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NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 29 DE SEPTIEMBRE DEL AÑO 2018 (29/09/2018)

CANTIDAD DE PAGINAS: 156

TEXTO PAGINA: 14

14 NORMAS LEGALES Sábado 29 de setiembre de 2018 / El Peruano bloque que se deja descansar como mínimo 24 horas cubierta con una bolsa de plástico para evitar que seque y fi nalmente, se efectúa el saruy, pisado y amasado de la pasta con un solo pie, hasta conseguir la textura requerida; Que, las herramientas que son usadas en la producción alfarera son el plato torno de piedra y de forma circular, que gira manualmente sobre una base plana y permite modelar la pasta con la mano y dar forma al objeto; antiguamente se utilizaba el yunke o molde de arcilla para iniciar la obra, ahora es utilizado ocasionalmente; la t’aqllana, base de cemento para el inicio de la obra; la chawina, piedra pómez conocida como qhankawa, que ayuda a modelar los objetos; la llawchana, piedra envuelta en una tela adecuada que permite remojar la pieza para que no se seque, ayuda también a desbastar los objetos y que hoy sustituye a la antigua lapa qara, pedazo de cuero; la llunk’una o pulidora, pedazo de vidrio arqueado o cuarzo para pulir las asas de los objetos; la k’isuna, fl eje o pieza de metal que sirve para desbastar el objeto; la q’aruna, piedra pómez que permite emparejar y pulir la pieza. Otras herramientas usadas son el mango de un cucharón de madera, para el modelado de piezas grandes y altas y los moldes para hacer los platos grandes y para hacer las cabezas en relieve de los animales que ornamentan las piezas; Que, los objetos se modelan a mano alzada, con una mano se hace girar la pieza y, con la otra, se le da la forma. Primero se produce la parte plana del objeto, conocida como sikit’aqlla, luego se hace la base o teqsi y a continuación se desarrolla el qhupu, cuerpo del objeto. Se continúa con el cuello o kunka, que incluye la boca o entrada de la vasija. Finalmente se añaden asas, adornos y demás detalles que requiera la vasija. Este proceso se da en ocho pasos, algunos de ellos denominados en función a las herramientas utilizadas. Se empieza con la t’aqllana, que consiste en desarrollar la parte plana del objeto, se realiza encima de arena para evitar que la arcilla se pegue a la t’aqllana. Se sigue con el qapi, procedimiento de hacer anillos de arcilla con los dedos para ir levantando el cuerpo del objeto. En tercer lugar, se procede a la chawina, de fi nición de la forma del cuerpo del objeto con la chawina. En cuarto lugar, se hace el proceso de desbastado del objeto, conocido como k’isuy y realizado con la k’isuna. Se continua con el q’aruy, alisado de la pieza mediante la q’aruna. Luego se procede al llunk’uy, pulido de la pieza y, fi nalmente, se realiza el pintado y la cocción; Que, para la cocción existen dos tipos de hornos, el horno abierto y el horno cerrado. En el primer caso, el horno se dispone en el suelo (qoto), delimitado circularmente con piedras volcánicas. En este horno las piezas se queman con ichu y bosta, recubiertas con fragmentos de cerámica y ramas. El combustible se dispone formando parrillas y las piezas se van poniendo por capas. El otro tipo de horno, de uso más frecuente, tiene paredes de adobe que pueden variar desde 1.50 hasta 2.50 m. de alto, con base de ladrillo. En este horno, la cocción empieza con el calentamiento del horno por dos horas con hojas de eucalipto, bosta, leña y roque (cactus). La quema se produce por un promedio de 10 horas. Terminada la quema se debe esperar 24 horas para retirar los ceramios. Si el objeto se pinta con pigmentos naturales, el proceso de cocción es la última fase de la producción. Cuando se pinta el objeto con pintura industrial, se hace una primera cocción consolidando la pieza, se decora con la pintura y se hace una segunda cocción para el fi jado de esta; Que, los Incas usaron los pigmentos negro, blanco, rojo y anaranjado. De la misma manera los pigmentos empleados en Raqchi son el rojo (puka), obtenido en la provincia de Canas, conocido también como taco; el verde (q’omer) obtenido en la provincia de Acomayo; el negro (yana) obtenido en el distrito de Pitumarca y el blanco (yuraq) obtenido en zona cercana al templo de Raqchi. Estos pigmentos se recogen de los yacimientos como k’urpa o trozos, luego se colocan en el horno caliente para que se suavicen y se muelan, después se remojan en baldes con agua por cerca de un mes, nuevamente se muelen y tamizan con tela fi na. La tierra obtenida se mezcla con fundente (harina de trigo o azúcar blanca) y agua. Al terminar esta mezcla, el pigmento está listo para ser usado en los ceramios. El pintado se realiza antes de que el objeto entre al horno. Una vez policromado debe dejarse un par de horas para que seque, luego se realiza el bruñido, y luego de varios días entra al horno. Cuando ya está quemado, se frota con cebo de oveja o grasa para que el objeto quede más brilloso, con este acabado la pieza cerámica parece vidriada, pero no lo está; Que, la cerámica de Raqchi ha mantenido la iconografía del estilo Inca del Tawantinsuyu, compuesta por una serie de representaciones y simbologías decorativas, fi namente dibujadas, dispuestas en serie o alternadas, a lo largo de bandas o niveles, cubriendo de este modo la totalidad de la pieza con excepción de la base, siguiendo un criterio de perfecta simetría. Los diseños son principalmente geométricos, cubriendo un rango amplio que va desde las líneas paralelas, ajedrezados, rombos, cuadrados, triángulos, cruces, volutas, a veces en forma de tocapus, motivos simétricos inscritos en un marco cuadrado. Estos diseños se combinan con imágenes muy estilizadas de plantas, insectos, aves, peces, serpientes, camélidos y personas en trajes antiguos, dispuestas en el mismo orden que los diseños geométricos; Que, dentro de la producción cerámica de Raqchi se distinguen objetos ceremoniales o rituales, utilitarios o domésticos y decorativos, aunque algunos de ellos podrían pertenecer a más de una categoría. Muchas de las piezas que se producen tienen un claro origen precolombino y están asociadas a la preparación, fermentación, almacenamiento, transporte, expendio y consumo de la chicha, bebida sagrada y emblemática del Tawantinsuyu, aún de gran consumo en el mundo andino. Entre las piezas de origen precolombino destaca el llamado urpu o aríbalo, recipiente que se produce en una variedad de tamaños. El hatun urpu o urpu grande supera el metro y medio y hoy es usado para fermentar la chicha o guardar alimentos secos, como granos. El tinku urpu, de tamaño mediano, es también usado para fermentar la chicha. Una variante del urpu es el raki, objeto para depositar chicha o líquidos para uso diario y que se produce, a su vez, en tres tamaños, de mayor a menor, denominados hatun raki, huchuyniray raki y huchuy raki. Otra pieza asociada a la chicha es el tumin, cuyo uso está vinculado a la venta de chicha en ferias. En el ámbito de lo ritual destaca la vasija – también de origen precolombino - conocida como kinsaqocha que, en el contexto de Raqchi, signi fi ca objeto donde se puede tomar tres tipos de bebidas, pieza ceremonial que consta de tres compartimientos concéntricos, con embocadura individual cada uno, en el que se sirve tres chichas o tres bebidas espirituosas distintas. En la decoración de esta vasija predomina la fi gura de la serpiente (amaru) tótem de la sabiduría que simboliza al agua que recorre los canales de irrigación y al universo subterráneo. Esta pieza tiene una versión que representa a los tres mundos de la cosmovisión andina, el kay pacha, o mundo terrenal, representado por el puma; ukhupacha o mundo de abajo, representado por una serpiente y hanaq pacha o mundo de arriba, representado por el cóndor. Los incas lo usaban para brindar en los rituales para las divinidades y, actualmente, se utiliza en matrimonios y fi estas patronales. Otro signi fi cativo objeto emblemático de la cultura Inca es el qero, vaso que en el periodo precolombino se hacía de madera, de metal precioso o de arcilla y con el cual el soberano inca realizaba libaciones propiciatorias. Este vaso sigue en uso por los o fi ciantes andinos durante sus ofrendas a los Apus y a la Pachamama; Que, en Raqchi se elabora también vajilla utilitaria, en esta producción destacan los platos o p’uku, el hatun p’uku es para el varón, se trata de un plato hondo y grande para servir sopas o t’impu, mientras que el tinkuniraq p’uku es para la mujer, se trata de un plato mediano, y el uña p’uku, es un plato para los niños. Se produce también un plato grande, llamado chillato, usado para matrimonios o días especiales. Entre las jarras destaca la cuartilla, recipiente empleado para servir licor en los matrimonios, a la bebida contenida en ella se le llama aynikuy, que signi fi ca ayuda para los novios. Otra jarra característica es el maqtillo que tiene en el cuello el rostro humano de un joven decorado con serpientes, se usa para servir licor o vino; en tiempos pasados, servía para la chicha de sauco que se compartia en las fi estas. La variedad de piezas incluye tazas,