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11 NORMAS LEGALES Jueves 16 de mayo de 2019 El Peruano / rodilla derecha en la tierra, dándose un abrazo mutuo y chocando las frentes, perdonándose mutuamente por las ofensas que se pudieron cometer durante el ritual como también de valor simbólico para representar los con fl ictos que ocurrieron a lo largo del año; Que, el 2 de agosto, día posterior a la realización de las ofrendas en los canales, se desarrolla la limpieza y reparación de los mismos, actividad protagonizada por los vasallos o trabajadores. Cabe mencionar que la noche anterior a esta jornada se instala un campamento donde dormirán los trabajadores. La noche transcurre con una serie de juegos y simulaciones de juicios, donde el capitán administra “justicia” y el alcalde puna, quien hace las veces de sacristán, o fi cia “matrimonios” y “confesiones”. Estos juegos forman parte importante del ritual. Al igual que en el caso de las ofrendas, el trabajo de limpieza se realiza de acuerdo a la costumbre, con el acompañamiento de los músicos y el alférez, quien coloca la bandera blanca en cada sitio donde se desarrolla la faena. Junto con su servicio, el alférez atiende a sus trabajadores con alimento y bebida. Los vasallos van avanzando el trabajo por tramos o suyos, en tiempos que varían según el grado de di fi cultad de la labor a realizar; Que, entre el 3 y el 5 de agosto se hace el taripache, homenaje que los alféreces y capitanes de cada canal rinden a los vasallos, en agradecimiento por el trabajo realizado. El taripache consiste en llevar bebidas y alimentos al lugar donde continúan realizando las labores de limpieza y arreglo de los canales. Durante el taripache se sirven los productos de la zona, principalmente el picante, estofado, habas y maíz, que se acompañan con vino y chicha; Que, el 6 de agosto, concluidos los trabajos de limpieza y agasajos a los vasallos, se realiza el banquete comunal, fecha muy esperada por la comunidad así como por los familiares y visitantes que llegan para estas fechas. El banquete se lleva a cabo en el lugar de Pataqhocha, en el que con fl uye la población de ambos canales. Se prepara el huacchanque y el plato de la Qhasqa (cuy con quesillos, huevos y papas fritas), plato típico de Taya, además de servir chicha y vino. El desplazamiento de Taya a Pataqhocha constituye un peregrinaje ya que se trata de una cuesta empinada que representaría, especialmente para los más jóvenes, una forma de penitencia por los pecados cometidos o por cometer. Mientras tanto, para las mujeres es un acto que se realiza con mayor naturalidad; al identi fi carse como las proveedoras de los alimentos, ellas cargan la comida en su espalda, estableciéndose cierto grado de competencia entre ellas por determinar quien preparó el plato más sabroso, para su esposo, las visitas y los familiares. Concluida la comida, toda la concurrencia bebe “la roca” (jarrita de vino); luego la mujeres entonan las kahuas, género de canciones rituales tradicionales; Que, los vasallos y las autoridades de ambos canales se desplazan a Chacrayarqha, lugar donde una compuerta distribuye el agua hacia Chacra Grande, área de andenería prehispánica. En este lugar se hace un pago y todos preparan su indumentaria, especialmente los alféreces y capitanes. Asimismo, el cura se pone un poncho, bufanda y porta una piel de zorro a manera de estola, que levanta con ambas manos mientras avanza el cortejo. Durante el camino hacia Pataqhocha se exclaman “vivas” al agua, mientras que el trascapitán retira –mediante una horqueta- la basura que arrastra el agua y el capitán toca su silbato, instantes que despiertan nuevamente la algarabía y llaman a la aclamación ¡walale!. Una vez que los cortejos llegan con el agua desde Chacrayarqha, los hombres y mujeres que esperaban en Pataqhocha tocan emocionados el agua que transita, vertiendo en ella chicha, vino, fl ores y hojas de coca, todo lo cual va de la mano de pedidos y oraciones para que sea un buen año para la comunidad. Los paqhos bautizan a los niños con el agua del canal y santiguan a los mayores, bendiciéndolos. El banquete comunal se inicia, con música y decires de la Qhasqa, y se repite al día siguiente 7 de agosto, esta vez en la zona de Hatunpata, en las mismas condiciones que en Pataqhocha. Con estas actividades culminan los días centrales de la Qhasqa de Taya; Que, el 8 de agosto, el ciclo ritual se reinicia con la designación de las nuevas autoridades. Se dice que desde este momento los alféreces son respetados por los pobladores del lugar hasta por sus padres, frase que pone en evidencia la importancia de llevar este rol en la comunidad. En la mañana, luego de tomar un caldo, los dos alféreces con su bandera van al lugar denominado Canto alto del pueblo para realizar la phahuana (retirada), momento en que brindan una ofrenda y bajan junto con el agua, acompañados de sus capitanes y demás ofi ciantes del ritual, llegando al local de las Comisiones de Regantes. Ahí, el paqho realiza los bautizos y hace probar el agua nueva en una concha marina a cada vasallo dándole también una porción de llampho, tierra especial, a la que se atribuyen propiedades curativas. En este acto, los participantes se hacen compadres, vínculo de por vida que fortalece el respeto, la amistad y la cooperación entre ellos y sus familias. A partir del mediodía, en la plaza Unidad y Trabajo de Taya, los presidentes de las Comisiones de Regantes y las autoridades participan de la toma de mando de los nuevos alféreces; Que, pasada la toma de mando, los alféreces cesantes invitan en sus casas un almuerzo a todo el pueblo. El 9 de agosto, se festeja el maestro sirvey, reunión que se organiza en reciprocidad a los servicios, servicias y cocineras que no tuvieron la oportunidad de festejar porque estuvieron atendiendo a los vasallos y demás participantes del ritual. Asimismo, se lleva a cabo el urpu mayllay, lavado de los urpos o vasijas en las que madura la chicha. Este mismo día los alféreces se dirigen al lugar denominado Qhallana (inicio), el cual es una chacra en miniatura donde se realiza una siembra simbólica de papas, como representación de la siembra que se realizará más adelante y que proveerá de alimentos para la festividad; Que, entre los meses de agosto y septiembre, se programa la siembra de los alféreces, actividad comunal en la que participa la población, los padrinos, ahijados, compadres y familia de los alféreces y en donde los gañanes y sus yuntas de bueyes tienen un rol especial, por ello su fuerza de trabajo es invocada a través de cantos en quechua. Al fi nal de esta faena, se comparte una merienda que consiste en un picante (guiso de maíz pelado) y un estofado cuya preparación es tradicional de esta zona. El 2 de febrero, la comunidad celebra a la Virgen de la Candelaria y realiza una serie de ofrendas a la tierra ejecutadas por el paqho en cada una de las parcelas sembradas por los alféreces. Asimismo, en esta fecha se recogen algunas de las primeras cosechas; Que, entre los meses de abril y junio se realiza la cosecha, meses a lo largo de los cuales las ofrendas a la tierra acompañan las jornadas productivas y los alféreces realizan el viaje por leña con el fi n de acopiarla para la elaboración de la chicha y los alimentos que se servirán a lo largo de la fi esta. La segunda quincena de julio, las mujeres de la comunidad preparan la chicha y el 31 de julio, víspera o tiari de la Qhasqa de Taya, se instala la bandera blanca como símbolo del inicio del ritual y llamado a los vasallos que participarán en la limpieza de canales; Que, las diversas actividades que conforman el ciclo de la Qhasqa de Taya involucran la cosmovisión, ritualidad, producción y prácticas tradicionales del centro poblado de Taya, incluyendo nociones de espacio y tiempo que ejempli fi can el modo de vida de las comunidades rurales de los Andes. La reproducción de la cultura local continúa realizándose a través de las faenas comunales, que no solo cumplen un papel importante para optimizar los recursos naturales sino que constituyen espacios de transmisión de la oralidad, la memoria y la cosmovisión entre los habitantes de esta zona. Asimismo, la continuidad del sistema de autoridades tradicionales que lideran las costumbres da cuenta de la vitalidad de prácticas culturales previas a los procesos de urbanización y modernización en las zonas rurales andinas; Que, en el Informe N° 000108-2019/DPI/DGPC/ VMPCIC/MC de la Dirección de Patrimonio Inmaterial se detallan las características, la importancia, el valor, alcance y signi fi cado de la Qhasqa de Taya, del distrito de Lluta, provincia de Caylloma, departamento de Arequipa; motivo por el cual, dicho informe constituye parte integrante de la presente Resolución Viceministerial, conforme a lo dispuesto en el artículo 6 del Texto Único Ordenado de la Ley N° 27444, Ley del Procedimiento Administrativo General, aprobado mediante Decreto Supremo N° 004-2019-JUS;