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PÆg. 242256 NORMAS LEGALES Lima, domingo 6 de abril de 2003 I. ANTECEDENTES Y JUSTIFICACIÓN 1. Antecedentes Generales Los cambios estructurales que se han experimenta- do en los últimos años -apertura económica, liberaliza- ción y privatización de los mercados sectoriales, cam-bios legales en la tenencia de la tierra- y la globalización de las actividades económicas han tenido un fuerte im- pacto en la agricultura de la Región, dando lugar a nue-vas oportunidades, pero también planteando grandes desafíos a los agentes productivos y en particular a la agricultura familiar 1 de América Latina. Si bien estos cam- bios han definido un marco más favorable a las inversio- nes y al desarrollo de negocios rentables en el sector agroalimentario, también han acelerado el proceso dediferenciación de la estructura productiva de dicho sec- tor. Las reformas económicas de los años ochenta y no- venta con sus programas de ajuste destinados a corre- gir los grandes desequilibrios, junto con la apertura co- mercial y la globalización de las actividades económi-cas, dieron lugar a grandes cambios tanto en las políti- cas macro como sectoriales de la región. Estos cam- bios significaron una redistribución de las funciones delEstado, una transformación institucional profunda, lo que modificó el marco de acción de los productores rurales y de sus organizaciones. Entre las principales modifica-ciones en las reglas del juego destacó la desregulación de los mercados de productos, insumos, servicios y financieros. Esta reordenación llevó aparejada la reduc-ción, eliminación o cambio en las funciones que hasta entonces desempeñó el aparato estatal, muchas de las cuales fueron transferidas al sector privado y a las orga-nizaciones de productores. En el caso de estos últimos el nuevo escenario abrió oportunidades y desafíos que representan un gran reto que pone a prueba sus capaci-dades. Por su parte, el Estado incursionó en actividades di- rigidas a reducir los costos de transacción, como la or-ganización y entrega de información sobre precios y evolución de los mercados. En este proceso quedaron áreas insuficientemente definidas y vacíos que altera-ron el flujo de las actividades económicas, lo que, en algunos casos, contribuyó a aumentar las diferencias existentes entre los agentes productivos traduciéndoseen mayores ventajas para los mejor dotados. Es decir, las transformaciones estructurales crearon vacíos ins- titucionales, frenando la creación de mecanismos decoordinación que sustituyesen a los existentes o a los que quedaron fuera de funcionamiento. Para afrontar estas nuevas circunstancias, las tendencias actuales del desarrollo se basan en la posi- bilidad de establecer acuerdos y consensos entre los diferentes agentes productivos, el Estado y la sociedadcivil. El sector rural no escapa a esta tendencia, por lo que una estrategia efectiva para lograr un desarrollo rural integral y garantizar la seguridad alimentaria debeincorporar a todos los actores sociales, es decir, campesi- nos, agricultura familiar, poblaciones indígenas, muje- res, agricultores comerciales, empresarios agroindus-triales, inversionistas, autoridades gubernamentales lo- cales, regionales y nacionales, etc. Bajo esta óptica, la estrategia debe basarse en la asociación de agentespara la concertación de acciones, con miras a incre- mentar la capacidad productiva, catalizar asociaciones y coaliciones estratégicas y reforzar un entorno propi-cio. En este sentido, la creación de asociaciones y/o alianzas productivas 2 son modalidades de interacción entre los agentes productivos que coadyuvarían a laconstrucción de una nueva arquitectura institucional que permitiría superar las fallas del mercado y de coopera- ción existentes en el sector rural. En la Conferencia Regional de la FAO, celebrada en abril del 2000, se señaló que uno de los ámbitos que resulta crítico en el proceso de incremento de la competi-tividad es el de las relaciones entre las asociaciones de productores y las grandes compañías que actúan como procesadores o distribuidoras de sus productos. Aun-que las negociaciones entre asociaciones de producto- res y firmas agroalimentarias puede darse a nivel local, el contexto que determina los términos de estasnegociaciones tenderá a establecerse en los niveles nacional, regional o global. Lo anterior plantea la necesi- dad de alianzas entre los actores locales y los agentesque actúan en los espacios nacional y global con el pro- pósito de fortalecer la capacidad negociadora de los pri- meros. De este modo, la incorporación a estas alianzas de las universidades, de las escuelas de negocios o delas asociaciones empresariales permitirá a las asocia- ciones locales o las municipalidades acceder a informa- ción que de otra forma no estarían en condiciones deadquirir por sí mismas 3. Debido a que la competencia se ha convertido en la principal norma para la participación en los mercados,se han profundizado las diferencias entre los agentes productivos con capacidad para competir y los que ca- recen de condiciones para hacerlo, principalmente porlos elevados costos que tienen que asumir para acce- der a insumos, crédito, mercados e información, entre otros. En la lucha por los mercados tienden a ser cadavez más importantes las ventajas derivadas de la capa- cidad tecnológica, los recursos humanos calificados, la disponibilidad de infraestructura de conservación yalmacenamiento, transporte y telecomunicaciones, ca- pacidades administrativas y de gestión, así como la ar- ticulación eficiente entre demandantes y oferentes debienes y servicios en las diferentes etapas que confor- man las cadenas productivas. La movilización de recursos para fortalecer la produc- tividad y la capacidad productiva del sector agropecua- rio es de importancia fundamental para garantizar la se- guridad alimentaria en los países en desarrollo, toda vezque la agricultura es la principal fuente de ingresos na- cionales, especialmente en lo que se refiere al empleo y a las exportaciones en la mayoría de los países en de-sarrollo. Así ha sido reconocido tanto en los compromi- sos de la Declaración de Roma y en el Plan de Acción de la Cumbre Mundial de la Alimentación de 1996, en dondese menciona el papel conjunto que gobiernos y socieda- des tienen para asegurar el cumplimiento del objetivo fijado, de reducir a la mitad el número de personas coninseguridad alimentaria para el 2015. Para lograrlo, se señala como prioritaria la movilización de recursos adi- cionales a las áreas rurales a través de la promoción dela asignación y utilización óptima de las inversiones pú- blicas y privadas, para impulsar un desarrollo alimenta- rio, agrícola y rural sostenible. De igual forma, se ha reconocido la necesidad de la inversión privada, como motor principal del crecimiento económico y responsable en la creación de nuevas opor-tunidades de empleo, que generan incrementos en los ingresos necesarios para mejorar las condiciones de vida de la población y para elevar la capacidad producti-va de la agricultura, incluyendo no sólo bienes físicos, sino también difusión de la ciencia y la innovación tecnológica, mejora del capital humano y creación decapital social. El establecimiento de un entorno favorable a la inver- sión para elevar los niveles de productividad se convier- 1La agricultura campesina, familiar o de pequeña producción se refiere a uni- dades en que el grueso de la fuerza de trabajo es aportado por la familia. Porende existe una alta intensidad de mano de obra y baja densidad de "capital" y de insumos comprados por jornada de trabajo. El destino del producto y origen de los insumos es parcialmente mercantil y tiende a evitar la alternativade mayor riesgo, por importante que sea el ingreso que pueda reportarle un resultado positivo. 2Las Alianzas Productivas son acuerdos o vínculos de cooperación formados entre dos o más actores que tienen un objetivo estratégico común, es decir, una intencionalidad específica para el beneficio mutuo. A través de estos vínculos, existe la capacidad de coordinar recursos, esfuerzos y habilidades, tangiblese intangibles, de los diferentes agentes productivos con objeto de abordar los problemas complejos de la fase productiva de manera conjunta bajo un enfo- que de red de valor. En la agricultura, estos vínculos ocurre entre etapas suce-sivas de la cadena de producción, suministro de insumos, elaboración y co- mercialización -vínculos verticales-, como también a través de acuerdos, o fusiones entre empresas del mismo nivel de la cadena o la formación deasociaciones de productores -vínculos horizontales- que puedan influir al cambiar el poder de negociación de las partes. 3fao/rlc 2000 "Reforma de las instituciones para el desarrollo rural" 26º Confe- rencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe.