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NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 24 DE OCTUBRE DEL AÑO 2018 (24/10/2018)

CANTIDAD DE PAGINAS: 120

TEXTO PAGINA: 29

29 NORMAS LEGALES Miércoles 24 de octubre de 2018 El Peruano / Canas, departamento de Cusco como Patrimonio Cultural de la Nación; Que, Checca es uno de los ocho distritos que conforman la provincia de Canas en el departamento de Cusco, y se encuentra conformado por catorce comunidades campesinas, cinco anexos y tres centros poblados, siendo su capital San Andrés de Checca. Según el expediente, a este pueblo se le adjudica su fundación española el 30 de noviembre de 1595, ya que dicha fecha se encuentra grabada en la campana del templo de San Andrés de Checca; Que, la Qhashwa de Checca es una expresión dancística y musical vinculada a las actividades agrícolas, tales como la preparación de la tierra, la siembra y el riego; asimismo, en ella se representan elementos de la naturaleza venerados a través de la ritualidad local. Según información contenida en las crónicas coloniales, la qhashwa se ejecutaba tradicionalmente en fechas conmemorativas relacionadas a la cosmovisión local. Con la llegada de los españoles, se empezó a practicar en las festividades religiosas católicas introducidas por los evangelizadores: la Fiesta de las Cruces, la Fiesta de San Juan Bautista, las fi estas de la Virgen Asunta, la Virgen de la Natividad, San Andrés y la Virgen Inmaculada Concepción. En estas ocasiones, los habitantes de Checca rinden culto a los santos católicos y a sus divinidades andinas. En la actualidad, la Qhashwa de Checca se interpreta también en las batallas rituales de Tupay Toqto y Ch’iaraje, las cuales se desarrollan en los meses de diciembre, enero y febrero de cada año; Que, la organización de los grupos o delegaciones de danzantes de la Qhashwa de Checca se establece de acuerdo a la a fi liación de parentesco o por relaciones de amistad, vecindad o territorialidad, generándose la subdivisión de la población en dos a tres grupos de qhashwantes en cada fi esta. Durante las celebraciones religiosas de las Cruces, San Juan Bautista, Virgen Asunta, Virgen de la Natividad, San Andrés y de la Virgen Inmaculada Concepción, los habitantes, danzantes y músicos recorren los caminos que los llevan a los lugares festivos. En estos recorridos pasan por lugares sagrados, conocidos como apachetas, donde se entonan cánticos ceremoniales. Las apachetas son fundamentales para la gestión del territorio porque permiten identi fi car y designar lugares de descanso y asociarlos con los sitios ceremoniales y sagrados. Las apachetas también constituyen espacios de evocación ceremonial de valores sociales, como el de compartir kharmus (fi ambres) y bebidas, así como de recreación, permitiendo conversaciones cotidianas y comentarios de eventos ocurridos durante las fi estas; Que, cada una de estas delegaciones avanza cantando y tocando sus chilladores, instrumento de cuerda de la familia del charango, muy popular en esta provincia y sus pinkuyllos, fl auta de pico utilizada ancestralmente en las zonas altas de la provincia; en el recorrido, también están fi jadas las zonas de descanso y donde se baila y se ingieren alimentos y bebidas. Se realizan hasta dos descansos a lo largo del recorrido y su tiempo de duración depende de la distancia hacia sus comunidades. De haber un segundo grupo, se toma en cuenta el tiempo y distancia que lo separan del primer grupo, lo cual es una muestra de respeto. Algunos testimonios mani fi estan que muchas veces el segundo grupo ha pretendido adelantar al primer grupo, lo cual ha llevado al enfrentamiento entre varones y de mujeres entre mujeres, de ambos grupos; Que, llegado el momento de la ejecución de la Qhashwa, la presentación de los grupos se organiza por turnos, respetando el orden establecido previamente a la celebración. La Qhashwa se inicia con un círculo conformado por varones y mujeres (que representa el tiempo cíclico) quienes realizan movimientos lentos y cortos de derecha a izquierda simulando las corrientes de la mama qocha (lago). Luego, los varones dejan sus instrumentos musicales, el chillador y pinkuyllo, al centro del círculo y las mujeres entonan estrofas pausadas y lentas en quechua; los varones se sujetan entre sí con sus zurriagos, mientras que las mujeres se toman de las manos. La unión del varón con la mujer se hace también mediante el zurriago (el varón no toma la mano de la mujer por respeto) y de este modo, cierran el círculo de ambos extremos. Todos dan vueltas en ambos sentidos. Visualmente están divididos en dos grupos, a un lado los varones y, al otro, las mujeres, creando entre ambos la unidad del círculo. Los varones dan brincos con un solo pie, ejecutados con mucha fuerza y energía, dando vueltas en el sentido de las manijas del reloj y al contrario. A lo largo de esta demostración, las mujeres continúan entonando cánticos en quechua, de manera pausada; Que, durante la ejecución de la Qhashwa de Checca, se evoca al ave kiyu, hacia el inicio y hacia el fi nal de la coreografía. Según el etnohistoriador y antropólogo Henrique Urbano, los ancestros de Checca observaron al kiyu, un tipo de perdiz que vive en las punas entre los 3000 y 4500 msnm., la cual es considerada un ave sagrada y benefactora, un auqui o espíritu que tiene la capacidad de comunicarse con los dioses y cuyo canto anuncia la época de lluvias y abundancia. Los hombres imitan el canto del ave, simbolizando la vigilancia y el control de sus integrantes en la Qhashwa. Esta tarea recae sobre todo en los dos capitanes que deben dirigir al grupo en su totalidad y para ello se desplazan dibujando qenqos (ríos), representando así la fuerza del agua. Luego, se da el encuentro de los capitanes o tinkuy (unión de dos fuerzas). Una vez concluida esta coreografía, el círculo se desintegra y los varones recogen sus instrumentos. Se inicia, de esta manera, la Qhashwa en su contexto más festivo. Nuevamente, por un lado se agrupan las mujeres y por otro, los varones; iniciando su recorrido a modo de pasacalle y entonando canciones a viva voz, más rítmicas y alegres, estableciéndose una competencia entre ambos grupos, que están atentos a las letras de las canciones, tomando en cuenta la alusión o referencia del tema para luego responder con astucia, habilidad y espontaneidad y así conservar la ilación del canto; Que, la música en la Qhashwa de Checca suena al ritmo del pinkuyllo y del chillador. El pinkuyllo es un instrumento ancestral andino de tipo aerófono, utilizado tradicionalmente en el contexto ritual y festivo. Se trata de un instrumento infaltable en las diferentes fi estas patronales en el distrito de Checca. Durante la Qhashwa se encuentra a cargo de grupos de dos a tres personas, quienes armonizan los sonidos, tocando melodías melancólicas y de enamoramiento, acompañando el canto de las mujeres. El pinkuyllo es una fl auta de gran tamaño, que mide entre 1.00 y 1.15 m., lo que implica que el ejecutante debe estirar los brazos y el cuello para poder alcanzar los ori fi cios y lograr introducir el pico del instrumento en la boca. Tiene de 5 a 6 perforaciones para dar el sonido y tonalidad según la demanda de la actividad. Al tocar el pinkuyllo los instrumentistas realizan movimientos suaves y lentos de acuerdo con la melodía. El chillador, por su parte, es un instrumento musical de la familia del charango, empleado en el sur de la región andina quechua; es más pequeño que el charango y tiene cuerpo plano, con 12 cuerdas metálicas, y clavijas de madera y metálicas. La melodía y ritmo del chillador se realizan a través del rasgueo, con cambios según la melodía de las canciones. Tiene un sonido agudo, fuerte y muy penetrante al oído, de allí su nombre. También es un instrumento infaltable en el canto y baile colectivo de la Qhashwa de Checca. Además, es el instrumento primordial de los varones quienes, mediante su melodía y encanto, llegarán a conquistar a la persona elegida como su compañera de vida. El chillador es adornado con una trenza o watu multicolor y espejos, que sirven como símbolo de comunicación entre varón y mujer, alumbrándose mutuamente; Que, las canciones de la Qhashwa de Checca tienen diversas fuentes de inspiración, entre las que destaca el contexto geográ fi co que hace alusión a las lomas, los pajonales, las quebradas, las apachetas, las viviendas, chacras y cultivos, animales, canchones, calles, plazas, ríos y lagos. También hacen alusión a la condición económica, social y a los cambios físicos del hombre desde la niñez, pasando por la adolescencia y la etapa adulta, y a la vestimenta y astronomía. Asimismo, expresan sentimientos como el amor, que inspira a otras emociones como la alegría, la tristeza, entre otras; Que, por otro lado, la vestimenta es un elemento primordial en la Qhashwa de Checca. Los varones portan en la cabeza una montera circular con franja dorada en