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Pág. 179912 NORMAS LEGALES Lima, martes 2 de noviembre de 1999 quier momento subrogarse en las obligaciones asumidas por la FAO. 6. La FAO podrá, en consulta con el Gobierno, ejecutar parte o la totalidad del Proyecto mediante subcontrata. La selección de subcontratistas se hará, previa consulta con el Gobierno, de conformidad con los procedimientos de la FAO. OBLIGACIONES DEL GOBIERNO 7. El Gobierno adoptará todas las medidas necesa- rias para facilitar la ejecución del Proyecto y ayudar al personal de la FAO, a conseguir los servicios y medios necesarios para el desempeño de su labor. El Gobierno aplicará a la FAO, a los fondos y objetivos de su propiedad, a sus funcionarios y demás personas o entidades que desempeñen servicios en su nombre, en relación con el Proyecto, las cláusulas de la Conven- ción sobre Privilegios e Inmunidades de los Organis- mos Especializados; se aplicará el tipo de cambio esta- blecido por las Naciones Unidas. 8. El Gobierno resolverá las reclamaciones formuladas por terceros contra la FAO, su personal o demás personas que desempeñen servicios en su nombre en relación con el Proyecto, salvo cuando el Gobierno y la FAO convengan que estas reclamaciones obedecen a negligencia culpable o intención dolosa de esas personas. 9. El Gobierno responderá de la contratación, los sueldos y las medidas de seguridad social del personal nacional. El Gobierno aportará, además, los servicios y suministros indicados en la Parte II, en la forma y la ocasión en que hagan falta para el Proyecto. 10. El Gobierno concederá al personal de la FAO y del Gobierno donante y a las personas que actúen en nombre de uno o de otro, acceso al emplazamiento del Proyecto y a todo tipo de material o de documentación relativa al mismo, y suministrará toda la información pertinente a dicho personal. 11. El Gobierno atenderá los gastos de importación y se encargará de la tramitación aduanera del equipo des- tinado al Proyecto, y su transporte, manipulación, alma- cenamiento y gastos dentro del país; asimismo se ocupará de su custodia, su mantenimiento, aseguramiento y sus- titución, si hace falta, una vez entregado en el lugar del Proyecto. INFORMES 12. La FAO informará sobre el Proyecto al Gobierno Donante y al Gobierno receptor, según se detalla en la Parte II (H). 13. El Gobierno accederá a la difusión de informa- ción -por ejemplo, descripciones del Proyecto y de sus objetivos y resultados- con objeto de formar la opinión pública. ENMIENDAS Y RESCISION 14. Este Acuerdo de Proyecto puede ser modificado o rescindido de mutuo consenso. La rescisión surtirá efecto a los 60 días del recibo por cualquiera de las partes, de una notificación escrita de la otra parte. En este caso, las obligaciones contraídas por el Gobierno seguirán en vigor en la medida necesaria para permitir la retirada ordenada de los fondos y del activo de la FAO y del personal que actúe en su nombre. 15. El presente Acuerdo de Proyecto entrará en vigor a su firma por ambas partes. Por el Gobierno de Perú: FERNANDO DE TRAZEGNIES GRANDA Ministro de Relaciones Exteriores Fecha: 3 de setiembre de 1999 Por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO): NORMAN BELLINO Representante de la FAO en el Perú Fecha: 3 de setiembre de 1999PARTE II DISEÑO DEL PROYECTO A. ANTECEDENTES GENERALES 1. Descripción del Subsector El sector agrario atraviesa en la actualidad un lento proceso de reformas estructurales en relación a los demás sectores de la economía nacional, habiendo recuperado sus niveles históricos de crecimiento en los últimos 4 años. Durante los últimos 10 años el comportamiento de la producción agropecuaria ha sido errático con períodos de crecimiento y decrecimiento. Este sector presentó tasas negativas de crecimiento durante 1989 (-4%), 1990 (- 8.8%) y 1992 (-7.4%). Sin embargo a partir de 1993 se observan tasas positivas de crecimiento, habiéndose pre- sentado el año 1994, un crecimiento de 13.7%, 5.7% en 1996 y 4.9% en 1997. A pesar de ello, en el medio rural persisten condiciones estructurales que generan signifi- cativos niveles de pobreza y desnutrición y un acelerado deterioro de los recursos naturales. La situación de pobre- za de amplias zonas rurales principalmente de la sierra peruana, se han agudizado no sólo por el impacto negativo de las condiciones climáticas de los últimos años (sequías e inundaciones), sino también por el fraccionamiento excesivo de las tierras, el deterioro de los suelos por la erosión, la ausencia de mercados competitivos de insumos y productos y la insuficiencia de servicios de apoyo a la pequeña producción campesina (crédito agropecuario, asistencia técnica, organización empresarial, infraestruc- tura de comercialización, etc.). Como resultado del programa de estabilización ma- croeconómica y ajuste estructural, el Estado cambió su rol de interventor a promotor y orientador del desarrollo y por motivos fiscales fueron desactivados una serie de servicios que anteriormente se prestaban al sector agro- pecuario. De esta forma, la ausencia de programas de apoyo a la producción de alimentos, en particular en la economía campesina se vio agravada por la carencia de semillas mejoradas, la falta de implementos y herramien- tas agrícolas adecuados. Así mismo, la carencia de servi- cios de extensión y capacitación, la escasa capacidad de organización para la producción, gestión de la producción, la comercialización y el lento ordenamiento legal de la propiedad, impiden aún el franco crecimiento de este sector. De otro lado, la reducción del sector público agro- pecuario no se ha reflejado en una mejora de la eficiencia de los servicios que ofrece el Estado a los productores, muy por el contrario, actividades tan importantes como la investigación y la extensión agropecuaria, en muchos casos fueron transferidos al sector privado, sin que este sector hasta la fecha, haya logrado asumir este rol de manera eficiente. El Perú también se ve continuamente afectado por la incidencia de desastres naturales, que impactan negati- vamente sobre la agricultura. Se tienen de manera inter- mitente las severas sequías en la sierra y las inundaciones en la costa norte y selva. En la sierra, estos fenómenos son acompañadas de severas heladas y granizos que ocasio- nan las pérdidas de las cosechas. Estos fenómenos por lo general, son provocados por el fenómeno de "El Niño" (1982-83, 1986-87, 1991-92 y 1997-98); aunque las inunda- ciones de principios de 1997 (que afectaron por lo menos 40,000 has. de cultivos), no se relacionaron con este fenómeno climático. La producción de alimentos en el Perú, en los últimos años, se ha vuelto deficitaria, obligando a su importación en cantidades crecientes, las que alcanzaron un valor de US$ 484 millones en 1991, 864.7 millones en 1995, 1,081 millones en 1996 y 1,011 millones en 1997. A la creación de este déficit contribuyen, además de los factores arriba señalados, las limitadas áreas de cultivo disponibles, en las zonas cercanas a los mayores centros poblados del país, especialmente en la Costa por la carencia de agua y en la Sierra por la estrechez de los valles y la erosión de los suelos. Además de ello las pérdidas causadas por las prácticas post-cosecha y por el impacto de las fitopestes presentan una importancia considerable. Por la acción de plagas y enfermedades se estima que en 1976, ellas alcan- zaron al 28% de la producción agrícola del país, lo que equivalió a la pérdida de 602,000 hectáreas de cultivo sobre un área cultivada total de 2'150,000 hectáreas en ese año. De estas pérdidas, aproximadamente un tercio