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NORMAS LEGALES El Peruano Lima, jueves 21 de diciembre de 2006 335111 negativamente en la calidad del aire. El aumento y envejecimiento de su parque automotor, el desorden e irracionalidad de su sistema de transporte público, la promoción fi scal del consumo de combustibles escasos, de pésima calidad y muy contaminantes, entre otros factores, están degradando la calidad del aire y afectando seriamente la vida y la salud de sus habitantes. Con el presente informe, la Defensoría del Pueblo busca poner de relieve la estrecha relación que existe entre la contaminación atmosférica y la vulneración constante de los derechos fundamentales de la población urbana de Lima, dando cuenta del número cada vez mayor de enfermos por causas respiratorias, sobre todo de niños menores de cuatro años y la situación de los policías de tránsito, en razón de las condiciones de su trabajo. El informe explica el funcionamiento de los principales instrumentos de gestión ambiental que deben ser utilizados por el Estado para mejorar la calidad del aire y evalúa su estado de implementación y e fi cacia. Sobre la base de este análisis, la Defensoría del Pueblo emite una serie de recomendaciones a la administración estatal destinadas a mejorar la gestión estatal del aire en la ciudad de Lima, las cuales también tienen validez para otras ciudades de nuestro país. CONSIDERANDO: Primero.- Competencia de la Defensoría del Pueblo. La Defensoría del Pueblo es un órgano constitucional autónomo del Estado al que le compete la defensa de los derechos constitucionales y fundamentales de la persona y la comunidad, así como la supervisión del cumplimiento de los deberes de la administración estatal y la adecuada prestación de los servicios públicos a la ciudadanía. Así lo establecen el artículo 162º de la Constitución Política del Perú y el artículo 1º de la Ley Orgánica de la Defensoría del Pueblo, Ley Nº 26520. La intervención de la Defensoría del Pueblo se fundamenta en una visión integral y sistémica de los derechos subjetivos, que considera al entorno ambiental como requisito o condición primera y fundamental para el disfrute de otros derechos constitucionales. Se encuentra probada la relación que existe entre el hombre y las condiciones de calidad del aire que respira. En la ciudad de Lima resulta evidente el acelerado proceso de degradación del aire respirable, situación que pone en grave riesgo el goce de derechos fundamentales que tenemos el deber de proteger. La contaminación de la atmósfera es particularmente peligrosa para sectores pobres y excluidos de la sociedad como niños, adultos mayores y mujeres gestantes, quienes evidencian una mayor indefensión. Corresponde a la Defensoría del Pueblo el deber de supervisar el cumplimiento de las obligaciones estatales de prevenir y controlar la contaminación ambiental y garantizar a las personas un aire respirable que no afecte su salud. Por ello, tanto la protección del ambiente frente a las actividades de cualquier persona (incluidas las empresas que realizan la explotación de diversos recursos naturales en el territorio nacional) como la observación rigurosa de otro tipo de agentes que con su accionar puedan afectar el medio ambiente y la salud de los ciudadanos, constituyen una preocupación permanente de la institución. Segundo.- Los derechos afectados por la conta- minación del aire: medio ambiente adecuado y equilibrado y derecho a la salud. El artículo 2º inciso 22) de la Constitución Política reconoce que “toda persona tiene derecho a gozar de un ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo de su vida”. Este derecho también se encuentra consagrado en los incisos 1) y 2) del artículo 11º del Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, según los cuales “toda persona tiene derecho a vivir en un medio ambiente sano (…)” y, por lo tanto, “los Estados partes promoverán la protección, preservación y mejoramiento del medio ambiente”. Los casos de afectación al derecho al medio ambiente, por lo general, implican también la vulneración de otros derechos fundamentales, lo cual hace visible que existe una relación de interdependencia entre diversos derechos. Así, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha a fi rmado que “el ejercicio del derecho a la vida y a la comunidad e integridad física está necesariamente vinculado y, de diversas maneras, depende del entorno físico. Por esa razón, cuando la contaminación y la degradación del medio ambiente constituyen una amenaza persistente a la vida y la salud del ser humano, se comprometen dichos derechos”. Tercero.- El progresivo deterioro de la calidad del aire en la ciudad de Lima. La calidad del aire es importante porque, en promedio, cada persona respira más de 3,000 galones de aire al día, es decir, más de 2 galones por minuto. En ese sentido, todos los componentes del aire deben encontrarse en equilibrio en la atmósfera de acuerdo a los porcentajes naturales. Si se agrega alguna sustancia en cantidades mayores de las que normalmente posee, el aire se contamina, y puede representar un peligro para el medio ambiente y/o la vida de las personas. Los contaminantes más importantes derivados de los combustibles fósiles que se emiten a la atmósfera son: el material particulado (PM), dióxido de azufre (SO2), los óxidos de nitrógeno (NOx), el monóxido de carbono (CO) y los compuestos orgánicos volátiles (COVs). Los estudios realizados desde 1996 por la Dirección General de Salud Ambiental del Ministerio de Salud (DIGESA) muestran un continuo deterioro de la calidad del aire en Lima. La mayoría de contaminantes superan los niveles de los Estándares de Calidad Ambiental tanto nacionales como el de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Asimismo, señalan que el material particulado es el principal contaminante en Lima, el cual además es el más nocivo. Por lo tanto, las medidas deben ir dirigidas a atacar las fuentes de producción de este contaminante, vale decir, la cantidad de azufre en el combustible diesel y gasolinas, las características del parque automotor y la gestión del sistema de transporte urbano en Lima. Para la Defensoría del Pueblo, esta situación impone un deber ético y legal al Estado de enfrentar las causas de la contaminación a fi n de alcanzar niveles de calidad ambiental que aseguren el goce efectivo del derecho a la salud y a un ambiente adecuado. Cuarto.- El impacto de la contaminación del aire en la salud de la población. El material particulado, especialmente las partículas más fi nas de diámetro menor a 10 y 2.5 micrones (PM10 y PM 2.5), son especialmente nocivas para la salud de las personas debido a su facilidad para penetrar en los tejidos más profundos de los pulmones. Sus principales consecuencias son la alteración funcional y anatómica del pulmón, el incremento de infecciones respiratorias, el asma, las alergias de todo tipo, la exacerbación de enfermedades preexistentes y el aumento de mortalidad por enfermedades pulmonares y cardíacas. Según el sistema de información del Ministerio de Salud (MINSA) y de la O fi cina General de Epidemiología, las principales causas de enfermedades en Lima y Callao son las Infecciones Respiratorias Agudas (IRAs), que en la última década se han incrementado signi fi cativamente en niños menores de 5 años. En 1995 se presentaron en Lima Metropolitana 437,275 casos 1; en el 2001, 807,015 casos y en el 2005 esta cifra se incrementó hasta 1’ 105, 5752 de casos. Según el MINSA, en el Perú se está presentando un sostenido incremento de las enfermedades crónicas no transmisibles, como asma, rinitis alérgica y faringitis, el cual es acompañado por un acelerado deterioro de la calidad del aire. El estudio de “Prevalencia de Asma y Relación con el Medio Ambiente en la Población de Lima Norte” de 1998 concluye que el 13.7% de la población de los distritos de Comas, Independencia y Carabayllo sufre de asma. Asimismo, el Estudio Epidemiológico de Línea de Base del 2003 sobre la prevalencia de las enfermedades 3 respiratorias en niños escolares de tres a 14 años y factores asociados a la calidad del aire en Lima Ciudad, muestra que las tasas de prevalencia de enfermedades respiratorias crónicas encontradas son de las más elevadas del mundo. En el caso de rinitis alérgica 4 se registró un 21.3% superior a otros reportes, como el 1 Ana M. González. Estimación de la valoración económica de los impactos de la contaminación atmosférica por PTS y PM10 en la salud de la población de Lima Metropolitana. Lima, 2004. 2 Los datos de los años 2001 y 2005 fueron proporcionados por la Dirección General de Epidemiología del MINSA. 3 Número de personas que sufren una enfermedad con respecto al total de la población en estudio. 4 Presencia de, por lo menos, un episodio en los últimos 12 meses de rinorrea y lagrimeo en ausencia de fi ebre y gripe.