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NORMAS LEGALES El Peruano Lima, martes 20 de abril de 2010 417446 nueve carecían de psicólogos o psicólogas. Asimismo, cuatro CAR informaron que no contaban ni con trabajadores o trabajadoras sociales ni con psicólogos o psicólogas. De esta información es posible afi rmar que en el momento de la elaboración del presente informe hubo 14 CAR que no contaban con el equipo técnico completo, en la medida en que no reportaron como parte de su personal a ningún especialista en trabajo social y/o psicología. La experiencia de trabajo con niños, niñas y adolescentes del personal que labora en los CAR En el 26.2% (22) de sus respuestas los directores y directoras entrevistados manifestaron no haber tenido experiencia previa de trabajo con niños, niñas y adolescentes. Por su parte, los trabajadores y trabajadoras sociales indicaron, en el 28.6% (20) de las respuestas, carecer de experiencia de trabajo con personas menores de edad. Asimismo, en el 2.2% (2) de sus respuestas, los psicólogos y psicólogas entrevistados sostuvieron que realizaron labores en entidades cuyas funciones eran ajenas a la problemática de la niñez y adolescencia mientras que en el 2.2% (2) de respuestas indicaron que no tuvieron experiencia previa de trabajo con personas menores de edad. Finalmente, el 19.5% (15) de las respuestas de quienes cumplen labores de cuidado indicó que no contaban con ninguna experiencia previa. Principales actividades desarrolladas por el personal que labora en los CAR 10. Los trabajadores y trabajadoras sociales focalizaban sus actividades en tres aspectos: a) aplicación y desarrollo de las metodologías y proyectos de atención, b) planifi cación y organización de los servicios, y c) elaboración de informes sociales. 11. Los psicólogos y psicólogas indicaron que sus actividades se centraban en la realización de evaluaciones psicológicas, de talleres y charlas. Asimismo, refi rieron que efectuaban trabajos coordinados con quienes desarrollan labores de cuidado y educativas, además de terapias orientadas a la modifi cación de conducta de los niños, niñas y adolescentes residentes. Sólo un 8% (21) de las respuestas aludió a la función de orientación y consejería para las familias. 12. Las funciones atribuidas a las personas denominadas “educadoras” dependieron de cómo cada centro entendía dicha función. En 53.1% (17) de las respuestas se afi rmó que su función era de apoyo y refuerzo escolar. Sus respuestas también identifi caron actividades diversas, como la coordinación con las madres y padres, apoyo en actividades artísticas, gestiones de citas médicas, formación de hábitos de alimentación y de higiene, etc. 13. Al margen de su denominación (madres sustitutas, tutores o tutoras, educadores o educadoras integrales, cuidadores o cuidadoras, etc.), quienes realizan funciones de cuidado son quienes tienen contacto más directo y cotidiano con los niños, niñas y adolescentes en los CAR. En sus respuestas refi rieron que sus funciones se centraban en la atención de las necesidades básicas de las personas menores de edad residentes: alimentación, vestido, higiene y salud. También identifi caron aquellas vinculadas con aspectos educativos en sentido amplio (formación en valores, responsabilidades y deberes, normas de convivencia, etc.), apoyo en tareas escolares, refuerzo escolar y seguimiento escolar. El 15% (33) de las respuestas se orientó a la atención de necesidades afectivas (brindarles cariño y afecto). Recursos fi nancieros de los CAR 14. Si bien el 85.5% (53) de los directores y directoras entrevistados señaló que la principal fuente de fi nanciamiento en los CAR la constituía el tesoro público, ésta resultaba insufi ciente. Una alternativa que busca salvar la insufi ciencia de recursos estatales reside en la obtención de donaciones. 15. Entre las difi cultades económicas manifestadas por los directores y directoras se refi rieron a la falta de personal, las bajas remuneraciones, la falta de recursos económicos, la insufi ciencia de recursos logísticos, así como la falta de capacitación. Niveles remunerativos del personal 16. El 59.6% (37) de los directores y directoras sostuvo que, en los CAR el nivel remunerativo de los trabajadores y trabajadoras sociales fl uctuaba entre S/.500 y S/. 1,000 nuevos soles, mientras que 10 (16.1%) indicó que dichos niveles remunerativos superaban los 2,000 nuevos soles. 17. El 85.8% (54) de estos funcionarios y funcionarias señaló que los niveles remunerativos de los psicólogos y psicólogas no superaban los 1,500 nuevos soles. El 80.5% (29) afi rmó que el nivel remunerativo de los educadores y educadoras no superaba los 1,000 nuevos soles. Finalmente, el 51% (25) indicó que quienes cumplían funciones de cuidado de los niños, niñas y adolescentes residentes contaban con niveles remunerativos que no sobrepasaban los 750 nuevos soles. La capacidad de alojamiento 18. La información proporcionada por los directores y directoras de los CAR revela que el 10.8% (8) de éstos tienen una capacidad de alojamiento para menos de 30 personas. El 40.5% (30) puede albergar a un número mayor de 30, pero menor de 60 niños, niñas y adolescentes; mientras que el 31.1% (23) puede alojar entre 61 y 90 residentes. Un 17.6% (13) de los CAR puede albergar a más de 90 personas menores de edad. Los dormitorios 19. El 56.8% (42) de los CAR no contaba con espacios propios o privados para que los niños, niñas y adolescentes guardasen sus pertenencias sino que, por el contrario, tenían que compartir dichos espacios con sus pares. 20. En el 54.5% (42) de los CAR, el acceso a los dormitorios se encontraba restringido (cerrado) durante las horas diurnas, limitándose así la libre disponibilidad y uso de estos ambientes a los niños, niñas y adolescentes residentes. Condiciones de los servicios higiénicos 21. En el 58.4% (45) de los CAR visitados, los servicios higiénicos tenían problemas de mantenimiento o estaban deteriorados; en el 37.6% (29) se encontró que estaban defi cientemente implementados (no contaban con útiles de aseo o tenían inodoros sin tapas, sin puertas, etc.); en el 28.5% (22) se observó falta de limpieza y, en el 16.8% (13) los servicios higiénicos se encontraban en refacción. En algunos casos se constató la ausencia de puertas o cortinas en las duchas que permitiesen preservar la intimidad y privacidad de los niños, niñas y adolescentes residentes en el momento que realizan su aseo diario. Condiciones de accesibilidad para niños, niñas y adolescentes con discapacidad 22. En 68 (88.3%) de los CAR se constató que los servicios higiénicos no contaban con las condiciones adecuadas para el uso de personas con discapacidad. 23. De igual modo la mayoría de los CAR tampoco contaba con rampas y con puertas interiores, pasillos y corredores sufi cientemente amplios de modo que permitan o faciliten el libre acceso de los niños, niñas y adolescentes residentes. Asimismo, en muchos de los centros, las mesas no poseían la altura necesaria para el ingreso de sillas de ruedas. Inclusive se pudo constatar que, en algunos centros, los dormitorios de los niños, niñas y adolescentes residentes con discapacidad se encontraban ubicados en los pisos superiores, lo que limitaba su integración con los demás residentes, así como su participación en las distintas actividades que se desarrollan en los CAR. Condiciones de seguridad 24. Al momento de la realización de las visitas de supervisión, el 62.2% (46) de los directores y directoras manifestó que los CAR no contaban con certifi cado de inspección técnica de seguridad emitido por el Instituto de Defensa Civil (Indeci).