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NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 09 DE ABRIL DEL AÑO 2022 (09/04/2022)

CANTIDAD DE PAGINAS: 80

TEXTO PAGINA: 16

16 NORMAS LEGALES Sábado 9 de abril de 2022 El Peruano / en superposición del culto a la Pachamama o al lago Titicaca, es una constante en todo el altiplano, donde tuvo especial difusión, con ejemplos tan importantes como la Virgen de la Candelaria de Puno, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad en el año 2014. En Ayaviri, esta importancia se traduce en el culto a tres imágenes de la virgen, celebradas en fechas centrales de su ciclo festivo. La primera imagen de la virgen que se conoce en Ayaviri fue traída en 1750 del Alto Perú, de San Pedro de Moco Moco, actual provincia de Eliodoro Camacho, La Paz, conocida hoy como la Virgen de Altagracia y cuya fi esta corresponde a la de la Virgen de la Natividad, el 8 de setiembre. Las otras dos vírgenes aparecieron en la misma localidad de Ayaviri, en los territorios de las parcialidades de Ccapac Hancco y Umasuyo. La Virgen de Qenchanipata apareció en la parcialidad de Ccapac Hancco en 1792, y es asociada a la protección del ganado ovino, siendo celebrada en los días de la Virgen de la Asunción, del 15 al 22 de agosto. Mucho más recientemente, hacia 1933, apareció otra imagen de la virgen en el cerro Kolqueparque, perteneciente a la parcialidad de Umasuyo, y es la que se celebra en Ayaviri en las fechas que nos ocupan, denominada Santísima Virgen de la Candelaria de Ayaviri, aunque sus fechas corresponden a la Virgen de la Paz cuya fi esta se celebra el 24 de enero. En ambos casos la virgen se aparece a menores de edad, hijos de familias de pastores, y ante el aviso de su aparición se suceden diversos milagros con los que termina instituyéndose el culto; Que, según la tradición local, una imagen de la Virgen de la Candelaria estaba en la iglesia de San Juan Bautista de Puno, cuando en 1933 se incendió. Esto causó que la imagen saliera molesta del templo a buscar una nueva residencia, llevando una vestimenta negra y su niño al brazo. Fue así que apareció en la casa de Félix Mayta, en el cerro Kolqueparque, miembro de la parcialidad de Umasuyu Alto, donde solicitó hojas de coca siendo acogida por la familia. Este acto fue recompensado con la multiplicación del ganado de la familia. Saliendo de aquella casa la virgen se apareció a diversas personas, en su mayor parte niños pastores de ovejas quienes avisaban de su aparición sin ser escuchados; en retribución las ovejas eran bendecidas por la virgen propiciando su multiplicación. Por último, se apareció a dos muchachas, Ángela Mamani Huallpa y su hermana, diciéndoles que anunciaran su aparición a sus padres, autoridades, párroco y población en general. Al ser avisados todos, fueron en romería al lugar de su aparición, encontrando una imagen de la virgen impresa en la ladera de la montaña. La noticia del milagro fue comunicada por la familia Mamani Huallpa a Puno. Al haber sido elegidos testigos del milagro construyeron una capilla para la imagen a la que se trasladó la pared de piedra con la imagen milagrosa. A partir de esta historia se explican costumbres como el k’intuska u ofrenda ritual de coca kintu en el cerro Kolqueparque, en referencia al pedido de la virgen cuando apareció en casa de Félix Mayta; Que, la tradición local supone que las danzas que representan a los qanchis son una adaptación de la danza que interpretaban los devotos provenientes de la homónima provincia cusqueña, llevados por la devoción a las vírgenes cuyas apariciones se han sucedido en Ayaviri desde el siglo XVIII. De acuerdo a la información proporcionada por los portadores, en la década de 1930 existían cuatro grupos de danza Qanchis para diversas celebraciones, tanto para las tres vírgenes de Ayaviri como para San Francisco de Asís. Según las referencias, la primera organización de bailarines de la danza Qanchis se fundaría en 1937, por miembros del barrio Qollpapata, del lado occidental de Ayaviri. En este contexto, las fotografías del documentalista francés Pierre Verger, que corresponden a la década de 1940, y un reporte noticioso en formato de fi lme que forma parte del archivo de la Biblioteca Nacional del Perú, constituyen los registros visuales más antiguos que se tienen de la danza. Posteriormente, en la década de 1970, aparece formalmente la comparsa Qanchis Celeste, que tuvo un tiempo de inactividad durante unos años por falta de alferados, hasta su reaparición el año 2005. Estas dos comparsas son las que representan hoy la danza Qanchis de Ayaviri ; Que, las comparsas de Qanchis Qollpapata y Qanchis Celeste representan a dos de las cuatro parcialidades de las que ha constado la localidad de Ayaviri desde su aparición como reducción colonial. Cada comparsa cuenta con cerca de cien miembros, forma parte de la Hermandad de la Santísima Virgen de la Candelaria de Ayaviri y cuenta con una junta directiva, compuesta por un presidente, un vicepresidente, un secretario y un tesorero, quienes hacen las coordinaciones para la representación del conjunto. También forman parte de ella los alferados , devotos de la virgen que cubren los gastos de la fi esta; los protectores , encargados de proveer vestimentas y otros enseres al conjunto; los cargopasados , alferados de años anteriores que guían al conjunto a partir de su experiencia, y los músicos locales contratados. En su presentación en el santuario de la virgen en la ladera Noroeste del cerro Kolqueparque la comparsa Qanchis Qollpapata se ubica a su lado izquierdo, y la de Qanchis Celeste a su lado derecho; Que, los personajes de la danza Qanchis de Ayaviri presentan una serie de rasgos característicos que en la visión popular representan a los devotos venidos del Cusco, como la vestimenta, los modales, las expresiones y las canciones en quechua cusqueño, así como el acompañamiento musical por un conjunto de instrumentos de cuerda. Las comparsas se presentan organizadas como un extenso conjunto familiar, presidido por la pareja formada por Tayta Manco Capac y Mama Oqllo, nombres de los fundadores míticos del Cusco, quienes guían al conjunto. El grueso de los bailarines lo componen los qanchis y las qoyas, quienes interpretan, respectivamente, a los hijos e hijas de la pareja, y forman las fi guras coreográ fi cas que incluyen simulaciones de las labores agrícolas. De este grupo destacan dos hijos mayores, Sinchi Roca, según las crónicas hijo de Manco Capac, y su hermana Yawar Wara. Actuando fuera del grupo está el doctor u Orqowaranqa, representado como un abogado o doctor en derecho que proclama tener un amplio conocimiento de leyes. Según la interpretación local, se trata de un personaje disoluto y derrochador que asume una postura de profesionalidad para esconder sus vicios y seguir siendo mantenido por sus padres. Otros hijos de la pareja son el Arariwa, que cuida una chacra ante la presencia de los loros que pueden depredar los maizales y, por último, los hijos menores, Wartulucha, nombre derivado de Bartolomé, quien baila en honor de la virgen en agradecimiento al milagro de curar su pie herido y Wachacha, hija menor; personajes interpretados por menores de edad. Fuera del grupo familiar están los loros o pesqoloros , bailarines con máscara de ave que intentan comer del maizal y, agregado recientemente, el Lonla, adivino que predice el futuro; Que, la vestimenta de los qanchis presenta una mezcla de elementos cusqueños y altiplánicos que consta de camisa blanca, pantalón de bayetilla negra adornado con cintas rojas y celestes y botones blancos, un poncho de alpaca de siete colores – siendo también la palabra qanchis el numeral siete en quechua – ojotas o zapatos, el ukhuch’ullo , pasamontañas de lana blanca con cejas y bigotes de lana negra, que le cubre toda la cabeza, sobre ésta un patach’ullo , gorro de lana largo, propio de la tradición altiplánica, y una montera de mimbre cubierta con bayeta negra y decorada con cintas y grecas. Como accesorio lleva una chuspa, taleguilla de lana adornada con borlas, la cual contiene hojas de coca y llipta (ceniza de quinua), y un bastón. Las qoyas visten blusa con adornos de encaje en el pecho y los puños, pollera, multicolor para la comparsa Qanchis Qollpapata y celeste para la de Qanchis Celeste, centros de seda adornados con encajes, una montera similar a la del varón y con una decoración más profusa con cintas y grecas, el phullo , manta de lana, usualmente llana y bordada en sus cuatro costados con motivos fl orales, sobre la cual lleva otra manta de mayor tamaño, la k’epiña o lliklla , de fi bra de camélido con diseño de listas con motivos y colores diversos. Pueden vestir ojotas, pero usualmente calzan sandalias. Como accesorios, llevan una chuspa tejida, algo más pequeña que la de uso masculino y, en la mano derecha, un pañuelo blanco con encaje. Estos trajes son