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NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 16 DE MAYO DEL AÑO 2019 (16/05/2019)

CANTIDAD DE PAGINAS: 64

TEXTO PAGINA: 10

10 NORMAS LEGALES Jueves 16 de mayo de 2019 / El Peruano mediante Decreto Supremo N° 005-2013-MC, establece que la Dirección de Patrimonio Inmaterial es la unidad orgánica encargada de gestionar, identi fi car, documentar, registrar, inventariar, investigar, preservar, salvaguardar, promover, valorizar, transmitir y revalorizar el patrimonio cultural inmaterial del país, en sus distintos aspectos, promoviendo la participación activa de la comunidad, los grupos o individuos que crean, mantienen y transmiten dicho patrimonio y de asociarlos activamente en la gestión del mismo. Depende jerárquicamente de la Dirección General de Patrimonio Cultural; Que, a través del O fi cio N° 616-2018-AUTOCOLCA/ DVA/G., la Autoridad Autónoma del Colca y Anexos presentó el expediente técnico para la declaratoria como Patrimonio Cultural de la Nación de la Qhasqa de Taya, del distrito de Lluta, provincia de Caylloma, departamento de Arequipa; Que, con Informe N° 000330-2019/DGPC/VMPCIC/ MC de fecha 26 de abril de 2019, la Dirección General de Patrimonio Cultural hizo suyo el Informe N° 000108-2019/DPI/DGPC/VMPCIC/MC, emitido por la Dirección de Patrimonio Inmaterial, a través del cual se recomendó declarar como Patrimonio Cultural de la Nación la Qhasqa de Taya, del distrito de Lluta, provincia de Caylloma, departamento de Arequipa; Que, el centro poblado de Taya se encuentra ubicado en el distrito de Lluta, provincia de Caylloma, departamento de Arequipa. Según el último Censo Nacional de Población y Vivienda (2017), en Lluta viven 788 personas, de las cuales el 25% se considera culturalmente quechua. La agricultura constituye el principal medio de vida de la población, actividad económica que se encuentra integrada a la ritualidad local, la misma que ha sido mantenida a lo largo del tiempo con el fi n de propiciar la fertilidad, las buenas cosechas y el bienestar de la comunidad; Que, respecto a la historia del centro poblado de Taya, se trata de una zona ocupada desde el periodo pre cerámico, lo que se evidencia en los hallazgos de escenas de caza de guanacos en el área conocida como Santa Cecilia, cercana al pueblo. Asimismo, hasta la fecha, pueden encontrarse en los alrededores del pueblo amplias zonas con andenería y sitios arqueológicos. A ello, se suma la existencia de lugares que fueron destinados para la realización de diversos rituales, entre ellos posibles sacri fi cios humanos o capaccocha en el nevado Ampato, ubicado al norte de Taya. De hecho, hasta nuestros días existe un estrecho vínculo entre el actual pueblo de Taya y el nevado Ampato, el cual es considerado como un apu o entidad protectora, fuente principal de agua y paqarina o lugar de origen. Por otro lado, durante el Virreinato, el pueblo de Taya formó parte de los primeros territorios repartidos a los españoles llegados al Perú. En una visita en el año 1596, el funcionario Pedro Quiroz registró que en el pueblo de Taya, denominado en ese entonces San Gerónimo, existían 113 pobladores dedicados a la producción de maíz y papa, actividad económica que, desde entonces, continúa siendo uno de los principales medios de vida de su población. Ya iniciado el periodo Republicano, el distrito de Lluta (al que pertenece Taya) fue creado como tal el 2 de enero de 1825; Que, la Qhasqa de Taya constituye un ciclo ceremonial ligado al calendario productivo anual y que incluye la realización de ofrendas a la pachamama (madre tierra), al trabajo colectivo para la limpieza y reparación de los canales de riego de la comunidad, entre otras actividades que se ejecutan a lo largo del año. Este tipo de ritualidad es propia de una cosmovisión en la cual la pachamama está viva y las fuerzas de la naturaleza deben ser compensadas (alimentadas) con rogativas y pagos por los dones recibidos por la comunidad. Las poblaciones de los Andes han ritualizado el manejo de sus recursos naturales de esta manera, manteniendo las faenas comunales como estrategia para optimizar la producción y como espacio para el intercambio simbólico y la integración social. Según el antropólogo Paul H. Gelles, en los contextos rurales andinos se pueden identi fi car varios niveles de reciprocidad, uno de los cuales es el que se establece entre los individuos y la comunidad, vínculo que se fortalece gracias a las faenas comunitarias que se llevan a cabo durante las fi estas y los rituales de este tipo;Que, los días centrales de la Qhasqa de Taya se desarrollan entre el 1 y el 8 de agosto, época que coincide con las primeras semanas del nuevo ciclo agrícola. Los dos canales de agua de la comunidad, el Qhoyopujio Mama y el Tungapujio Tata son el centro del ritual. Qhoyopujio Mama, con 15 km de largo sería el canal más antiguo. En éste se realiza la ofrenda en los manantiales y sobre una piedra horadada, hecho que evidenciaría su uso con fi nes rituales desde hace mucho tiempo. Los rituales que tienen lugar en cada uno de estos canales se realizan mediante un sistema de cargos y roles que se ha mantenido vigente gracias a la continuidad de la organización comunal, cuyas acciones se basan en el respeto a la pachamama y la costumbre; Que, dentro de este sistema el alférez es el cargo de mayor jerarquía, presidiendo los diversos actos que se desarrollan durante la Qhasqa. Principalmente, las ofrendas a la tierra y la atención al personal que realiza la faena comunal de limpieza de acequias. Por otro lado, como máxima autoridad de campo, se encuentra el capitán, quien es responsable de la limpieza de canales y se distingue por vestir una lliclla (manta) cruzada, utilizar una vara de mando y un silbato, a través del cual realiza los llamados para las acciones que corresponde ejecutar a los vasallos, trabajadores pertenecientes a un determinado puquio (fuente de agua) y canal, que cumplen un rol muy importante en tanto son ellos quienes aportan la mano de obra necesaria; Que, por otra parte, el paqho, o fi ciante tradicional, es el encargado de realizar las diversas ofrendas a la tierra. Otro cargo dentro del sistema es el servicio, responsable de servir las bebidas a los trabajadores, asistentes y visitantes a lo largo de todo el ritual. Respecto a las labores especí fi cas ejecutadas para la limpieza del canal, el trascapitán o yacopusamoqh, es el responsable de conducir el agua por el canal y asistir al capitán en el control del trabajo. El arquero se dedica a portar el arco o estandarte de madera adornado con plantas, fl ores y frutos de la vegetación local. El cura es un personaje humorístico que divierte a los asistentes, y fi nalmente, el alcalde puna es el ayudante del cura. Los músicos acompañan permanentemente el proceso, tocando el tambor y la fl auta, siendo posible que también utilicen una corneta; Que, la jornada del 1 de agosto se caracteriza por las ofrendas a la tierra y la renovación de las mismas, tanto en Qhoyopujio Mama como en Tungapujio Tata. Esta jornada puede dividirse en tres momentos; Que, en un primer momento, se realiza el traslado de los trabajadores y demás participantes del ritual hacia el canal o puquio al que se encuentran adscritos. Allí se instala la comitiva conformada por el alférez, las demás autoridades y los vasallos. Por su parte, el phaqo instala la mesa ritual al pie de la roca designada para este fi n, el capitán planta su vara y una bandera blanca, mientras los músicos acompañan. A continuación, las autoridades reciben del paqho un trozo de sebo de alpaca con el cual forman un pequeño bolillo aplastado al que colocan tres kintus de coca (tres hojas de coca); cada autoridad entrega su ofrenda al paqho luego de haberla sahumado con rogativas (pedidos propiciatorios) para la comunidad. El paqho coloca estos objetos sobre la mesa, junto a los demás elementos rituales dispuestos previamente –que incluyen fl ores, caramelos, serpentinas, conchas marinas, entre otros– los cuales van puestos sobre la khunuca (planta aromática). Luego de ello, el paqho ordena que las autoridades tinken (bendigan) la mesa y la roca ceremonial, en el caso de Qhoyopujio Mama; Que, el segundo momento consiste en la entrada del paqho al manantial para renovar las ofrendas que se dejaron el año anterior, las que están conformadas por pequeños tachos llenos de chicha o vino así como mazorcas de maíz. Seguidamente, los tachos son sahumados y el paqho los coloca en el interior del canal. Muchos de ellos son devueltos por la fuerza del agua y, tras varios intentos, se logra que ocupen su lugar. Este es un motivo de gran alegría para los oferentes. Esta misma dinámica se repite en todos los pozos y, al fi nal, la mesa ritual es incinerada para ofrecerla a la pachamama; Que, el último paso en esta secuencia es el acto del perdón, momento en el que los participantes colocan la