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9 NORMAS LEGALES Domingo 13 de agosto de 2023 El Peruano / departamento de Apurímac, por medio de una reunión coordinada por las autoridades locales, el 24 de junio de 2023 validaron la información sobre la referida costumbre dando su aprobación; Que, la festividad en homenaje a la Santísima Virgen de Caype, patrona del centro poblado homónimo, destaca de entre su rico calendario religioso y ritual como fi esta principal de la localidad, estando su imagen ubicada en la Iglesia de la Plaza de Armas de Caype, templo construido bajo la guía de la orden jesuita en el siglo XVII, de inspiración barroca, en sí misma un patrimonio monumental de gran valor. Una de las tradiciones orales relata el poblador indio de nombre Clemente, quien, inspirado por la reciente historia de la Virgen de Cocharcas, transporta una imagen de la Virgen de la Candelaria desde Copacabana, en la actual Bolivia, con destino a Huancayo. La escultura era obra de Sebastián Acosta Túpac Inca, quien la termina de elaborar el 10 de agosto de 1617, según consta en el pedestal de la imagen. Tras meses de peregrinación, al pasar por una hondonada en el camino a Lambrama, entre el cerro Calvario y la quebrada de Suncho, la imagen de la Virgen pronuncia entonces la palabra quechua “kaypi” (aquí) o “kaypi qipakusaq” (aquí me quedo) indicando que estaba cansada, y que se debe establecer en aquel lugar. Pocos años después de estar guardada en la capilla de Maraypata, fue construido su templo, terminado en 1623, alrededor del cual se forma el actual pueblo de Caype; Que, la fi esta de la Santísima Virgen de Caype, una de las más concurridas de la región, que tiene lugar en un centro poblado relativamente pequeño, mezcla los aspectos propios del ritual católico de adoración a la imagen a la que se con fi ere un carácter milagroso, con diversos aspectos propios de la religión andina, como el permiso debido a la Pachamama y a los cerros o apus de la región, protectores y propiciadores del ganado y la producción agrícola. También es notoria por la importante presencia de la Danza de Tijeras, expresión declarada Patrimonio Cultural de la Nación según Resolución Directoral Nacional Nº 363/INC-2005, e inscrita en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad el 16 de noviembre de 2010; Que, los responsables de la fi esta son los mayordomos conocidos como altareros, quienes se encargan del cuidado y resguardo de la imagen de la Virgen de Caype, de armar los grandes altares en la plaza principal de Caype, y de organizar las actividades, en especial la contratación de los conjuntos de Danza de Tijeras que se presentan en diversos momentos de la fi esta. Con ellos están una serie de cargos particulares, como los capataces, despenseros y otros, asumidos por parientes y amigos; Que, los preparativos de la fi esta inician con el llanta waqtay, corte de leña para el fogón, que se realiza en febrero. El día indicado se convoca a un ritual presidido por un o fi ciante conocido como auqui, quien pide permiso a la Pachamama para que la labor se realice sin incidentes; para ello se coloca una mesa ritual, compuesta por una manta o poncho sobre el cual se colocan una serie de elementos, siendo estos un vaso de madera o qero con chicha de jora, otro vaso pequeño con licor de caña, coca, una planta medicinal llamada chamana, incienso, y pimienta, llamada qori pimienta. La coca es consumida con llipta o cal, se hace una aspersión de licor o challaykuy a la tierra, y fi nalmente la ofrenda reunida es quemada y enterrada; Que, en la víspera 28 de junio, se realiza el traslado de la leña del altarero. Cada día de la fi esta tiene su momento de traslado de leña a cargo de su cargonte respectivo. El auqui realiza otro ritual de pago a la tierra y los apus, para que a su vez este traslado de leña se haga sin contratiempos. El altarero invita un desayuno y posteriormente un almuerzo a cargantes, colaboradores e invitados en general; Que, el primer día de fi esta, 29 de junio, el altarero, junto con un conjunto de jóvenes y con el auqui se reúnen en el lugar conocido como Sacha Alqa, donde los vacunos más ariscos están resguardados, según se cuenta, por los apus y la Pachamama, quedando al cuidado de los patrones y con el auspicio del auqui; los animales más dóciles se cuidan en los pastizales de Chahuana Pampa, Manzanayoc, Chillacayoc, Layama y otros más. En las primeras horas de la mañana se realiza el waka ñakay para la obtención de la carne de los vacunos, bajo la supervisión de un qatay o asistente, usualmente yerno del altarero; Que, el día 30 se construye, con ramas traídas de la casa del cargonte una ramada, especie de recinto techado con ramas con hojas, junto a la casa del altarero; en esta ramada se colocan la mesa ritual, un asiento conocido como escaño, para el altarero y sus familiares, y los recipientes con bebidas como la chicha de jora y el cañazo. Igualmente se procede al altar watay, armado del altar para el descanso de la Virgen, con palos de madera de diversa longitud, imágenes de ángeles, espejos de colores, abanicos y retablos con imágenes religiosas. El altar es rematado por un arco de madera, siendo coronado por una o tres banderas peruanas. Se recibe a los danzantes de tijera y los maestros de violín y arpa en la ceremonia ritual del taripakuy, en las afueras de Caype, en los sitios de Pampachacra o de Cruz Huicho, para saludar a los apus y cerros patronos de la región. Para propiciar la performance de la danza de tijeras, se procede al ritual del pachatinkay o pago a la tierra, donde las vestimentas e instrumentos de la danza de tijeras son sahumados por un maestro de mayor experiencia. Tras una ceremonia de preguntas y respuestas sobre la procedencia y razón del uso de instrumentos y vestimentas a los jefes de los conjuntos musicales, músicos y bailarines se visten y portan sus instrumentos para iniciar una primera competencia o reto, conocido como siray uchaykuy, tanto entre los danzantes de tijeras o danzantes tusuq como entre los músicos de arpa y violín, en una serie de competencias de habilidad y virtuosismo; Que, el primero de julio, al iniciar la tarde, los altareros, junto con familiares y amigos, acompañados de su respectivo conjunto de músicos, visitan a las autoridades locales y a los colaboradores de la fi esta. Terminado este protocolo, todos pasan a la plaza, donde los conjuntos tocan y bailan al pie de los altares. Al tocar las campanas de las dos de la tarde se inicia el armado de las andas donde es colocada la virgen. A las siete de la noche es la segunda velada del altar. Un encargado del día organiza la atención de los devotos, instalando una cocina a unos seis a siete metros del altar, donde se prepara una serie de platos y bebidas para los presentes. A las nueve de la noche es la primera misa en homenaje a la Virgen. Se ofrece una serenata a la virgen a cargo de músicos contratados, durante toda la noche, con la quema de castillos a las doce de la noche, la invitación de comidas y bebidas para esta ocasión y el canto de diversas tonadas populares y de devoción; Que, el 2 de julio es día central de la fi esta. Inicia con un segundo encuentro de danzantes de tijera, con el toque del wallpa waqay, o canto del gallo, en el atrio de la iglesia. A las ocho se celebra la misa principal en honor a la Virgen, la que se aprovecha por algunos devotos para celebrar bautizos y matrimonios. Sigue la procesión de la Virgen con una nueva vestimenta y en su anda profusamente rodeada por la multitud de devotos, encabezada por los danzantes y los músicos de arpa y violín. La procesión dura toda la tarde a lo largo de un recorrido establecido, deteniéndose en cada altar y esquina para ser homenajeada con los cantos del párroco y los devotos de diversa procedencia, quienes incluso se presentan con sus trajes regionales de fi esta. Tras regresar la imagen al templo, se disfruta de un almuerzo general. A las dos de la tarde se representa la danza jocosa de la waylaka, seguida de una tercera competencia de danza de tijeras, en representación de los fenómenos naturales de los que procede su particular poder. Esta competencia dura varias horas, y continua durante la tercera y última velada de la noche; Que, el 3 de julio, tras un convido, a horas del desayuno inicia otro baile, la qashwa, protagonizada por grupos de participantes, uno por cada altar, encabezado por el altarero y un danzante de tijeras que lleva en una mano una bandera peruana bicolor y en la otra sus infaltables tijeras. Los participantes, agarrados de las manos en cadena, siguen el recorrido al compás de la canción llamada tumbischa corralcha, mientras se desarman los altares. Por último, se realiza la más importante competición de danzantes de tijera, llamada taponakuy, donde la competencia alcanza niveles de