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31 NORMAS LEGALES Viernes 30 de diciembre de 2022 El Peruano / del mismo. Depende jerárquicamente de la Dirección General de Patrimonio Cultural; Que, a través del Expediente N° 0125709-2021, la Municipalidad Distrital de Chavín de Huántar solicita la declaración como Patrimonio Cultural de la Nación de la danza de los Negritos de Chavín de Huántar , en el distrito homónimo de la provincia de Huari, documento que fue subsanado mediante el Expediente N° 0066785-2022 y que mereció la opinión favorable de la Dirección de Patrimonio Inmaterial contenida en el Informe N° 000007-2022-DPI-JLS/MC y en el Informe N° 000795-2022-DPI/MC, así como de la Dirección General de Patrimonio Cultural con el Informe N° 000786-2022-DGCP/MC; Que, el distrito de Chavín de Huántar, ubicado en los contrafuertes orientales de la Cordillera Blanca, fue creado en 1825, durante el gobierno del libertador Simón Bolívar, siendo reconocido o fi cialmente por Ley del 2 de enero de 1857. Actualmente, Chavín de Huántar es uno de los 16 distritos que integran la provincia de Huari, bajo administración del gobierno regional de Áncash; Que, la capital del distrito es la ciudad de Chavín de Huántar, reconocida como tal por Ley del 17 de octubre de 1893. Se ubica en el valle Conchucos, orillas del río Mosna, que es tributario de la cuenca del Marañón. La extensión del distrito es de 825 km2., con una altitud que varía entre los 3000 y 4500 m.s.n.m. La presencia de la cordillera de fi ne las características ecológicas de esta región, dando forma a diversos fenómenos geográ fi cos particulares de los Andes centrales: punas, valles, ríos y lagunas, que permiten el desarrollo de actividades agrícolas y ganaderas, base de la economía familiar, especialmente en las diversas comunidades y anexos poblacionales que conforman el distrito; Que, siguiendo las referencias históricas conocidas, los primeros vestigios civilizatorios en esta región se asocian al período de ocupación Chavín (2000-1500 a.c.), cuyo centro administrativo y religioso, conocido como el Castillo de Chavín de Huántar , ocupa un lugar destacado dentro de las lecturas cientí fi cas acerca del origen de la civilización en los Andes prehispánicos, desde los trabajos arqueológicos de Julio C. Tello, a inicios del siglo XX. Tras el declive del Estado Chavín, surgieron en este espacio importantes señoríos locales y regionales, especialmente los reinos Recuay y Pincos, que antecedieron la incorporación de este territorio al dominio de los incas, a mediados del siglo XV; Que, la presencia española en el siglo XVI marcó el inicio de un reordenamiento político y demográ fi co en toda la región. Tempranamente, se creó el repartimiento de Conchucos, al que se integró la doctrina de San Gregorio de Chavín que asumió la administración eclesiástica de esta población. Para 1798, se estableció la parroquia de San Pedro de Chavín que, hasta nuestros días, se encarga de la actividad pastoral del distrito. En esta parroquia, con los años, se fundaron las cofradías de Nuestra Señora del Carmen, Nuestra Señora del Rosario, San Pedro y la de las Ánimas del Purgatorio; Que, en términos religiosos, la población muestra una profunda identidad católica, que se expresa en diversas devociones y celebraciones que de fi nen la vida espiritual de la población rural y urbana, siendo las celebraciones más reconocidas la Festividad de la Virgen del Carmen (julio), así como las fi estas de fi n de año; Que, según el último censo nacional, la población del distrito consta de aproximadamente 8 500 habitantes, siendo la ciudad de Chavín de Huántar el centro urbano más signi fi cativo (INEI 2017). La mayor parte de la población se identi fi ca como mestiza, con una marcada infl uencia cultural quechua; Que, la danza de los Negritos de Chavín de Huántar es una ejecución coreográ fi ca que se ejecuta en parejas, formando comparsas que integran doce danzantes varones o más que avanzan en fi las y son acompañados de dos personajes femeninos, llamadas las Marías , interpretadas por mujeres jóvenes de la localidad. Uno de los danzantes asume el rol de guiador y es el encargado de ordenar y coordinar el paso de las parejas que integran la agrupación. La danza se realiza con motivo de las fi estas de Navidad (Santísimo Niño Jesús), Año Nuevo y Bajada de Reyes, entre fi nales de diciembre y primeros días de enero. Durante toda la festividad, la comparsa de negritos se acompaña de una banda musical que interpreta ritmos que permiten marcar los compases de la danza; Que, es conocido que, desde tiempos prehispánicos, el territorio ancashino ha estado fuertemente vinculado, económica, social y espiritualmente a la región de Huánuco. Esto se evidencia en los espacios de peregrinaje ritual, como es el caso del Santuario de Chavín de Huántar o el centro administrativo incaico de Huanucopampa, sobre los cuales se fueron articulando diversas rutas de intercambio durante el período colonial y republicano. En este sentido, diversas expresiones culturales y religiosas son compartidas por la población de ambos departamentos hasta la actualidad. Tal es el caso de las danzas de negrerías que, según las investigaciones conocidas, tienen su temprano origen en la ciudad de Huánuco desde donde, con los años, fueron difundiéndose hacia diversas localidades de la sierra central peruana; Que, según diversas versiones locales, la danza de los Negritos de Chavín de Huántar se originó hacia las décadas de 1940-1950, y nació del interés de algunos notables locales, asiduos concurrentes a las festividades religiosas en otras localidades ancashinas y huanuqueñas donde se interpretaban danzas de negrerías , quienes, por entusiasmo y devoción, impulsaron la creación de comparsas en la antigua villa de Chavín de Huántar. Con los años, la danza alcanzó especial arraigo en el gusto de los devotos urbanos y el espíritu festivo de toda la población del distrito, incorporándola fuertemente a sus propios espacios rituales y de celebración popular; Que, los danzantes de Negritos de Chavín de Huántar se caracterizan por el uso de una determinada vestimenta, accesorios y pasos en sus bailes. Es común que cada danzante cuente con su propia indumentaria, la que se adquiere comprándola, hoy en talleres especializados en la ciudad de Lima, o alquilándola en algún comercio local; Que, en relación con el traje, cada danzante porta un sombrero de paja de color blanco. En la parte de la copa se adhieren algunas cintas de colores brillantes, incluyendo una rojiblanca, como emblema del sentido de peruanidad que de fi ne a sus integrantes. En la parte delantera, se le inserta un ramo de fl ores (hoy de material sintético). En la parte posterior, se inserta un espaldar que tiene forma triangular, con distintos colores, que por lo general son blancos tejidos a mano y con bordados; Que, el danzante porta una máscara que se confecciona de cuero negro. Esta es una clara referencia a la presencia de la población afrodescendiente que arribó a los Andes, bajo condiciones de esclavitud, durante el período virreinal; Que, seguidamente, cada danzante lleva un cotón, especie de saco largo confeccionado con pana fi na o terciopelo, con bordados de colores brillantes, en rojo, verde, anaranjado y crema. Estos cotones son confeccionados por especialistas dedicados al trabajo de hilado, resaltando los bordados en dorado y plateado, con motivos religiosos y de la fl ora y fauna regional. En el cotón se destacan las solapas, que son anchas, tienen forma boleada y cubren al danzante hasta los hombros. En el cuello, el negrito lleva una pañoleta de colores, que se entronca con el cotón; Que, continúa el traje con el senedor , que es el adorno corporal más característico de la danza de los Negritos de Chavín de Huántar . Se elabora de material de pana, de diez a doce centímetros de ancho, y lleva detallados bordados en hilos dorados. El senedor se coloca a la altura de la cintura del danzante y llega hasta los muslos, cerca de la rodilla, resaltando por sobre el pantalón; Que, el pantalón de los danzantes en una comparsa debe ser uniforme. El 24 de diciembre, víspera de la Navidad, todos llevan un pantalón blanco. El resto de los días de la festividad, se suele usar pantalones de color negro o azul. Finalmente, el traje del danzante se complementa con zapatos de cuero en color negro. Además del traje, los Negritos de Chavín de Huántar portan en sus manos una asta y una campanilla. El asta, que llevan en la mano izquierda, consiste en un palo alargado, de aproximadamente 1.70 m., elaborado de madera chonta y adornado con incrustaciones de plata en forma de ramilletes de hojas de olivo. Del asta penden