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NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 11 DE JULIO DEL AÑO 2002 (11/07/2002)

CANTIDAD DE PAGINAS: 88

TEXTO PAGINA: 24

Pág. 226146 NORMAS LEGALES Lima, jueves 11 de julio de 2002 un tratamiento especial a este sector de la población, considerando su condición de vulnerabilidad biológica y social; Que, dentro del marco del mencionado Decreto se ha elaborado el "Plan Nacional para las Personas Adul- tas Mayores 2002 - 2006", con el objeto de implemen- tar acciones coordinadas entre las organizaciones gu- bernamentales y la sociedad civil a fin de aumentar la participación e integración social del adulto mayor, a través del incremento en la cobertura y calidad de los servicios de salud, la garantía de una asistencia ali- mentaria y nutricional, y la generación de oportunida- des para una vida armónica con su familia y su comu- nidad; De conformidad con el Decreto Legislativo Nº 560 - Ley del Poder Ejecutivo, Decreto Legislativo Nº 866 - Ley de Organización y Funciones del Ministerio de Promo- ción de la Mujer y del Desarrollo Humano y modificato- rias, su Reglamento aprobado por Decreto Supremo Nº 012-98-PROMUDEH y modificatorias, y el Decreto Su- premo Nº 010-2000-PROMUDEH; DECRETA: Artículo 1º.- Aprobar el "Plan Nacional para las Per- sonas Adultas Mayores 2002 - 2006", el mismo que consta de nueve (9) capítulos y que forma parte integrante del presente Decreto Supremo. Artículo 2º.- La coordinación, seguimiento y evalua- ción del cumplimiento del mencionado Plan Nacional es- tará a cargo del Ministerio de Promoción de la Mujer y del Desarrollo Humano, como ente normativo de la políti- ca nacional sobre personas adultas mayores. El costo que demande la implementación y ejecución del "Plan Nacional para las Personas Adultas Mayores 2002 - 2006" será atendido con cargo a los respectivos presupuestos institucionales. Artículo 3º.- El presente Decreto Supremo será re- frendado por el Presidente del Consejo de Ministros, la Ministra de Promoción de la Mujer y del Desarrollo Hu- mano, el Ministro de Educación, el Ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, el Ministro de Salud, y el Ministro de Economía y Finanzas. Dado en la Casa de Gobierno, en Lima, a los seis días del mes de julio del año dos mil dos. ALEJANDRO TOLEDO Presidente Constitucional de la República ROBERTO DAÑINO ZAPATA Presidente del Consejo de Ministros CECILIA BLONDET MONTERO Ministra de Promoción de la Mujer y del Desarrollo Humano NICOLÁS LYNCH GAMERO Ministro de Educación FERNANDO VILLARÁN DE LA PUENTE Ministro de Trabajo y Promoción del Empleo FERNANDO CARBONE CAMPOVERDE Ministro de Salud PEDRO PABLO KUCZYNSKI Ministro de Economía y Finanzas "PLAN NACIONAL PARA LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES" 2002 - 2006 ÍNDICE 1.Marco Conceptual 2.Diagnóstico integral de las personas adultas mayores en el Perú 3.Principios 4.Lineamientos de política 5.Objetivos del Plan Nacional de Acción 6.Políticas Espec íficas6.1. Envejecimiento saludable a) Salud b) Nutrición c) Uso del tiempo libre 6.2.Empleo, previsión y seguridad social 6.3.Participación e integración social 6.4.Educación, conciencia y cultura sobre el enveje- cimiento y la vejez 7.Estrategias 8.Medidas, plazo y entidad responsable 9.Seguimiento y evaluación del Plan 1. MARCO CONCEPTUAL La Organización Panamericana de la Salud conside- ra como personas mayores a aquellas que tienen 60 o más años de edad. A partir del año 1996, la Organiza- ción de Naciones Unidas denomina a este grupo pobla- cional personas "Adultas Mayores", de conformidad con la Resolución 50/141 aprobada por su Asamblea Gene- ral. Se considera que el envejecimiento en la población es un episodio, un momento en el período biológico y vital de un ser humano, a cuya permanencia (aumento de la expectativa de vida) y aun su expansión, amenaza quebrar la continuidad e identidad del grupo social en su condición de productor y transmisor de los valores actua- les que le dan sentido. Los cambios que se producen en la vejez no se de- ben exclusivamente al proceso biológico normal e irre- versible, hasta ahora, de envejecimiento sino a la combi- nación de varios otros factores interrelacionados, tales como la pérdida prematura de aptitudes funcionales por desuso, las enfermedades agudas y crónicas, la margi- nación social, la mal nutrición, la pobreza, etc. En torno a los cambios biológicos ocurridos al enveje- cer, se configuró el llamado modelo médico tradicional que conceptualizó a la vejez en términos de déficits y de invo- lución acentuando la percepción de la vejez como un pro- ceso degenerativo. Es cierto que el organismo humano experimenta el desgaste consubstancial a la finitud de los seres vivos, pero esta disminución no significa necesaria- mente déficits, ya que el organismo funciona con niveles variados de superávit o de reserva y, lo que es más impor- tante, existe la posibilidad de intervenir para atenuar y con- trarrestar los efectos que tales detrimentos tendrían sobre la capacidad de los individuos de seguir desempeñando por si mismos sus actividades cotidianas. En general los tratamientos a las personas adultas mayores no se hacen usualmente con un enfoque geriá- trico y las prestaciones son fundamentalmente de tipo curativo. Del modelo medico surgió el estereotipo que es- tablece que la vejez es sinónimo de incapacidad. Esta forma de pensar la vejez hace del futuro de la persona mayor un devenir de progresivo e inevitable menoscabo, trasmitiendo una actitud fatalista de desánimo y temor frente a una situación que se define como de inexorable decadencia. En el plano subjetivo dicha actitud conlleva un senti- miento de resignación y apatía que frenan la iniciativa para buscar de mantenerse activo y para esforzarse por contrarrestar las limitaciones que se experimentan. En este sentido cabe destacar que frecuentemente, la decli- nación de habilidades y capacidades se deben más bien a la falta de entrenamiento y al abandono de la actividad, que al proceso de deterioro biológico propiamente tal. El definir la salud de las personas que envejecen no en términos de déficits, sino de mantenimiento de la ca- pacidad funcional, resulta importante para establecer una estrategia adecuada de cuidados, así como las orienta- ciones para cada uno de los posibles servicios destina- dos a las personas mayores. Para este propósito es útil clasificarlas en tres grandes grupos: ü Persona Adulta Mayor Autovalente: es aquella per- sona mayor capaz de realizar las actividades básicas de la vida diaria, aquellas actividades funcionales esenciales para el autocuidado: comer, vestirse, desplazarse, asear-