que hace referencia a un arbusto que crece en las zonas altas de la región y es comúnmente usado como leña. Varios autores, entre los que se encuentran el antropólogo Fredy Rubén Reyes Apaza, relacionan este nombre al acto de encender la pira ritual con que culmina la danza, conocido como quema del qhapo, entendiendo que el nombre qhapo se le da también a la pira en sí. La dinámica del Qhapero, en Putina, como en otras localidades, consta no solo de los desplazamientos de los personajes sino de una particular interacción entre ellos, así como de momentos especí fi cos que culminan con el encendido de las piras rituales, acto en el que participan solo algunos de los personajes de la danza. Por ello, autores como Virgilio Palacios Ortega consideran que el Qhapero podría ser considerado más un rito que una danza; Que, en San Antonio de Putina la danza se realiza tanto en la misma capital de la provincia como en sus comunidades rurales, siendo practicada el 19 de junio, víspera de la octava de la fi esta de San Antonio de Padua. La preparación para esta ocasión comienza varios meses antes, con la designación de los alferados del qhapero, quienes se encargan de organizar a los danzantes y a los músicos de las diversas comunidades, así como de proveer la leña que será utilizada en la quema de los qhapos o luminarias. Los alferados representan a las antiguas autoridades políticas de la zona, quienes en el pasado eran los encargados de patrocinar la fi esta. En tiempos coloniales se habría tratado de los corregidores o los tenientes corregidores, quienes mantenían el control político sobre la población indígena de la zona. En tiempos republicanos quien asumía este papel habría sido el hacendado, acompañado por otros personajes con poder económico, como comerciantes y familiares, que se verían representados en la caballería; Que, la entrada de los Qhaperos a la plaza de armas de Putina se produce el 19 de junio por la tarde, con el repique de la campana mayor del templo. En primer lugar, ingresan los alferados junto a sus acompañantes y autoridades invitadas quienes saludan al pueblo y santo patrón. Seguidamente ingresa la comitiva, liderada por los taytas, quienes al toque de sus pututus ingresan por las cuatro esquinas de la plaza. Luego de ello, el grupo de alferados junto a los taytas, q’aspas, negras, ukumaris y chicheras se coloca frente al templo o a la imagen de San Antonio, mientras los músicos interpretan marchas y wayños tradicionales de la región. La música es ejecutada con fl autas traversas de caña conocidas como pitos o pitus, cuya ejecución se alterna con la de cornetas de metal (bronce), mientras que la percusión se realiza con una tarola o tambor y un bombo de banda; Que, el primer personaje en ingresar a la plaza es el tayta, quien asume el rol de guía del recorrido y que representa a la población indígena. Este es el personaje con más libertad en el desplazamiento ya que interactúa con todos los demás, cumpliendo el rol de marcar los lugares donde se colocarán las piras para la quema del qhapo. Su vestimenta consta de un ch’ullu (chullo), una montera, una camisa blanca, un saco rojo o verde, una letra lliklla (manta tradicional de la zona) donde lleva licor y coca para la ch’alla a la pachamama, un pantalón negro de bayeta, una letra chumpi o faja multicolor y un par de ojotas. Lleva, además, un pututu, un pan o tayta t’anta — símbolo que representa la devoción a San Antonio en todo el mundo católico— y, una ch’uspa (bolsa) en cuyo interior porta granos de maíz y habas que entrega a los asistentes como símbolo de prosperidad. En su recorrido el tayta va jalando un caballo blanco con una enjalma adornada; Que, el segundo personaje en ingresar a la plaza es el q’aspa, quien lleva las mulas que cargan la leña que será usada durante la quema del qhapo. De acuerdo al expediente, el personaje del q’aspa representa directamente al sirviente del patrón o hacendado a quién pertenece la carga de la mula, hecho que también es mencionado por el antropólogo Reyes Apaza. Las mulas cargan la cama carga de los alferados, conformadas por antiguas maletas de cuero (petacas) adornadas con banderas, que se colocan encima de la carga. Las mulas llevan puesto un bozal que se conoce localmente como jakima, confeccionado de cuero de llama y lana. Antiguamente, estas mulas habrían cargado también las riquezas de los hacendados y autoridades terratenientes de la zona que participaban del Qhapero. La vestimenta de este personaje está conformada por una camisa blanca, un pantalón blanco, un chaleco negro, un pañolón de seda multicolor, escarpines, zapatos negros, un pañuelo blanco cubriendo su rostro y una peluca rubia. Lleva consigo un cencerro que hace sonar a lo largo del recorrido; Que, junto con los q’aspas va el personaje de la negra —ejecutado tradicionalmente por varones— que representa a las sirvientas o esclavas negras de los patrones. Su vestimenta consiste en una pollera colocada al revés, una montera, una almilla blanca de bayeta, un pantalón blanco, un rebozo cruzado y calza un par de ojotas. En el cabello lleva fi nas trenzas cubiertas con un pañolón de color blanco. En la mano lleva un zurriago con el que va arreando a la mula que el q’aspa va jalando. Otro personaje femenino es el de la chichera o aqhera, quien en sus jarras lleva la chicha o aqha, que será servida durante la fi esta. Este personaje, al igual que los anteriores, representa a la población indígena al servicio de los hacendados o autoridades de turno. La chichera viste un sombrero de estilo mestizo, una almilla de bayeta, una letra chumpi o faja multicolor, una pollera, una letra lliklla (manta tradicional de la zona) y ojotas. Asimismo, lleva una estalla, (especie de servilleta de lana de oveja), un tupu (prendedor) y una jarra de porcelana donde carga la chicha; Que, un quinto personaje es el ukumari, representación de un oso, que actúa como bufón y al mismo tiempo cumple el rol de guardián de la festividad, danzando con los otros personajes e interactuando con las personas