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NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 10 DE SEPTIEMBRE DEL AÑO 2021 (10/09/2021)

CANTIDAD DE PAGINAS: 56

TEXTO PAGINA: 7

7 NORMAS LEGALES Viernes 10 de setiembre de 2021 El Peruano / no se haga en día de luna nueva porque, al igual que con la extracción de la greda, esta fase lunar volverá a las piezas frágiles y quebradizas. Como recoge la investigadora María Paula Ximena Tafur en su tesis de licenciatura Hacia dónde nos lleva el barro. Regímenes de valor y trayectorias de la cerámica Kichwa Lamista, para el caso de la luna llena se deben contar entre 4 días antes hasta 8 días después de su máximo esplendor, siendo el mejor día para cocer la arcilla cuando se pueda ver el círculo completo de la luna pues la humedad de la arcilla estará en su punto. Otra opción es que, en lugar de contar 4 días antes de la luna llena, se empiece a quemar las piezas de cerámica desde el cuarto menguante, es decir una semana antes; Que, el kusakuykani o quema involucra tres etapas. Primero, el kuñuchiykani o precalentamiento de las piezas, colocándose tizones de carbón dentro de ellas. Si son vasijas abiertas (kallana) o si son pequeñas, se las coloca directamente sobre las brasas. Segundo, la preparación de una parrilla con madera de cetico o de pona, en la que se alinean las piezas precalentadas, boca abajo. Y tercero, el kusakuykani o encendido de la pira, después de rodear y cubrir cuidadosamente la parrilla con leña. Una vez consumidas las llamas, las piezas se retiran con la vara kaspi, dejándose enfriar a la intemperie; Que, respecto al acabado, este se hace con resinas de lakre kaspi, para el abrillantado externo, y kopal kaspi, para impermeabilizar el interior. El preparado de estas resinas debe seguir aspectos tanto técnicos, como rituales, pues las bolas de resina de copal son recolectadas por los varones y hervidas por las mujeres en una olla nueva, con el fi n de derretirla y retirar las impurezas y desperdicios, para fi nalmente vaciarla en una hoja de bijao. Por su parte, para conseguir el lacre, las mujeres muerden la resina con el fi n de retirar las impurezas; luego la echan en una olla nueva con agua hirviendo, convirtiéndola en un líquido transparente y brilloso. Durante esta elaboración, la mujer a cargo no puede hacer sus necesidades fi siológicas hasta que el lacre esté listo, caso contrario este insumo saldría oscuro y opaco. Finalmente, mientras las vasijas están aún calientes, se aplica el lacre sobre la super fi cie para abrillantarla, al igual que la resina de copal en el interior de la pieza para su impermeabilización. Además, tradicionalmente cubren la super fi cie de las ollas para cocinar (mankakuna) con pulpa fresca de plátano verde o de yuca para indicar que la vasija es nueva y no ha sido utilizada aún; Que, la producción alfarera del pueblo kichwa de Lamas abarca distintos tipos de piezas, dependiendo de su tamaño y/o del uso que se le dé. Atun puyñu o tinaja grande. También denominada como aswa churana o tinaja chichera. Si esta pieza es empleada para guardar ropa, se le llama llachapa churana. Yaku wishina o tinaja donde se llena el agua, también llamada tinaja aguatera. Se le conoce, a su vez, con la expresión mixta kichwa-castellano yakutera puyñu. Manka metu u olla para cocinar. También, puede decírsele purutu yanuna, que signi fi ca donde se cocinan los frejoles. Atun manka u olla grande. Esta puede denominarse wallpa yanuna, que signi fi ca donde se cocinan las gallinas. Batikuna manka u olla batidora. Si es para hacer el ponche, se le denomina ponche rurana. Kamichana o vasija tostadora para tostar granos. Atun kallana o tazón. Kallana o plato. Y Pintasha, término que re fi ere a cualquier pieza que esté completamente pintada y decorada con dibujos; Que, también hay diversos otros objetos de cerámica que han aparecido en las últimas décadas, que son muestra del interés de las alfareras kichwas por renovar su trabajo y ampliar su repertorio de objetos decorativos, o de uso en el menaje doméstico. En este rubro, se tienen platos pintados, gallinas porta huevos, fl oreros, maceteros, paneras, saleros, azucareros, jarros y jarrones, entre otros; Que, es importante destacar que los procesos de transmisión de los conocimientos relativos a la elaboración de cerámica son eminentemente femeninos. El aprendizaje de la alfarería continúa siendo parte de la crianza de las niñas en las comunidades kichwa de Lamas, pues desde pequeñas aprenden a confeccionar sus propios recipientes mediante la observación e imitación de las adultas. De esta forma, las niñas se acostumbran a la textura de la greda y a relacionarse con otros materiales y herramientas, así como a reconocer la utilidad de lo que ellas mismas producen al comer en los tiestos que elaboran. Entre los nueve y diez años de edad, empiezan a confeccionar ollas y, al llegar a la pubertad, producen piezas más delicadas como tinajas aguateras y chicheras; Que, cabe resaltar que la producción alfarera involucra no solo un trabajo individual que fomenta la prolijidad y la paciencia, sino también promueve el trabajo colaborativo y mano a mano, o maki maki. El trabajo en equipo se desarrolla para la confección de piezas de gran tamaño, así como para cuando se necesita producir una importante cantidad de piezas, por ejemplo, para una boda. Por ello, y como apunta Luisa Elvira Belaúnde, mediante la cerámica se imparten conocimientos sociales fundamentales para el desarrollo de redes de ayuda mutua y sentimientos de pertenencia a la familia y la localidad. En distintos momentos de las actividades alfareras participan otros miembros de la familia, quienes se hacen cargo de la extracción de la greda, obtención de leña y también de la venta de la producción alfarera; Que, en las comunidades kichwa de Lamas la producción alfarera incorpora dimensiones cosmológicas y rituales, tanto para la extracción de materiales, como para la elaboración de las piezas. Dichas dimensiones se extienden a eventos sociales, festividades y acontecimientos que involucran los ciclos de la vida y la muerte. Por ejemplo, los matrimonios se celebran en febrero, junto con los carnavales, y son consideradas las ocasiones más importantes durante las cuales la novia y su familia producen grandes cantidades de vasijas nuevas. También, es una oportunidad para que las mujeres, invitadas a la boda, acudan al banquete llevando tinajas elaboradas por ellas mismas, siendo esta una oportunidad de demostrar las habilidades de cada una como alfarera. La mujer casada se va a vivir a la comunidad del esposo y retorna de visita donde su familia, llevando greda procedente de su nueva comunidad de residencia, siendo esta una forma de circulación por todo el territorio kichwa de las distintas calidades y tipos de este insumo; Que, por el contrario, si una mujer recibe la noticia de la muerte de un pariente mientras está elaborando ceramios, debe parar el proceso, cubrirlos con un paño, para luego ella bañarse y alistarse a asistir al velorio, ceremonia que puede durar varios días. El luto se extenderá hasta por tres meses y debe respetarse, lo que signi fi ca que no podrá elaborar cerámica. En su defecto, podría ocasionar el fallecimiento de otros miembros de su familia; Que, lo expuesto pone en evidencia la ancestralidad de los procedimientos y las tecnologías propias de la producción alfarera del pueblo kichwa de Lamas; así como sus componentes rituales que guardan relación con la naturaleza, el cuerpo femenino, los ciclos vitales y la utilidad de las piezas para facilitar la vida cotidiana, sin dejarse de lado la calidad, minuciosidad y el acabado. Tales conocimientos se preservan en las comunidades kichwa de Lamas y son transmitidos de generación en generación por las mujeres, siendo la alfarería consustancial con sus actividades productivas y ceremoniales; Que, las tecnologías implementadas para la producción alfarera son completamente artesanales, imperando la transmisión oral y el trabajo manual. El modelado se hace a mano y la cocción con leña, mientras que el pintado y decoración también es manual y con pigmentos orgánicos. Estas cualidades otorgan gran valor y particularidades a la cerámica kichwa de Lamas, tanto a nivel material por la calidad de los objetos producidos, como por la importancia de la transmisión del conocimiento ancestral por generaciones mediante el ejemplo y por vía oral; además de que la producción alfarera fomenta la participación de todos los miembros de la familia, siendo esta también una forma de mantener el referido conocimiento, aunque tradicionalmente sean las mujeres las ceramistas. Precisamente por ello, se evidencia el interés de las nuevas generaciones de mujeres por conservar esta tradición y por continuar con una de las más importantes expresiones que este pueblo ostenta y desea mostrar y perennizar; Que, conjuntamente con las referencias citadas en el Informe N° 000455-2021-DPI/MC de la Dirección de Patrimonio Inmaterial se detallan las características, la importancia, el valor, el alcance y el signi fi cado de Los Conocimientos, saberes y prácticas del pueblo kichwa de Lamas asociados a la producción de cerámica, provincia de Lamas, departamento de San Martín; motivo por el cual, dicho informe constituye parte integrante de la presente resolución, conforme a lo dispuesto en el artículo 6 del Texto Único Ordenado de la Ley N° 27444,