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NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 05 DE SEPTIEMBRE DEL AÑO 2004 (05/09/2004)

CANTIDAD DE PAGINAS: 52

TEXTO PAGINA: 7

/G50/GE1/G67/G2E/G20 /G32/G37/G35/G38/G32/G31 /G4E/G4F/G52/G4D/G41/G53/G20/G4C/G45/G47/G41/G4C/G45/G53 Lima, domingo 5 de setiembre de 2004 a la degradación del medio ambiente, y que son explota- das por el imperativo de alimentar a sus familias, en lu-gar de conservar los recursos para mañana. En relación con los ingresos, cerca del 50% de la po- blación rural peruana, para 1997, obtenía sus ingresosde actividades no agropecuarias tales como artesanías,prestación de servicios varios, explotación forestal e in-dustrial. El nivel de ingresos per capita anual para 1997se estimaba en menos de la mitad del ingreso urbano. Asociado con la reducción del consumo en el perío- do 1997-2000, las deficiencias nutricionales afectan gra-vemente a la población infantil en las áreas rurales.Aproximadamente, entre el 40 y el 45% de los niños cam-pesinos peruanos, menores de 5 años, acusan desnutri-ción crónica, según el informe de la Comisión Multisec-torial de Seguridad Alimentaria. En materia de cobertura de servicios básicos, si bien se observa algún mejoramiento, el déficit continúa sien-do significativo en el área rural. Para el año 2000, la pro-visión de agua potable es apenas del 40%, de alcantari-llado apenas del 27% y la cobertura de alumbrado eléc-trico es más amplia y está por encima del 70%. La tasa de analfabetismo de la población mayor de 15 años, disminuye de 21% en 1994 a 15.5% en 2000,que, sin embargo, duplica el promedio nacional (7.2%).En las zonas rurales de los departamentos de la Sierrasur, especialmente, las tasas de analfabetismo entre laspoblaciones quechua-parlantes ascienden en algunoscasos a más del 30%, y las mujeres aparecen con lastasas más elevadas de analfabetismo. El promedio deescolaridad en las zonas rurales es de 5.6 años, para elaño dos mil, dos niveles por debajo del promedio nacio-nal (7.7 años) y un nivel por debajo del promedio de 1997,lo que significa que en el campo la población difícilmen-te logra cursar el nivel primario. Las personas en situación de pobreza extrema se ca- racterizan por la escasez de activos productivos y aisla-miento geográfico. Un hogar rural en situación de pobre-za posee en promedio sólo media hectárea. A ello sesuma el hecho de habitar en localidades de muy difícilacceso. Su distancia de los mercados es evidente y lascarencias de servicios básicos (vías, aulas, postas desalud, agua, desagüe y energía eléctrica, telecomunica-ción) constituyen limitaciones de base para el desarrollointegral de sus capacidades. 3.2 Cambios Demográficos y Tendencias de los Mer- cados Laborales en el Campo A comienzos del siglo XXI el Perú registra dos terce- ras partes de su población habitando en áreas urbanascon más de cien mil habitantes, localizadas mayoritaria-mente en la Costa. Se estima que hacia el año 2010 el80% de la población peruana esté residiendo en centrosurbanos. El proceso migratorio campo-ciudad se inten-sificó en el país desde los años sesenta, orientándosebásicamente hacia Lima y ciudades de la Costa. Adicio-nalmente, en la década de los ochenta el flujo migratoriose dirige hacia ciudades de la Sierra y la Selva, acelera-do por el incremento de la violencia en las áreas rurales.En una tercera parte de los departamentos más de lamitad del total de la población es rural y casi todos estánen la Sierra; en la Costa se encuentra el otro extremocon un tercio de la población viviendo en las áreas rura-les. La población rural crece a una tasa del 0.9% entre1981-93, muy por debajo de la urbana que lo hace a un2.8%; en este lapso la población rural ha crecido en tér-minos absolutos en aproximadamente un millón de habi-tantes. La presencia del grupo de edad mayor de 45 años, en la jefatura de edad de los hogares rurales, indica unfenómeno de migración que afecta a los grupos más jó-venes de la población, especialmente a aquellos con ni-veles de escolaridad más altos (primaria completa o se-cundaria incompleta). La primera etapa de migración seda entre los jóvenes entre 12 a 15 años, en procura de laescuela secundaria; la segunda etapa de migración seda hacia los 30 años en búsqueda de mejores opcionesde ingreso y de empleo. Este proceso va agotando len-tamente las posibilidades de una mayor productividaddel recurso humano en el campo.El 30% de la Población Económicamente Activa (PEA) se emplea en el sector agropecuario; sin embargo, es elsector que más demanda mano de obra comparado conel sector minero (0.6%) y manufacturero (12%). A pesarde esto, la fuerza laboral rural sólo contribuye con el 10%del PIB, lo que muestra su baja productividad. Si se tomaen cuenta la localización de la PEA en el ámbito regio-nal, se tiene que la más alta concentración se da en laSierra, aunque algunas estimaciones señalan que el 80%de los 1.828 distritos y dos terceras partes de las provin-cias del país se pueden considerar como rurales, si seconsidera que más del 50% de la población ocupada enun distrito lo hace en actividades del campo. Según esti-maciones, el nivel de desempleo en el área rural oscilaentre el 13 al 15% para el año 2000 y el subempleo porencima del 50%, por encima de los indicadores urba-nos. 3.3 Factores que inciden en el precario desarrollo del capital humano en las áreas rurales Se han identificado algunos factores que condicio- nan el desarrollo del capital humano en las áreas rura-les: a. Niveles de pobreza elevadas y altamente concen- trados en las regiones de Sierra y Selva; b. Ingresos muy por debajo de los índices urbanos, aun entre los quintiles de mayor solvencia y dependien-tes en gran parte de las actividades agrícolas; c. Baja productividad de la mano de obra por empleo de tecnologías poco eficientes y pocas opciones de em-pleo en actividades no agrícolas. d. Migración elevada de jóvenes campesinos con ni- veles de escolaridad primaria y de secundaria incom-pleta a Lima y centros urbanos intermedios. e. Analfabetismo elevado en las zonas de Sierra y Selva especialmente entre los grupos de población indí-gena y la población femenina; f. Elevadas tasas de desnutrición por precariedad de la dieta alimenticia en las zonas de alta montaña y porintensificación de la dependencia de consumo de pro-ductos procesados. g. Deficiente oferta de formación de mano de obra en oficios y en procesos industriales en las zonas rurales 3.4 Elevados niveles de discriminación social y cultu- ral La población asentada en el medio rural, además de ser objeto de exclusión económica asociada a su parti-cipación en los ingresos y la riqueza nacional, padecede exclusión social, la que está profundamente arraiga-da en el país. Esta exclusión está vinculada a la etnici-dad, al sexo femenino y a las secuelas de la violencia.Es decir, mientras la población es más indígena, másrural y femenina, mayores son las probabilidades de serpobre o pobre extremo. La exclusión se expresa principalmente en (i) la limi- tada participación de las comunidades en las decisio-nes municipales y regionales sobre prioridades de in-versión, manejo de recursos y planeación del desarrollo;(ii) en el desconocimiento y escaso impulso de la culturatradicional (lenguas principalmente) en los sistemas es-colares nacionales, medios de comunicación, aparatosde justicia, y (iii) en la inseguridad en las comunidadesrurales por la acción de grupos ilegales dedicados alcultivo de ilícitos y al bandidaje. 3.5 Vulnerabilidad de la Población RuralLa población rural en el país se encuentra en condi- ciones de vulnerabilidad frente a fenómenos naturalesextremos; sus viviendas están localizadas en áreas depeligro como llanuras inundables, quebradas o laderaspropensas a deslizamientos, los materiales de construc-ción y formas constructivas las hacen poco resistentes alluvias intensas, inundaciones y sismos; la situación depobreza y difícil acceso a los servicios de salud y sanea-miento incide en su escasa resistencia a epidemias yenfermedades derivadas del impacto de inundaciones,