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NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 20 DE ENERO DEL AÑO 2015 (20/01/2015)

CANTIDAD DE PAGINAS: 52

TEXTO PAGINA: 35

El Peruano Martes 20 de enero de 2015 545061 en los servicios de salud, la reducción de las barreras económicas para el acceso a los servicios de salud y la capacidad de atención del sistema de salud dirigido a los pueblos indígenas. Asimismo, la supervisión incluyó el seguimiento y participación en el proceso de consulta previa de la Política Sectorial de Salud Intercultural a los pueblos indígenas. Segundo. El derecho a la salud intercultural.- La interculturalidad es el reconocimiento y respeto que debe existir entre culturas diferentes con el objetivo de que, mediante el diálogo, se enriquezcan mutuamente. En este marco, la salud intercultural es un derecho de los pueblos indígenas que se fundamenta en la importancia de que el servicio o fi cial de salud tome en cuenta sus necesidades, percepciones, conocimientos y prácticas, así como en el deber del Estado de reconocer, promover y valorar la pluralidad étnica y cultural como atributo positivo para nuestra sociedad. El Convenio Nº 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reconoce que los miembros de los pueblos indígenas tienen el derecho de recibir un servicio de salud adecuado, considerando sus condiciones económicas, geográ fi cas, sociales y culturales, y sus métodos de prevención, prácticas curativas y medicamentos tradicionales. El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales señala que los pueblos indígenas tienen derecho a medidas especí fi cas que les permitan mejorar su acceso a los servicios de salud y a las atenciones de salud. En ese sentido, los servicios de salud deben ser de calidad, accesibles, disponibles y apropiados desde el punto de vista cultural. La Constitución Política del Perú reconoce, a través del artículo 2° inciso 19, que toda persona tiene derecho a su identidad étnica y cultural, así como la obligación del Estado de reconocer y proteger la pluralidad étnica y cultural. Asimismo, en el artículo 9° señala que el Estado es responsable de diseñar y conducir la política nacional de salud en forma plural y descentralizadora para facilitar a todos el acceso equitativo a los servicios de salud. En atención a ello, el Estado tiene la obligación de diseñar e implementar una política que promueva y garantice que los pueblos indígenas accedan a un servicio de salud intercultural que incluya sus conocimientos y saberes en su implementación. Tercero. Resultados de la supervisión del servicio de salud dirigido a los pueblos indígenas de la Amazonía.- Sobre el proceso de consulta previa de la política sectorial de salud intercultural. El Ministerio de Salud ha puesto énfasis en la implementación de una reforma para la construcción de un sistema integrado, orientado a alcanzar la cobertura universal de los servicios de salud. En este marco ha promovido el proceso de consulta previa de la política sectorial de salud intercultural como un espacio participativo y horizontal de diálogo entre el servicio de salud o fi cial y los pueblos indígenas. Sin embargo, la exclusión histórica que han sufrido los pueblos indígenas exige del Estado mayores esfuerzos para reducir las graves brechas que han impedido que la población indígena de la Amazonía reciba una atención de salud con pertinencia cultural. El 51.2% de las comunidades nativas carece de algún tipo de establecimiento y solo el 48.2% cuenta con estos servicios vitales. Sobre la información de la situación de la salud de los pueblos indígenas. El conocimiento epidemiológico es necesario para la plani fi cación y toma de decisiones de las autoridades sanitarias competentes. La situación de la salud de un pueblo indígena es de utilidad para la defi nición de intervenciones y estrategias. Sin embargo, la supervisión ha permitido advertir la falta de aplicación o la aplicación inadecuada de la variable «pertinencia étnica» en el sistema de información del Ministerio de Salud, lo que, sumado a las imprecisiones en los diagnósticos o los subregistros de atención, contribuye a no tener un diagnóstico certero sobre las enfermedades que aquejan a las personas integrantes de los pueblos indígenas ni identi fi car las brechas sanitarias entre los diferentes estratos poblacionales y explicar los factores que las determinan. La Defensoría del Pueblo ha buscado tener una aproximación a dicha situación a partir de los datos proporcionados por el personal de los establecimientos de salud supervisados. Se ha podido identi fi car que los pueblos indígenas se encuentran en un proceso de acumulación epidemiológica , pues, además de las enfermedades más recurrentes de origen infeccioso, se ha advertido el inicio de morbilidades y mortalidades relacionadas con los procesos de cambio que inciden en ellos, tales como la urbanización, la migración y la contaminación. De estas morbilidades, los establecimientos declaran haber atendido varios casos de infecciones de trasmisión sexual, tuberculosis, enfermedades mentales, hipertensión, VIH-Sida y hepatitis B. Sobre el relacionamiento entre el sistema o fi cial de salud y la medicina tradicional de los pueblos indígenas. Los pueblos indígenas han desarrollado y mantenido, en el campo de la salud, conocimientos y prácticas ancestrales que les han permitido desenvolverse y mantenerse como grupo social. El personal de salud entrevistado, en su mayoría, a fi rma tener conocimiento sobre el uso de plantas medicinales. No obstante, este número disminuye cuando se re fi ere a recomendarlas como tratamiento. Asimismo, la mayoría de pobladores y pobladoras indígenas señalan que el personal de salud no prescribe el uso de dichas plantas medicinales, lo cual genera insatisfacción y percepción de rechazo. La supervisión ha permitido observar, además, que se desaprovecha el conocimiento de las y los agentes comunitarios para trabajar la atención de salud con pertinencia cultural, así como para articular el trabajo del establecimiento con la medicina tradicional. De igual manera, los técnicos sanitarios indígenas son poco valorados, a pesar de su conocimiento del idioma originario y de la cultura local, así como de permanecer en los establecimientos de salud durante largos periodos. Sobre el enfoque intercultural en los servicios de salud. En las comunidades nativas el sistema de salud ha repetido pautas y esquemas de atención de zonas urbanas o urbano-marginales, sin adecuarse a las características y tradiciones culturales propias de la población indígena. Esto es clave para que los servicios sean reconocidos y usados. De lo contrario, los esfuerzos que se hagan tendrán resultados limitados. Un aspecto preocupante identi fi cado en la supervisión es el trato que se brinda a las mujeres indígenas en la atención de su salud sexual y reproductiva. El Ministerio de Salud establece que, para la reducción de la morbilidad y mortalidad materna, los partos deben ser atendidos a nivel institucional. Sin embargo, de acuerdo con la información proporcionada por el personal de salud, durante el 2013 se atendieron 376 partos. De ellos, 225 se realizaron en sus domicilios, solo 76 en un establecimiento de salud y otros 75 en un establecimiento de mayor nivel resolutivo. De acuerdo con la información proporcionada por el personal de salud, las usuarias indígenas pre fi eren el parto domiciliario antes que el institucional, porque en sus casas son tratadas según sus costumbres y conocimientos, además de recibir los cuidados de las parteras, madres o parejas que las ayudan en el trabajo de parto. También indican que encuentran en el personal de salud actitudes poco sensibles y hasta irrespetuosas de sus saberes y prácticas. Otros obstáculos que inhiben a las mujeres de buscar atención en el servicio de salud es la ausencia de personal femenino que hable el idioma local y las distancias geográ fi cas que existen entre la comunidad y el establecimiento. Las mujeres sostienen, además, que habría una falta de interés del personal en explicar en detalle las características, ventajas o desventajas de los métodos anticonceptivos. La ausencia de preparación especí fi ca de las y los profesionales de la salud sobre las características sociales y culturales de los pueblos indígenas es uno de los problemas fundamentales en la atención de la salud de estos ciudadanos, pues es recurrente que en la formación universitaria no se considere el aprendizaje de la biomedicina con enfoque intercultural. A nivel nacional existen 64 universidades que ofrecen las carreras profesionales de medicina humana, enfermería y obstetricia. De ellas, se han identi fi cado 41 universidades con planes de estudio asociados a la interculturalidad. Asimismo, hay 16 que incluyen el enfoque de interculturalidad como uno de los ejes a fortalecer en la formación de profesionales en salud.