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NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 05 DE SEPTIEMBRE DEL AÑO 2004 (05/09/2004)

CANTIDAD DE PAGINAS: 52

TEXTO PAGINA: 8

/G50/GE1/G67/G2E/G20 /G32/G37/G35/G38/G32/G32 /G4E/G4F/G52/G4D/G41/G53/G20/G4C/G45/G47/G41/G4C/G45/G53 Lima, domingo 5 de setiembre de 2004 heladas y friaje. La poca diversificación de la actividad productiva, fundamentalmente agropecuaria, incide ensus posibilidades de recuperación de los impactos ge-nerando mayores niveles de pobreza y migración. Las actividades agropecuarias son altamente depen- dientes del clima estando expuestas a eventos extremos,como es el caso de lluvias intensas, sequías, heladas. Anivel mundial el 75% de los desastres se deben a dichospeligros y un estudio reciente del Tyndall Centre del Rei-no Unido ha establecido que los países más riesgososdel mundo en cuanto a eventos climáticos extremos sonHonduras, Bangladesh y Perú. Las inundaciones se pre-sentan en casi todo el país, especialmente en las cuen-cas bajas; las heladas y sequías afectan principalmentelas áreas donde se ubica la población en situación depobreza. El Fenómeno del Niño genera inundaciones,sequías y elevación de temperatura, que afectan la acti-vidad agropecuaria. Las tecnologías que se emplean no son apropiadas; por un lado hacen que los impactos de los peligros seanmayores y por otro generan el deterioro del ambiente (de-forestación, pérdida de pasturas, erosión, salinización delos suelos, desertificación, etc.) que a su vez potencianpeligros como inundaciones, deslizamientos, etc. Los productores agropecuarios, especialmente del sector rural, no tienen una adecuada percepción del ries-go de ser afectados por peligros, ni cabal conocimientode sus vulnerabilidades; la información que se generaen el país no es suficiente y más aún no llega en formaapropiada y oportuna para que se adopten decisionespara mitigar los posibles impactos. Los impactos en la actividad agropecuaria son seve- ros. Como consecuencia de las lluvias intensas, inunda-ciones y avalanchas de lodo, se pierden áreas de culti-vo, cosechas, se daña la infraestructura de riego; las se-quías generan pérdidas de cosechas, saca indiscrimi-nada y masiva de ganado, desabastecimiento de alimen-tos para las personas y el ganado, pérdidas de materialgenético, retracción de ecosistemas de balance hídricodelicado; las heladas impactan igualmente en la pérdidade cosechas; resultado de dichos impactos son la dismi-nución de ingresos, pérdidas del capital escaso, migra-ciones a las ciudades en la cuales también se encuen-tran en condiciones de vulnerabilidad. El último FEN1997-1998 ocasionó pérdidas al país por alrededor deUS$ 3 500 millones, de los cuales US$ 1 714 millonesfueron en el sector agrícola (pérdidas de tierras, produc-ción, infraestructura de riego). La violencia, que ha dejado una profunda huella en muchos hogares de la Sierra y Selva, afectando la vidade pobladores andinos en pobreza y etnias, coloca es-tos grupos también en situación de alta vulnerabilidadeconómica, social y cultural, como lo pudo evidenciar elreciente informe de la Comisión de la Verdad, sobre losimpactos de la violencia política en el Perú. Según esteInforme, el 79% de las víctimas registradas vivía en zo-nas rurales; el 56% se ocupaba de actividades agrope-cuarias. El análisis del período de violencia, de otro lado,puso de presente que además de las grandes brechassocio-económicas que separan la sociedad urbana y ru-ral, el fenómeno de la desigualdad étnico-cultural es unacaracterística inherente a la sociedad peruana actual: el75% de las víctimas de la violencia política entre 1980 yel 2000, correspondió a personas que tenían el quechuau otras lenguas nativas como idioma. Departamentos de alta concentración rural y de altos niveles de pobreza como Ayacucho, Apurímac, Junín,Huánuco y San Martín, aparecen en el mencionado in-forme con la mayor cuota de damnificados entre campe-sinos e indígenas. Durante ese lapso, la ausencia direc-ta del Estado en regiones caracterizadas por la pobrezay el abandono evidencian la permanente violación de losderechos humanos al interior de estas comunidades, ladestrucción del capital social y las redes de protecciónsocial que tradicionalmente les habían servido de soportepara enfrentar situaciones catastróficas y la carencia derespaldo oficial. Un riesgo económico importante es el de la produc- ción y precios para los pequeños productores, respectode lo cual no existe ningún mecanismo de aseguramien-to, manteniéndose completamente desprotegidos antedesastres naturales y pérdidas de cosechas. Frente a caídas en los precios, tampoco existen sistemas esta-blecidos, aunque el Estado suele intervenir comprandoparte de la cosecha. Los avances en el país respecto al tema de la gestión de riesgos, están relacionados con la conformación dela Comisión Multisectorial de Reducción de Riesgos parael Desarrollo (creada con el D.S. Nº 053-2002-PCM), quetiene como objetivo coordinar las acciones conducentesa la incorporación del enfoque de prevención y mitiga-ción de riesgos en el proceso de planeamiento de desa-rrollo y se encarga, específicamente, de los riesgos fren-te a peligros naturales. Adicionalmente, el sistema degestión de desastres (Sistema Nacional de Defensa Ci-vil), prepara los recursos físicos y humanos destinadosa la atención inmediata de la población afectada y la re-habilitación temporal de la infraestructura dañada. Si bien se efectúan medidas de carácter preventivo para mitigar posibles daños ocasionados por los desas-tres, como es el caso de la ejecución del plan de contin-gencia ante el posible Fenómeno El Niño 2002-2003, lamayor parte de las intervenciones son de efecto tempo-ral, siendo importante prever la potencial repetición deimpactos negativos de los peligros a los que está ex-puesto el sector rural. 4. Escaso Desarrollo de la Infraestructura Econó- mica Rural 4.1. Decreciente Inversión Pública en el Sector RuralLa inversión pública en el sector rural tuvo en el lap- so 1995-1999 un comportamiento decreciente. Se redu-jo de 970 millones de dólares en 1995 a 367 millones dedólares en 1999. Del total invertido, el 70% correspondióa gastos en infraestructura (de los cuales el riego cubrióel 35%, educación demandó 21.7%, saneamiento bási-co, el 15.25% y carreteras el 9.1%), el 18% a apoyo so-cial (educación, alfabetización, salud y apoyo educativo)y el resto a fomento productivo (crianza, reforestación,comercialización de camélidos, cultivos andinos, etc.). A los decrecientes niveles de inversión debe sumar- se la situación de vulnerabilidad de la infraestructura fren-te a fenómenos naturales extremos, tanto por su locali-zación como las formas constructivas empleadas. 4.2. Deficiente Infraestructura de riegoEn las últimas décadas los mayores montos de inver- sión estatal se han destinado a obras de infraestructurade riego, principalmente grandes proyectos de irrigaciónen la Costa. Muchas de estas inversiones se han ejecu-tado sobre la base de decisiones institucionales y políti-cas que no siempre tuvieron respaldo técnico y econó-mico. Ello se puede comprobar con los elevados índicesde inversión por hectárea y los bajos valores obtenidosen la subasta de tierras. A ello se suma la existencia de subsidios crecien- tes a las actividades corrientes de operación y mante-nimiento, lo que viene generando una fuerte demandade los escasos recursos fiscales. Pocas organizacio-nes de regantes cuentan con planes de mantenimien-to y mejoramiento de la infraestructura. Los presupues-tos destinados a la conservación y mantenimiento dela infraestructura de uso común son reducidos y desti-nados fundamentalmente a reparar obras a punto decolapsar Asimismo, se estima que sólo el 40% de pre-dios tienen títulos provisionales de uso de agua. Ade-más, el 60% restante está registrado en padrones ob-soletos de usuarios, o no aprobados por la autoridadcompetente. A ello se suma una serie de factores interrelaciona- dos: la escasa información básica para identificar y cuan-tificar la dimensión del problema; la insuficiente normati-vidad y estándares de calidad respecto a la preserva-ción de la calidad del agua, el suelo y el medio ambienteen general; la ausencia de una efectiva supervisión ymonitoreo de las medidas de prevención y corrección deproblemas ambientales; la inexistencia de propuestasconcretas para prevenir o atenuar la contaminación am-biental. Así, sólo excepcionalmente se llega a sancionar