Empresa en el ranking

NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 19 DE JUNIO DEL AÑO 2020 (19/06/2020)

CANTIDAD DE PAGINAS: 128

TEXTO PAGINA: 8

8 NORMAS LEGALES Viernes 19 de junio de 2020 / El Peruano Que, el numeral 2 del artículo 1 de la Ley N° 28296, Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación, señala que integran el Patrimonio Inmaterial de la Nación las creaciones de una comunidad cultural fundadas en las tradiciones, expresadas por individuos de manera unitaria o grupal, y que reconocidamente responden a las expectativas de la comunidad, como expresión de la identidad cultural y social, además de los valores transmitidos oralmente, tales como los idiomas, lenguas y dialectos autóctonos, el saber y conocimiento tradicional, ya sean artísticos, gastronómicos, medicinales, tecnológicos, folclóricos o religiosos, los conocimientos colectivos de los pueblos y otras expresiones o manifestaciones culturales que en conjunto conforman nuestra diversidad cultural; Que, el literal b) del artículo 7 de la Ley N° 29565, Ley de creación del Ministerio de Cultura, modi fi cado por el Decreto Legislativo N° 1255, establece que es función exclusiva del Ministerio de Cultura realizar acciones de declaración, generación de catastro, delimitación, actualización catastral, investigación, protección, conservación, puesta en valor, promoción y difusión del Patrimonio Cultural de la Nación; Que, el artículo 55 del Reglamento de Organización y Funciones del Ministerio de Cultura, aprobado mediante Decreto Supremo N° 005-2013-MC, establece que la Dirección de Patrimonio Inmaterial es la unidad orgánica encargada de gestionar, identi fi car, documentar, registrar, inventariar, investigar, preservar, salvaguardar, promover, valorizar, transmitir y revalorizar el patrimonio cultural inmaterial del país, en sus distintos aspectos, promoviendo la participación activa de la comunidad, los grupos o individuos que crean, mantienen y transmiten dicho patrimonio y de asociarlos activamente en la gestión del mismo. Depende jerárquicamente de la Dirección General de Patrimonio Cultural; Que, a través de la carta s/n de fecha 16 de diciembre de 2019, el señor Carlos Adriano Saavedra, presidente de la Asociación Civil Danza Folklórica Diablicos de Huancabamba, solicitó la declaratoria como Patrimonio Cultural de la Nación a la Danza de los Diablicos de Huancabamba de la provincia de Huancabamba, departamento de Piura; Que, en la tradición cristiana, el demonio es un ángel caído que desa fi ó y se rebeló ante Dios al pecar de soberbia y ambicionar su poder. Como castigo, fue expulsado y enviado al in fi erno para reinar desde allí bajo el nombre de Satán (en hebreo “adversario”). Con el paso de los siglos, este arquetipo ganó otros signi fi cados transformándose, paulatinamente, en la entidad maligna responsable de desviar a los hombres del camino del “bien” y tentarlos al pecado. Así, en el Medioevo, se inició la representación del diablo como un personaje no humano, de características grotescas y atemorizantes; Que, con el correr del tiempo, los imaginarios populares sobre el diablo fueron expandiéndose en las colonias americanas mediante los denominados Autos Sacramentales, obras de teatro que dramatizaron los pasajes más relevantes de la Biblia católica. En estas dramatizaciones, el diablo comenzó a representarse acompañando las procesiones y los ritos sagrados de la Iglesia y sembrando temor entre los fi eles. Sin embargo, producto del encuentro cultural entre lo hispano e indígena, el personaje del diablo fue resigni fi cado en su teatralización. Así, se evidencia que, en los Andes, hubo participación de personajes de demonios en celebraciones de carácter litúrgico. En ese sentido, el carácter malvado del diablo cristiano fue reemplazado, acorde a la concepción indígena, por un personaje ambiguo caracterizado por el juego, la alegría y transgresión; Que, según el investigador peruano Juan Carlos La Serna, hacia mediados del siglo XVIII, hay evidencias de que, en diversas regiones del norte del Perú, se interpretaba una particular danza adaptada por la población indígena la cual representaba el enfrentamiento de San Miguel Arcángel a siete demonios; así, esta danza destaca en la celebración de diversas festividades religiosas. La población de Huancabamba, una de las ocho provincias que componen el departamento de Piura, tiene como una de sus expresiones culturales y religiosas más signi fi cativas a la Danza de los Diablicos de Huancabamba, la cual es ejecutada en el mes de julio con ocasión de la festividad de la Virgen del Carmen, patrona de la provincia; Que, la provincia de Huancabamba limita por el norte con la provincia de Ayabaca y el país vecino de Ecuador; por el oeste, con la provincia de Morropón; por el sur, con la región de Lambayeque y; por el este, con la región de Cajamarca. De acuerdo al Censo Nacional de Población, Vivienda y Comunidades Indígenas (INEI, 2017), la provincia de Huancabamba cuenta con un total de 117 747 habitantes que habitan 773 Centros Poblados y 20 Comunidades Campesinas reconocidas; Que, durante el incanato, Huancabamba destacó por su templo de adoración al sol y sus avanzadas tecnologías agrícolas caracterizadas por el funcionamiento de acequias o canales de regadío. Posteriormente, con el arribo de los españoles y su instalación en el Perú, fue implantado el sistema de repartimientos y encomiendas que rigió hasta el siglo XVIII. Esta reorganización territorial tuvo como fruto la creación del Corregimiento de San Miguel de Piura considerado un centro administrativo de gran relevancia. El 14 de enero de 1865, durante el gobierno de Juan Antonio Pezet, Huancabamba fue reconocida como provincia; Que, siguiendo la tradición católica, el culto a la Virgen del Carmen se ha convertido, en el Perú, en uno de los cultos más signi fi cativos, atribuyéndosele el carácter de salvadora y protectora de los fi eles. En Huancabamba, la Festividad de la Virgen del Carmen tiene lugar el 16 de julio de cada año, siendo las fechas de inicio y fi n variables bajo responsabilidad de la Hermandad de la Virgen del Carmen. Cabe señalar que participan activamente en su organización los miembros de la Parroquia San Pedro, la Municipalidad Provincial de Huancabamba y la Asociación de Danza Folklórica Los Diablicos de Huancabamba; Que, en presencia de las autoridades locales y provinciales, el 16 de julio se inician las actividades de la Festividad de la Virgen del Carmen con el izamiento del pabellón nacional en la Plaza de Armas de Huancabamba. Más tarde, se lleva a cabo la primera procesión en la cual la imagen recorre las principales calles de la ciudad en un anda ornamentada con frondosas ramas de árbol y naranjas, fruto emblema de la provincia. El recorrido de la Virgen por las calles de Huancabamba, se divide en cuatro procesiones que tienen lugar en los siguientes cuatro días. A lo largo del trayecto la imagen es acompañada por una masiva concurrencia, la banda de músicos y la comparsa de danzantes de la Danza de los Diablicos de Huancabamba. La danza teatraliza la batalla incesante entre las fuerzas del bien, representadas por el ángel o Arcángel San Miguel, y las del mal, personi fi cadas en el diablo capataz y sus huestes demoniacas. En cada procesión, la coreografía visibiliza, mediante alegres compases de música y elegantes pasos de baile, la lucha entre el Ángel que protege a la Virgen del Carmen y los demonios que buscan capturarla; Que, la comparsa de los diablicos es conformada por numerosos danzantes que acompañan a la patrona de la provincia en su visita a los principales barrios de Huancabamba. Son cuatro los personajes que participan en esta representación dancística: el ángel, el diablo capataz, los diablicos o diablos de fi la y el burrufá. El ángel es caracterizado por un niño de hasta 11 años de edad quien, personi fi cando a las fuerzas del bien, protege a la Virgen de los ataques del diablo capataz en su intención de robarla. Su antítesis, el diablo capataz, se presenta como el demonio mayor que lidera a un séquito de diablicos o diablos de fi la, quienes lo acompañan danzando a su alrededor. Por último, el burrufá representa a un demonio menor, de actitud pícara, que impone el orden frente a las multitudes al abrir espacio para el avance de la comparsa; Que, el ángel viste casi en su totalidad de blanco. Así, porta un vestido con blondas y cinturón, una capa azul con fl ecos plateados o dorados y alas blancas. Sus medias y zapatos son también blancos. En la mano derecha lleva una espada corta y curva con la que hace frente al diablo capataz. Completa la indumentaria una peluca de cabello negro largo y rizado y una corona dorada sobre la cabeza; Que, el diablo capataz viste casi en su totalidad de negro al llevar camisa, pantalón y medias de dicho color. Su estatus de demonio mayor se distingue por el uso de