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NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 30 DE OCTUBRE DEL AÑO 1999 (30/10/1999)

CANTIDAD DE PAGINAS: 48

TEXTO PAGINA: 7

Pág. 179801 NORMAS LEGALES Lima, sábado 30 de octubre de 1999 este aporte básicamente a la producción de madera rolliza y su transformación industrial. Pero, si se tomara en cuenta el resto de bienes y servicios descritos ante- riormente, así como la producción destinada al comercio informal y al autoconsumo, se tendría un aporte consoli- dado del orden del 4% del PBI. Además, es oportuno señalar que las cuentas naciona- les no contabilizan el valor patrimonial de los recursos forestales ni de la fauna silvestre (tan abundantes en el país), tampoco los beneficios de los bosques naturales y de las plantaciones traducidos en la protección de las cuen- cas, la conservación de los suelos y las aguas, la protección de las infraestructuras y actividades económicas de las partes bajas de los valles; razón por la cual se deduce que el aporte del sector resulta largamente superior a las cifras oficiales. El desarrollo de un sector tan diversificado como el forestal, merece ser abordado de una manera integral. Por eso, en una sociedad cada día más globalizada, preocu- pada por los problemas ambientales y con un gran poten- cial de recursos forestales, como la sociedad peruana, el quehacer forestal debería orientarse hacia: i) La reducción de los niveles de pobreza y la migración campo-ciudad; ii) El incremento de la participación forestal en la composición del PBI bajo criterios de sostenibilidad; iii) La creación de nuevos puestos de trabajo, en especial empleo a la mujer; iv) El crecimiento de las exportaciones de manufactu- ras de madera y otros productos de la oferta ecosistémica; v) La reversión de los procesos de deforestación y la conservación de los bosques y la diversidad biológica, incorporando la restauración ecológica en los ecosistemas forestales fuertemente intervenidos. Esta nueva concepción de desarrollo está en marcha. El primer antecedente fue la iniciativa mundial "Progra- ma de Acción Forestal en los Trópicos (PAFT)", promovi- da a partir de 1985, por la FAO, el PNUD, el Instituto Mundial de Recursos y el Banco Mundial. Esta iniciativa de visión transectorial, que resalta el papel de la silvi- cultura en el uso de la tierra, el desarrollo de la industria forestal, la leña y fuentes energéticas alternativas, la protección de los ecosistemas forestales tropicales y el fomento de las instituciones forestales; sirvió de marco para formular en el Perú el Plan Nacional de Acción Forestal 1988-2000, el mismo que respondió en gran parte al contexto de desarrollo de los años 80. En base a las nuevas orientaciones del PAFT en el plano internacional y al marco del desarrollo nacional vigente en la presente década, se formuló el Plan Nacional de Acción Forestal del Perú (PNAF), versión 1991. Este Plan, conforme a los nuevos roles del Estado y al protago- nismo esperado del sector privado en el desarrollo econó- mico-productivo, contiene un conjunto de políticas, estra- tegias, acciones y proyectos, ordenados en los siguientes programas: i) forestería en el desarrollo rural integral; ii) producción y uso racional de la bioenergía; iii) manejo y aprovechamiento sustentable de los bos- ques, transformación y comercialización de los productos forestales; iv) conservación y manejo de la biodiversidad; v) educación, investigación y transferencia de tecnolo- gía; y vi) desarrollo institucional. El consenso entre los principales actores del sector forestal, busca solucionar los problemas que con mayor gravedad afectan a los recursos forestales y de fauna silvestre, y consecuentemente, a los demás recursos natu- rales y a la sociedad en general. Entre los principales problemas del sector destacan: i) un bajo respaldo político, institucional, jurídico- normativo y de control que le impide a la actividad forestal aportar con eficiencia y madurez al desarrollo nacional. ii) la pérdida anual de 260.000 ha. de bosques amazó- nicos por causa de la actividad agropecuaria que hacen un total acumulado de 8.5 millones de hectáreas defores- tadas;iii) pérdida muy alta (75%) de madera desde la tala hasta su transformación industrial; iv) pérdida de diversidad biológica y calidad de los bosques por la extracción sin planes de manejo; v) el escaso avance de la reforestación (3% del poten- cial) en contraste con la abundancia de tierras forestales descubiertas, con aptitud para plantaciones forestales y agroforestales (10.5 millones de ha.). vi) un alto consumo de leña, estimado en 12 millones de m3 anuales (33% de la producción de energía primaria del país), sin reposición ni manejo que degradan a los ecosis- temas naturales; vii) un avance acelerado de la deforestación y la deser- tificación en Costa y Sierra. 2. Estrategia para el desarrollo forestal La Constitución Política del Perú promulgada en 1993, en el Título III, Capítulo II, "Del Ambiente y de los Recursos Naturales", declara que los recursos naturales son patrimonio de la Nación y el Estado tiene la obligación de promover el uso sostenible de los mismos, la conserva- ción de la diversidad biológica y las áreas naturales protegidas. El sector forestal está considerado en las prioridades y estrategias de las políticas del Gobierno actual, de conformidad al Decreto Legislativo Nº 653 "Ley de Promo- ción de las Inversiones en el Sector Agrario", que da prioridad al desarrollo integral del Sector Agrario, en condiciones de una economía social de mercado y en procesos de inversión privada. Asimismo, en el Decreto Legislativo Nº 757 "Ley Mar- co para el Crecimiento de la Inversión Privada" que garantiza la libre iniciativa y las inversiones privadas en todos los sectores de la actividad económica y en cuales- quiera de las formas empresariales o contractuales per- mitidas por la Constitución. A parir de 1990, el desarrollo económico y social del país se viene ajustando a factores internos y externos como la globalización de la economía, los nuevos roles del Estado y del sector privado, la privatización de empresas públicas y algunos servicios básicos, la negociación de la deuda externa, la liberalización del comercio, y el reto frente a los problemas ambientales y el combate a la pobreza crítica. En ese contexto de políticas nacionales y sectoriales el Plan Nacional de Acción Forestal, versión 1991, orientó sus objetivos al mejoramiento de las condiciones sociales y económicas del país, al aprovechamiento sustentable de los bosques y recursos asociados y a la conservación de los ecosistemas y su diversidad biológica, de conformidad a la siguiente estrategia: 1. La integración de los aspectos productivos y los de conservación del ambiente, de modo que los proyectos y actividades del Plan contribuyan al desarrollo sustentable. 2. El sector privado conformado por empresas indus- triales y de servicios tradicionales, empresas asociativas, comunitarias, ONG's, organizaciones de productores, microempresas y unidades familiares de producción, se configure como el factor motriz para el desarrollo. Y el Estado promueve la concertación del sector privado para buscar su participación activa en los diferentes campos de la actividad forestal. 3. Los Gobiernos Nacional y Regionales tienen un rol eminentemente normativo y promotor del desarrollo fo- restal asegurando la administración racional de los recur- sos forestales y de fauna silvestre. 4. El desarrollo forestal con la participación de las comunidades locales dinamiza el potencial de gestión y autodesarrollo de las poblaciones rurales y procura la continuidad de las actividades de los proyectos. 5. El fomento de la participación conjunta de campesi- nos, asociaciones de industriales, empresarios y comer- ciantes de productos bioenergéticos, en la producción de biomasa y en el mejoramiento de las técnicas de conser- vación de energía. 6. El fomento de la producción y exportación de pro- ductos maderables y no maderables provenientes de bos- ques manejados, según exigencias del comercio interna- cional de maderas tropicales. 7. Los proyectos del Plan interactúan a fin de aumen- tar su eficiencia y evitar la duplicación de esfuerzos y