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11 NORMAS LEGALES Miércoles 9 de noviembre de 2022 El Peruano / que la Dirección de Patrimonio Inmaterial es la unidad orgánica encargada de gestionar, identi fi car, documentar, registrar, inventariar, investigar, preservar, salvaguardar, promover, valorizar, transmitir y revalorizar el patrimonio cultural inmaterial del país, en sus distintos aspectos, promoviendo la participación activa de la comunidad, los grupos o individuos que crean, mantienen y transmiten dicho patrimonio y de asociarlos activamente en la gestión del mismo. Depende jerárquicamente de la Dirección General de Patrimonio Cultural; Que, mediante solicitud del 12 de octubre de 2022 ingresada con Expediente N° 2022-0110511, el señor Anacleto Ponce Soto con el respaldo de la Gestión de la Waylía del distrito de San Antonio Grau -Apurímac solicitó la declaratoria de la Huaylía del distrito de San Antonio, provincia de Grau, región Apurímac, como Patrimonio Cultural de la Nación; Que, mediante el Informe N° 000626-2022-DGPC/ MC, la Dirección General de Patrimonio Cultural hizo suyo el Informe Nº 000655-2022-DPI/MC, emitido por la Dirección de Patrimonio Inmaterial en base al Informe N° 000006-2022-DPI-PRM/MC, por el cual recomendó declarar Patrimonio Cultural de la Nación la Huaylía del distrito de San Antonio, provincia de Grau, región Apurímac; Que, la celebración de la navidad, en la tradición europea y americana, puso especial énfasis en la escena bíblica de la adoración del Cristo recién nacido, por los pastores que descansaban cerca de Belén. Estos personajes se convirtieron de este modo en los primeros cristianos que, en su pobreza y sencillez, rendían culto al Niño Dios, y en actores protagónicos de las tradiciones populares de navidad. Una de las derivaciones de tal tradición es la danza de los pastores, difundida por la región andina, y cuyas modalidades regionales y locales pueden alcanzar el estatus de la principal manifestación identi fi catoria de su lugar de origen; una de estas manifestaciones es la huaylía , género de danza y música difundida a lo largo de una vasta región que comprende los departamentos de Cuzco, Ayacucho, Apurímac y Huancavelica; en la sierra central, en particular en la región Junín, estas danzas navideñas que representan a los pastores en el acto de adoración del Niño tiene el nombre de huaylijía o huayligía ; Que, San Antonio es uno de los catorce distritos de la provincia de Grau, región Apurímac. Aparecido del antiguo distrito de Mamara, su capital se origina en el antiguo poblado llamado Pamparaccay, donde se dice que San Antonio de Padua apareció milagrosamente, por lo que le fue construida una iglesia en 1879. En 1941 Pamparaccay fue rebautizada como San Antonio, y capital del distrito del mismo nombre creado o fi cialmente el 17 de marzo de 1958; Que, la expresión conocida como huaylía es una de las expresiones más emblemáticas del distrito de San Antonio, que se representa como parte de la fi esta navideña entre el 20 y el 27 de diciembre, con el día 25 como el día central. Esta huaylía también se representa durante la Bajada de Reyes del 6 de enero, y en la ceremonia del killachaskichiy del primero de agosto, fechas ambas asociadas a la festividad navideña de diciembre. La fi esta corre a cargo de una organización local encabezada por los carguyoq , usualmente una pareja de esposos, que fi nancian y organizan la fi esta, lo que implica la comida y la bebida, el mantenimiento de las cantoras, desde el pago por sus servicios a la vestimenta que han de llevar, con la asistencia de una serie de cargos menores, como el dispensero (despensero), la ifalla, el artillero y el cohetero, durante los siete días de la jornada festiva; Que, el cuerpo que interpreta la huaylía está compuesto por una serie de comparsas de danza que representan a los diversos personajes en el acto común de adoración, siendo estos los pastores, los llameros y los Inkas, a los que se suman las cantoras, todos acompañados por un conjunto de músicos y, a lo largo de su desempeño, por los cargos responsables de la fi esta; el grupo principal y más numeroso de la huaylía son los pastores, que representan a los que visitaron al Niño Jesús en Belén, organizados como comparsas de baile que compiten entre sí en la plaza principal. El traje de los pastores consiste en un pantalón llamado pollera, tradicionalmente hecho con tela de lana llamada maranganí, de color rojo o verde, sostenido por un cinchón o cinturón ricamente tejido con pallay o motivos, de una palmada de ancho, una camisa blanca de puño, un chaleco negro de paño, corbata, un rapasico, bolsa de tela adornada con cintas de colores, cascabeles y espejos pequeños, ocho pañolones de seda multicolor, dispuestos dos en los brazos, uno a cada lado de la cintura, tres en la espalda y uno sobre la cabeza, y zapatos negros. El rostro lleva una máscara de malla de color rosado con el rostro pintado, la cabeza es cubierta por un pañuelo de algodón de colores sobre el cual se lleva un sombrero de paño negro. La encabezan dos a cuatro Fiscales, bailarines cuya labor es dirigir al conjunto de bailarines, decidir la sucesión de pasos o fi guras coreográ fi cas y en general velar por el desempeño de la fi esta. Su vestimenta es similar a la de los pastores., siendo distinguibles por encabezar al conjunto y llevar pantalón o pollera naranja. Cada pastor lleva una matraca de madera que hace sonar en conjunto, al cambiar de paso o fi gura coreográ fi ca; Que, los llameros representan a los pastores de llamas de las comunidades altoandinas de Cotabambas, Grau y Antabamba, quienes bajan al valle cada 25 de diciembre para ofrecer sus respetos al Niño Dios, e intercambiar productos de su región de origen a cambio de comida y bebida. Su traje base, de jerga o bayeta: se compone de una camisa de manga larga, un pantalón y una chaqueta negros, un cinturón tejido que sostiene el pantalón, sobre este conjunto lleva dos ponchos rojos con motivos o pallay , uno amarrado en la cintura y otro llevado en bandolera, una máscara de lana tejida, de colores y motivos variados, y ojotas de cuero de llama sin curtir, con el pelaje incluido. Todas estas prendas son elaboradas localmente, destacando el sombrero de lana tejida y blanqueada, que ha sido moldeado y endurecido con una goma. Cargan además una serie de objetos, como una ch’uspa , en la que llevan hojas de coca y toqra o cal hecha de ceniza; una waraka u honda, cueros de llama cargados a la espalda en dos llikllas tejidas, en las que llevan la pichuwira o grasa de llama , un q’eso o concha de mar, un hato de sogas de lana, el fi ambre, y una cabeza de llama u oveja o un pequeño animal disecado. En las manos llevan un millwi o lana de llama que van torciendo para trenzar warakas y sogas. Bailan con gran libertad de movimientos al son de sus sonajas. Están liderados por un bailarín de mayor edad, el Qapaq Llamero , quien se identi fi ca del conjunto por llevar unos anillos de bronce en los dedos. Su labor, después de terminada la participación en la huaylìa , sería la de distribuir lo recolectado en el trueque por los centros poblados de las alturas. Como parte de su caracterización, suelen dar sus exclamaciones con una voz sumamente aguda; Que, los Inkas, comparsa conformada por dos o tres danzantes, representan a los antiguos soberanos del Cusco. Su vestimenta consta de una camisa blanca, un pantalón ajustado y sostenido a la cintura con un chumpi tejido, una chaqueta de jerga de colores, con el orillo con motivos tejidos, máscara de lana con motivos diversos, una montera forrada de tela roja, medias de lana tejida, y calzado de vestir. Portan una vara de madera con borlas multicolores de lana, y sonajas. Se acompañan por un guitarrista. Las cantoras son un grupo de mujeres organizadas en grupos de cuatro, ocho o doce mujeres, cada una dirigida por una guiadora o maestra que hace de primera voz, siempre más aguda, acompañada por el conjunto de segundas voces de tono contralto llamadas trasquías (trasguias). Por regla general, cantan con voces muy agudas, entonando canciones del tipo harawi sobre el nacimiento del Niño Dios. Su vestimenta consiste en una blusa blanca con encajes, polleras de Maranganí adornadas con cintas cosidas, un mantón fi no de color rojo, sobre el cual lleva una manta blanca llana con orillo dorado, el tocado consiste en un sombrero de paño forrado con encajes blancos. En el momento de la adoración del Niño Dios el día 25, se llevan sombreros de elaborado adorno hecho con cintas de colores, espejillos, reatillos dorados y plumas multicolores, y con una caída orlada con un orillo o una cortinilla de fl ecos dorados que llegan a la altura de los ojos. Por calzado llevan botines de caña alta, y en la mano una sonaja hecha con dos piezas largas de madera que llevan clavadas varios pares de