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8 NORMAS LEGALES Sábado 12 de junio de 2021/ El Peruano Las Pallas de Huari del distrito de Huari, provincia de Huari, departamento de Áncash; Que, el género de danza conocido como Pallas constituye una de las formas de representación escénica más difundidas y reconocidas de la región andina, en particular en regiones del norte y centro del Perú, apareciendo en distintas festividades cristianas dedicadas a Santa Rosa o a la Virgen María. En ella se representa a las damas de la nobleza indígena, a veces como hijas de los señores locales que presentan sus respetos al Inca, y más usualmente como esposas de este, invocando, guiando y ofreciendo sus respetos al soberano del Cusco y, según la tradición local, a la Virgen o Santo en cuya fi esta es representada la danza. Su presencia más recurrente está en la representación de la captura y muerte de Atahualpa en que cantan al Inca, acompañándolo y haciendo de coro ante los sucesos en que es emboscado y ejecutado por las huestes españolas. Este evento, en cambio, no es representado en versiones como la de Huari, donde tanto Pallas, Inca y otros personajes asociados se presentan como parte de una cuadrilla de danza que participa en los actos de devoción cristiana; Que, las pallas son interpretadas por mujeres jóvenes, generalmente solteras, ataviadas con un complejo vestuario que la tradición supone incaico, bailando una coreografía de movimientos elegantes acorde a su papel, como retrato ideal de la mujer andina, caracterizada por su belleza, serenidad, buenos modales y habilidades en el canto y la danza. Esta danza tiene precedentes en el pasado prehispánico que se retrata, dado que las crónicas coloniales re fi eren que en algunas ceremonias el Inca bailaba con damas de la nobleza indígena, pero se mantuvo y difundió con la cristianización, que permitía la representación del pasado Inca, siempre que apareciera como una representación de la población cristianizada en acto de veneración hacia las fi guras centrales de la nueva religión. Aparte de diversas menciones en documentos coloniales, una danza de pallas aparece en la crónica de Baltasar Jaime Martínez de Compañón, Obispo de Trujillo, en su descripción de las tradiciones indígenas de la región norteña. Este género de danza permanece hoy, por tanto, como una de las más importantes muestras de la continuidad de una tradición y como expresión de la memoria andina, tanto del pasado prehispánico como del cristianismo que le sucedió; Que, la danza Las Pallas de Huari, representada en el distrito de Huari, en la provincia homónima de la región Ancash, aparece como parte de la festividad de la Virgen del Rosario, patrona de la capital de Huari, conocida popularmente como Mama Huarina, celebrada entre el 30 de setiembre y el 14 de octubre, aunque la danza misma se interpreta en los días centrales de la fi esta el 5, 7 y 8, y el 14 de octubre, fecha de la octava de la Virgen. Fuera de ella, el cuerpo de pallas aparece el primer día de noviembre, fecha conocida como la subida, ceremonia de retorno de la Virgen a su altar original, luego de la festividad. Fuera de la capital distrital, este género de danza aparece en otras fi estas de centros poblados del distrito. En Acopalca se presentan en honor a la Virgen de la Consolación, el 22 de agosto y en la fi esta de San Bartolomé, el 24 del mismo mes. En Mallas, aparecen en la fi esta de la Virgen del Carmen, patrona del centro poblado, en Yacya, durante la yunzada del Carnaval, y en Ampas en su fi esta patronal de la Santa Cruz entre el 12 y el 15 de setiembre. En otros centros poblados, la danza se interpreta en algunas festividades como Navidad y Bajada de Reyes. Esta relación es muestra de la importancia que la danza Pallas de Huari tiene en el distrito de Huari; Que, la danza Las Pallas de Huari es interpretada por una cuadrilla compuesta por un conjunto de personajes: pallas, inca o apu, ruku y pajes. Las pallas representan a jóvenes de la nobleza indígena en su papel de esposas del Inca. Se trata de un grupo de 10 a 12 mujeres, aunque este número ha ido en aumento, que lucen una vestimenta compleja compuesta por una túnica de raso, blanco, rosa o celeste que llega hasta los pies. Sobre esta se llevan dos cinturones gruesos de pana con bordados dorados, uno sobre el busto y otro en la cintura. Debajo del vestido se llevan varios fustanes para darle una forma acampanada, y sobre el vestido un tul semitransparente. Las mangas son de seda semitransparente, ceñidas en los codos y las muñecas con cintas doradas y con bocamangas de blondas. Sobre la espalda llevan una mantilla o capa de seda, adornada con fl ecos dorados y sostenida sobre los hombros por sendos espejos o por muñecas de tela. Sobre la cabeza llevan una monterilla de tela bordada con adornos dorados que se sujeta al cabello con una peineta y dos cintas; para ello el cabello está peinado en dos grandes trenzas recogidas sobre la cabeza. La monterilla está coronada con un gran rodete cubierto con fl ores de tela de color blanco, rosado y celeste, de cuya parte posterior caen hasta los tobillos dos cintas de los mismos colores. Sobre la frente llevan un llauto o vincha, bordada con hilos de oro y aplicaciones con motivos fl orales, de la cual pende una cortinilla de hilos dorados con perlas y cuentas que cubre la frente. Lucen pendientes dorados y largos collares de perlas y cuentas. En las manos, cubiertas con guantes blancos, llevan pañuelos. Culmina el atuendo, sobre la capa de seda, una fi gura colgada de la parte de atrás de la monterilla, que puede ser una muñeca de palla o una wawita, muñeca vestida como recién nacido, envuelta en una faja o wachuco; Que, tradicionalmente, el vestido de las pallas tiene un color dominante según el día de la celebración. De blanco el día central, 7 de octubre, de rosado el día siguiente, y de celeste para la octava, el 14, más un color elegido por la capitana para la subida, el 1 de noviembre. La tendencia reciente es usar dos conjuntos, el de los primeros días, de blanco o colores claros, y un segundo para las fechas últimas, de colores vivos; Que, el inca o apu representa al soberano del Tawantinsuyu. Su paso es lento y ceremonioso, expresándose su importancia simbólica en la coreografía al ir fl anqueado por dos pallas y, en ciertos momentos, por todo el conjunto de mujeres. Su vestimenta se compone de camisa y pantalón blanco, cubiertos por una capa cerrada por delante, también de blanco con orillo de fl ecos dorados y zapatos de vestir del mismo color. En la cabeza lleva la mascapaicha, corona dorada adornada con bisutería, de la cual pende una serie de fl ecos rematados con cuentas metálicas igualmente doradas, y lleva por encima un arreglo fl oral. La corona está colocada sobre un velo blanco semitransparente que cubre la cabeza del personaje hasta abajo de los hombros. Lleva en la mano derecha un cetro dorado, que suele ir rematado con cintas de color rojo y blanco; Que, el ruku o viejo es el guía y guardián de las pallas. Este personaje encabeza la cuadrilla abriendo paso con una honda. Su vestimenta, en contraste con la del resto del grupo, está compuesta por pantalón y zapatos negros, poncho listado de colores, máscara de malla pintada de tez rosada con una barba corta y cejas negras. Sobre la cabeza luce una cabellera de colores, larga y desordenada, por lo que también se le llama iski uma ruku o tsampa uma ruku, “viejo con piojos en la cabeza”, entendido esto como alegoría de su edad y sabiduría. Sobre las espaldas lleva una mantilla o pañoleta, sobre la cual lleva el cuerpo disecado de una comadreja, llamada localmente mashallu o mashallito, que vincula la sabiduría de este guía con el mundo natural; Que, los pajes, personajes aparecidos recientemente, hacen de acompañantes de las pallas, siendo interpretados por dos menores de edad. Su vestimenta consiste en un conjunto de terno negro, camisa blanca, corbata, sombrero y zapatos de vestir negros y un pañuelo en cada mano. Cabe resaltar que llevan una banda bicolor similar a una presidencial con la que se hace referencia, al parecer, al orden republicano. Por otro lado, debido a su complejo atuendo y su responsabilidad como cuerpo de baile y canto, las pallas requieren de auxiliares personales conocidos popularmente como gatillinllis, quienes cargan y cuidan algunas prendas y el equipo de maquillaje de las intérpretes para atenderlas cuando sea necesario, aunque no forman parte del cuerpo de baile. Esta labor es asumida por parientes, amigos o compañeros personales; Que, la ciudad de Huari está compuesta por cuatro barrios, San Juan, Milagro, El Carmen y San Bartolomé, los cuales organizan anualmente sus respectivas cuadrillas de pallas entre las jóvenes de las familias de barrio, devotas a la patrona Mama Huarina. Cada cuadrilla de pallas cuenta con una organización interna, teniendo una de ellas el cargo de capitana mientras las