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Pág. 183370 NORMAS LEGALES Lima, miércoles 2 de febrero de 2000 • Ausencia de información sobre la reincidencia y características de la violencia familiar No hay encuestas de hogares continuas para conocer la magnitud de este fenómeno. 1.4. EMPLEO La participación de la mujer en el mercado laboral ha tenido avances significativos, sin embargo esta participación sigue caracterizada por la segregación y la desigualdad. Los hombres generalmente obtienen mayores ingresos y tienden a desempe- ñarse en puestos de mayor jerarquía, mientras que las mujeres se ubican en puestos de trabajo de menor jerarquía con menor remuneración y mayor inestabilidad. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), entre 1997 y 1998 la Población Económicamente Activa (PEA) Urbana se incrementó en 223 mil personas. Dicho incremento fue mayor en la PEA femenina, la misma que se acrecentó en 180, mil mujeres. A pesar de esta favorable evolución la tasa de participa- ción femenina en la Población Económicamente Activa (PEA) es sustancialmente inferior a la masculina. Según la ENAHO 1998, la PEA femenina alcanza el 44% mientras que la masculina llega al 56%. Distribución de la PEA por sexo, 1998 Fuente: INEI-ENAHO,1998 Los principales indicadores de empleo para la mujer son: • Concentración femenina en el sector no estructu- rado de la economía El incremento de participación de la mujer en el mercado laboral se produce principalmente dentro del sector no estructurado de la economía según cifras de la OIT para 1997-1998 la tasa de participación femenina a nivel de Lima Metropolitana alcanzó un 80% . • Mayor presencia de mujeres en trabajos de baja productividad y alta precariedad. Para 1997 se observa que en la Población Económicamente Activa Urbana la proporción de mujeres (65%) es mayor en relación a los hombres (51,7%). Sin embargo, la subsistencia de determinadas circunstancias, como la mayor responsabilidad de la mujer en el cuidado de la familia y de los hijos, unido a perjuicios sociales no erradicados sobre la capacidad laboral y profesional de la mujer siguen siendo condicionantes para que las mujeres continúen insertándose en trabajos de baja productivi- dad. Las mujeres se concentran en puestos de trabajo con menor remuneración y mayor inestabilidad. Así, en 1998 el 21% de mujeres laboraba en el comercio al por menor, frente al 7,5% de los varones; el 14,3% laboran como ambulantes y similar porcen- taje lo hacen como empleadas domésticas y agrícolas. En el área urbana la mayoría de las mujeres de hogares pobres inician su vida laboral en la niñez o adolescencia, muchas veces son enviadas a trabajar como empleadas domésticas o vendedoras ambulantes, mientras que en el área rural, las niñas se dedican principalmente al pastoreo y apoyo en labores domésticas. • Niveles de empleo Se tiene que para 1998 la tasa de desempleo (9,3%) y subempleo femeninos (52,8%) a nivel nacional es siempre supe- rior a las tasas de los hombres (6,5 y 37,5%) respectivamente. PEA por niveles de empleo (%) 1998 Hombre Mujer Total Desempleo 6,5 9,3 7,8 Subempleo 37,5 52,8 44,2 Adecuadamente empleados 56,0 37,9 48,0 Fuente: ENAHO-MTPS• Ingresos diferenciados frente a los hombres Según la ENAHO-1997, el ingreso medio de la mujer peruana representa sólo el 74% del ingreso medio de los varones debido a la segmentación ocupacional así como a la discriminación sexual directa. 1.5. PARTICIPACION SOCIAL Y POLITICA DE LAS MUJERES La lucha por la conquista de los derechos ciudadanos de la mujer en el Perú no se ha detenido y se refleja en los mayores niveles de desarrollo de las mujeres, así como en su participación protagónica dentro de los movimientos socia- les. Sumándose a ello, existe la voluntad política del Gobier- no Peruano para asumir los compromisos adquiridos en la Conferencia de Beijing y de El Cairo. Los principales indicadores de participación social y política de las mujeres son: • La presencia de la mujer continúa siendo insufi- ciente en casi todos los niveles de adopción de decisio- nes Hasta el período 1980-1985, los únicos que ejercían los cargos de Ministro de Estado en nuestro país eran los hombres, situación que se modifica para el período guberna- mental de 1985-1990 con la presencia de tres mujeres a nivel de los Ministerios de Estado. En el período 1990-1995 se mantiene la misma cantidad de Ministras que en el período anterior, cifra que se incrementa en el actual período guber- namental (1995-2000) en donde el número de Ministras llega a cinco. Las mujeres ocupan un 10,8% de los escaños correspon- dientes al Congreso, 1995-2000, es decir de 120 congresistas sólo 13 son mujeres. En el Poder Ejecutivo, a la fecha se tiene que de 15 ministerios, sólo uno está conducido por una mujer. Porcentaje de congresistas por sexo, 1995-2000 por sexo, 1995-2000Mujer 10.8% Hombre 89.2% Fuente: INEI-PROMUDEH, Género: Equidad y Disparidad, 1999 En el Poder Judicial, en 1999, de 130 vocalías superiores a nivel nacional, apenas 20 corresponden a las mujeres. Asimismo para 1999, de los 81 Embajadores, sólo el 13,5% está integrado por las mujeres. Todavía se requiere promo- ver una mayor participación de las mujeres en el Ejecutivo. • La participación de la mujer en la comunidad Si bien la participación de las mujeres a nivel del ámbito comunal a través de las Organizaciones Sociales de Base como son: Comedores Populares, Clubes de Madres, Comités del Vaso de Leche, Promotoras de Salud, entre otras, se ha ido incrementando ( se calcula que existen alrededor de 12,000 Comedores Populares y 10,000 Comités del Vaso de Leche en todo el país), ello no implicó necesariamente el incremento proporcional de la participación de las mujeres en los puestos de decisión política, como expresión de la esperada marcha hacia la participación equitativa en los procesos de toma de decisiones. • La participación de las mujeres en los Gobiernos Locales Para el año 1996, la presencia de las mujeres a nivel de los Gobiernos Locales estaba representado por: 1,760 alcaldes y 10,074 regidores (hombres y mujeres), de los cuales 53 eran alcaldesas y 933 regidoras. En últimas elecciones municipales (1998) se apreció un notable incremento en las regidurías femeninas, las mismas que alcanzan un total de 2,312 a nivel nacional. A nivel de las alcaldías también se ha presentado un ligero incremento ascendiendo a 3,3% luego de estar en 2,9% en las elecciones anteriores.Distribución de la PEA por sexo, 1998 Hombre 65%Mujer 35%