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18 NORMAS LEGALES Viernes 27 de mayo de 2022 El Peruano / tales como los idiomas, lenguas y dialectos autóctonos, el saber y conocimiento tradicional, ya sean artísticos, gastronómicos, medicinales, tecnológicos, folclóricos o religiosos, los conocimientos colectivos de los pueblos y otras expresiones o manifestaciones culturales que en conjunto conforman nuestra diversidad cultural; Que, el literal b) del artículo 7 de la Ley N° 29565, Ley de creación del Ministerio de Cultura y modi fi catoria, establece que es función exclusiva del Ministerio de Cultura realizar acciones de declaración, generación de catastro, delimitación, actualización catastral, investigación, protección, conservación, puesta en valor, promoción y difusión del Patrimonio Cultural de la Nación; Que, el artículo 55 del Reglamento de Organización y Funciones del Ministerio de Cultura, aprobado por Decreto Supremo N° 005-2013-MC, establece que la Dirección de Patrimonio Inmaterial es la unidad orgánica encargada de gestionar, identi fi car, documentar, registrar, inventariar, investigar, preservar, salvaguardar, promover, valorizar, transmitir y revalorizar el patrimonio cultural inmaterial del país, en sus distintos aspectos, promoviendo la participación activa de la comunidad, los grupos o individuos que crean, mantienen y transmiten dicho patrimonio y de asociarlos activamente en la gestión del mismo. Depende jerárquicamente de la Dirección General de Patrimonio Cultural; Que, por el O fi cio N° D000739-2021-MML-GMM- PROLIMA, la Gerencia del Programa Municipal para la Recuperación del Centro Histórico de Lima – PROLIMA, solicita la declaratoria de la Festividad del Señor del Santuario de Santa Catalina como Patrimonio Cultural de la Nación; para tal efecto, adjunta el Informe N°512-2021-MML-PMRCHL-LP-LT, elaborado con el trabajo participativo y colaborativo de la Hermandad del Señor del Santuario de Santa Catalina y PROLIMA; Que, Barrios Altos, en tanto espacio urbano de confl uencia histórica entre diversos sectores sociales y grupos étnicos de población, se ha convertido en escenario propicio para el desarrollo de tradiciones festivas de carácter popular alrededor de múltiples imágenes religiosas, así como para su arraigo a nivel local, dando así forma a un hondo sentido de comunidad e identidad colectiva. Es el caso de la Festividad de la Virgen del Carmen de Barrios Altos y de la Festividad de la Virgen de Cocharcas de Barrios Altos, sólo por mencionar algunos ejemplos. En ese contexto, tanto la imagen del Señor del Santuario de Santa Catalina, la festividad que se ha con fi gurado alrededor suyo, y las formas de organización social y religiosa adscritas a su realización, forman parte de un complejo festivo de carácter religioso de vital importancia para el área del Centro Histórico de Lima; Que, la imagen del Señor del Santuario de Santa Catalina es una representación de tamaño natural, tallada en madera, de Cristo cruci fi cado. No se tiene un dato preciso acerca de sus orígenes, aunque los relatos de tradición oral, transmitidos por sus devotos, sitúan la aparición de la imagen entre fi nales del siglo XVI e inicios del siglo XVII, habiendo tres versiones distintas alrededor del tema; Que, la primera de estas señala que hacia la primera mitad del siglo XVII arribaron dos españoles a las puertas del Monasterio de Santa Catalina, llevando dos bultos de regulares dimensiones que dejaron encargados en la portería. Al no ser reclamados, las madres de clausura decidieron abrirlos para ver sus contenidos, encontrando la actual imagen del Señor del Santuario y la imagen del Señor de la Humildad y la Paciencia, trasladando ambas a la iglesia del Monasterio; Que, una segunda versión sugiere que el actual Señor del Santuario se trata de una imagen de Cristo cruci fi cado que era venerada por Isabel Flores de Oliva, Santa Rosa de Lima, en una capilla erigida hacia fi nes del siglo XVI en los terrenos dominicos, donde luego sería edi fi cado el actual Monasterio de Santa Catalina. Este relato anticipa los atributos milagrosos de la imagen, indicando que Santa Rosa bebió de la sangre que manaba de su costado, y concluye indicando que hacia 1625 la madre de la santa seguía venerando a la imagen precisamente por su accionar divino en favor de la comunidad religiosa;Que, la tercera versión se remite a 1613, año en que la madre superiora del Monasterio de Santa Catalina encomendó unos trabajos de carpintería a un anciano, quien puso como única condición el mantener la puerta de la carpintería cerrada y que sus alimentos le fuesen alcanzados por debajo de la misma. Esta condición fue cumplida, hasta que en un día determinado el anciano dejó de devolver los servicios, lo que causó preocupación en las madres y las motivó a abrir la puerta. Al hacerlo, sólo encontraron la imagen del Señor tallada en madera; Que, como puede observarse, los tres relatos remiten al espacio del actual Monasterio de Santa Catalina, cuyos orígenes se relacionan con la vida de Santa Rosa de Lima quien, en 1613 escribe una carta dirigida a Fray Jerónimo Bautista, expresando su deseo de que se estableciese en la ciudad de Lima un monasterio Dominico bajo la advocación de Santa Catalina de Siena. Con este propósito en mente, Isabel Flores de Oliva compró parte del terreno donde se emplaza actualmente el monasterio, y mandó a traer desde España las imágenes de Santo Domingo y Santa Catalina, actualmente resguardada en el templo. El monasterio sería fi nalmente fundado y abierto en 1624, y la construcción del templo comenzaría en 1627; Que, además de todo ello, es importante mencionar los relatos de fe y devoción que atribuyen facultades milagrosas a la imagen del Señor del Santuario, o que sugieren que escucha a sus devotos y se comunica con ellos. Por ejemplo, la historia de las hermanas Jose fi na y Francisca de la Preciosísima Sangre, quienes querían cambiar el sudario colocado en la imagen del Señor pero no podían hacerlo debido a que estaba colocada en su cruz, ante lo cual le pidieron que por favor pudiera levantar un poco su cuerpo. En respuesta a ello, se oyó un ruido en la cruz y el cuerpo de la imagen se habría levantado, haciendo posible cambiar su sudario; Que, otros relatos inciden en las facultades milagrosas de la imagen, y su capacidad de curar males muy graves. Es el caso de un relato transmitido por los miembros de la actual Hermandad del Señor del Santuario de Santa Catalina, y que hace referencia a una devota que se dirigió a la imagen para rezar por su salud debido a un mal terminal que la aquejaba, recuperándose de forma milagrosa en el curso de la semana. Ante ello, se dice, esta devota retornó al monasterio para agradecer a la imagen e indicando que esta merecía un nombre, bautizándolo como Señor del Santuario; Que, cabe mencionar que, hoy en día, la imagen del Señor del Santuario puede ser venerada en público solamente en dos oportunidades a lo largo del año. La primera, y de mayor trascendencia para su comunidad de devotos, es la festividad que tiene lugar cada mes de setiembre. Sin embargo, además de esta, también participa en las celebraciones de la Semana Santa del Centro Histórico de Lima, saliendo en procesión acompañada de la imagen de Nuestra Señora de las Angustias o Santísima Virgen de las Angustias en la fecha de Sábado de dolores; Que, la organización de la Festividad del Señor del Santuario de Santa Catalina está a cargo de dos organizaciones de carácter religioso: la Comunidad de Madres del Monasterio de Santa Catalina y la Hermandad del Señor del Santuario de Santa Catalina (HSSSC). La primera está conformada actualmente por un alrededor de 25 madres de clausura, quienes se encargan de custodiar la imagen del Señor del Santuario a lo largo del año, así como una serie de objetos y reliquias asociadas a la fi gura de Santa Rosa de Lima; Que, sus orígenes se remontan a 1624, año en que se funda el monasterio, como ya ha sido mencionado anteriormente, y tendrán un rol clave en comenzar con el culto de carácter público a la imagen hacia 1916 por iniciativa de Rosa Agripina de Jesús Sacramentado Sánchez, quien por entonces fungía de reverenda madre y mayordoma del santuario. En esta primera etapa de la festividad la imagen no contaba con un anda, motivo por el cual era cargada en hombros o llevada a mano por las damas y vecinos de la entonces Sociedad Mutualista del Señor del Santuario. Por otro lado, el culto público se realizaba en el mes de mayo, coincidiendo con la Fiesta de la Cruz, haciendo un recorrido corto desde el portón del