TEXTO PAGINA: 10
NORMAS LEGALES El Peruano Lima, lunes 4 de enero de 2010 410376 como un lugar ideal para realizar las grandes obras de infraestructura productiva que permitían obtener a la par de un mejoramiento continuo, un alto índice de producción; Que, actualmente, en el valle se producen ocho variedades propias de maíz, siendo el más reconocido el maíz blanco gigante del Cusco conocido como Paraqay o Yurac sara. Además se encuentran las variedades de Uwina o Qello sara, el Oqe sara, el Cuspi sara, el Pesqo runtu sara, el Chu’llpi sara, el T’ika sara o Sacsa paraqay, y el Confi tis sara; Que, las comunidades agrícolas del Valle Sagrado han logrado mantener durante años la técnica de selección y desarrollo de semillas, realizando de este modo un continuo mejoramiento genético por selección recurrente. Este proceso de selección practicado desde hace cientos de años consiste en manejar, en condiciones de campo, poblaciones de maíz previamente escogidas y establecidas como progenitores masculinos y femeninos. Este proceso consiste básicamente en la eliminación de la fl or masculina de los progenitores femeninos en el momento próximo a la emisión de los pistilos, con lo que se garantiza la polinización cruzada, proceso que se repite a través de generaciones hasta obtener una población de maíz con las características deseadas; Que, el uso de esta técnica ha permitido obtener un tipo de maíz de alto rendimiento que constituye la dieta básica y el principal sustento económico de los agricultores de esta zona. Es de suma importancia, por lo tanto, asegurar la manutención de la originalidad genética de las variedades producidas en el Valle Sagrado ya sea a partir del cuidado en la polinización, el freno a la degradación, o del uso de tecnologías adecuadas de riego y fertilización. Este esmerado cuidado en la producción es un claro refl ejo de la importancia que tiene para el poblador el maíz producido en la zona; Que, el maíz es, por otra parte, uno de los elementos más importantes de los rituales y ceremonias en el Valle Sagrado. Cada variedad posee características particulares que son utilizadas en ceremonias específi cas, ya sea con fi nes mágicos, medicinales o de culto a deidades tutelares. Así, el expediente señala algunas costumbres y técnicas antiguas utilizadas en la producción de maíz en el Valle Sagrado y que tienen vigencia en la actualidad, entre las que destacamos las siguientes: Sara tarpuy o siembra del maíz es una faena colectiva en que los trabajadores se congregan para la siembra llevando sus herramientas tradicionales, como chakitaqlla, qorana, yugo y watos. Las mujeres llevan la comida y bebida que será distribuida durante la jornada. Cada etapa del proceso de siembra contiene elementos rituales, destacando entre ellos los pagos a la tierra y a los apus así como las ofrendas a San Isidro Labrador, destinados a lograr los favores de las deidades para la protección del cultivo. Se entonan canciones rituales y se sirven comidas especiales para la ocasión; Que, asimismo tenemos el corte del maíz, que se realiza también de forma colectiva mediante el ayni o trabajo recíproco y comunal, posee también elementos rituales como la challasqa, ofrenda de bebida rociada a los primeros tallos cortados. El dueño de la chacra, el “capitán” de la faena y los demás trabajadores realizan luego el segado. Después del corte se hacen atados para su traslado; Que, igualmente, durante el traslado del maíz, se menciona la realización de ceremonias como la de la cruz. Antes de llevar el maíz a un lugar adecuado para su conservación, se busca una planta que haya producido dos o más choclos, a los que se le quita el envoltorio o p’anqa y se les separa del tallo, y la espiga se dobla hacia abajo a manera de cabeza. Se une luego la espiga con otro tallo dando la forma de una cruz que es adornada con hilos de lana y una fl or. La cruz es bendecida por el dueño de la chacra, quien hace una oración solicitando que el maíz perdure, luego derrama unas gotas de chicha o aguardiente en la tierra y rocía unas gotas sobre la cruz. Al fi nal se lleva la cruz al lugar donde se secará el maíz; Que, por su parte, el deshoje o sara t‘ipiy es el momento en que se procede a retirar las hojas que envuelven al maíz, para lo que se utiliza la t’ipina, instrumento de alambre colgado del muñeca por medio de un pasador que atraviesa el mango. Es una actividad básicamente femenina. En esta etapa se selecciona los t’aqe sara o t’aqes que son choclos cuyas mazorcas se han dividido en varios brotes y serán empleados durante un ritual en el almacenamiento; Que, así también, luego del deshoje se procede al secado del maíz, se esparce en tendales fabricados con hojas de retama, ichu o rafi a, eligiéndose con cuidado estos materiales dado que usar otros traería el riesgo de plagas y hongos; Que, posteriormente se efectúa el almacenamiento. Esto se realiza luego de un ritual de consagración que consiste en colocar en el lugar de almacenamiento la cruz preparada durante el traslado, orientando la parte superior hacia el Este. Se colocan dos t’aqes al pie de la cruz y otros dos a media altura. Se representa así a la familia donde la cruz es el padre y las mazorcas que están alrededor representan a la esposa y los hijos. La cruz y los t’aqes son luego rociados con una chicha que nadie haya probado, llamada ñawin aqha. Durante el almacenamiento en sí, se colocan varios t’aqes alrededor del depósito y hacia el fi nal todo es rociado con chicha a manera de consagración; Que, fi nalmente se procede al incienso del maíz. Los agricultores acostumbran ahumar el maíz mediante un procedimiento especial que consiste en colocar unos fragmentos de carbón o bosta encendida junto con incienso, azúcar y lavanda. Se considera que al ser ahumados regresan al cielo, de donde provienen, no sólo llevando noticias del trato otorgado al maíz por los seres humanos sino también garantizando que regresen en tiempos posteriores para alimentar a los campesinos; Que, el avance y la masifi cación de la tecnología de alimentos transgénicos ha puesto en peligro la existencia de las variedades de maíz no sólo en el Valle Sagrado sino en todo lugar que posee especies adaptadas a la perfección a su medio, muchas de las cuales son producto de cientos de años de manejo y mejora por parte de los agricultores. Si se suma a esto la gran importancia de las variedades de maíz en la alimentación humana y su profundo contenido ritual y reforzador de identidad, podemos afi rmar que la declaratoria como Patrimonio Cultural de la Nación de las técnicas y los saberes relacionados con el cultivo del maíz contribuye decididamente a su valoración y a su preservación; Que, luego de realizar un análisis de los elementos mostrados en el expediente se concluye que está comprobada la importancia de las prácticas y tecnologías productivas asociadas al cultivo del maíz tanto en la dimensión simbólica, dado que es parte sustancial de su cosmovisión, como en la dimensión económica, puesto que sirve de sustento alimenticio y de elemento de ingreso monetario; Que, mediante el mantenimiento metódico a través de generaciones de las creencias, costumbres, técnicas y saberes relacionados con el cultivo del maíz, se ha logrado preservar las especies originales y mejorarlas de forma continua, con especial énfasis en la técnica ancestral de mejoramiento por selección recurrente; Que, el cultivo de ocho variedades típicas de maíz en el Valle Sagrado de los Incas de la región Cusco refuerza los lazos sociales, la identidad y el orgullo de los pobladores no sólo de la zona sino de la región y del país; Estando a lo visado por el Director de Gestión, la Directora de Registro y Estudio de la Cultura en el Perú Contemporáneo y el Director de la Ofi cina de Asuntos Jurídicos; De conformidad con lo dispuesto por la Ley Nº 28296, “Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación” y el Decreto Supremo Nº 017-2003-ED, que aprueba el Reglamento de Organización y Funciones del Instituto Nacional de Cultura; SE RESUELVE: Artículo Único.- DECLARAR PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN a los saberes, usos y tecnologías tradicionales asociados al cultivo del maíz en el Valle Sagrado de los Incas, región Cusco, en tanto han logrado un grado alto de sofi sticación que se fundamenta en el conocimiento y manejo de las características ecológicas de la región y porque los citados saberes, usos y tecnologías constituyen elementos que refuerzan los lazos sociales y la identidad de los pobladores del Valle Sagrado de los Incas. Regístrese, comuníquese y publíquese. CECILIA BÁKULA BUDGE Directora Nacional 440907-2