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NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 24 DE ABRIL DEL AÑO 2025 (24/04/2025)

CANTIDAD DE PAGINAS: 92

TEXTO PAGINA: 15

15 NORMAS LEGALES Jueves 24 de abril de 2025 El Peruano / quienes lo transmiten de generación en generación y lo reconocen como parte de su identidad cultural y social; Que, el literal b) del artículo 7 de la Ley Nº 29565, Ley de creación del Ministerio de Cultura, establece que es función exclusiva de este ministerio realizar acciones de declaración, protección, conservación, puesta en valor, promoción y difusión del Patrimonio Cultural de la Nación; Que, el artículo 55 del Reglamento de Organización y Funciones del Ministerio de Cultura, aprobado mediante Decreto Supremo Nº 005-2013-MC, establece que la Dirección de Patrimonio Inmaterial está encargada de gestionar, identi fi car, documentar, registrar, inventariar, investigar, preservar, salvaguardar, promover, valorizar, transmitir y revalorizar el patrimonio cultural inmaterial del país, en sus distintos aspectos, promoviendo la participación activa de la comunidad, los grupos o individuos que crean, mantienen y transmiten dicho patrimonio y de asociarlos activamente en la gestión del mismo. Depende jerárquicamente de la Dirección General de Patrimonio Cultural; Que, la Municipalidad Distrital de Haquira de la provincia de Cotabambas, departamento de Apurímac ha promovido la declaración como Patrimonio Cultural de la Nación de la expresión cultural danza Retachos y Negritos; Que, la danza de retachos y negritos, también conocida como danza de negritos o negrillos de Haquira, es una expresión cultural que mezcla música, fi esta, memoria, historia y baile. Cabe destacar, que las danzas que representan a la población afrodescendiente gozan de gran difusión en el área andina, teniendo una variada condición. En el caso de la población de Haquira en Apurímac, esta danza se presenta durante las celebraciones de la fi esta patronal a la Virgen del Rosario, entre los días 5 y 7 de octubre. Este elemento de religiosidad popular sobrepone elementos andinos y occidentales dando lugar a un sincretismo cultural donde los cantos rituales o wankas, sistema de cargos, trabajos comunales como llant’ana o llant’asqa, rituales de prosperidad y veneración como el inciensukuy, ganay, y t’ika apaykuy se celebrar a la par de la fi esta católica cristiana. Además, la danza referencia la memoria histórica, compuesta por tres personajes, arquetipos de las diferentes jerarquías sociales de la época colonial hasta la transición republicana: negritos, caporales y retachos. Que, las cuadrillas usualmente se conforman por un grupo de veinte danzantes, los cuales se distribuyen en doce negritos agrupados en parejas, seis retachos ubicados en parejas delante, detrás y a los lados de la cuadrilla, y dos caporales que guían el grupo delante de los negritos. Cabe mencionar que la conformación de la cantidad total de danzantes puede variar. Asimismo, en ocasiones se suman a la cuadrilla algunos retachos que no necesariamente entran en la formación, y que tienen como función abrir camino al grupo entre la multitud. A estos retachos se les denomina rompecalle. El desplazamiento de la cuadrilla se da a través de diversos espacios simbólicos o comunitarios como locales de los mayordomos, calles principales, la plaza del distrito, y el frontis de la iglesia de San Pedro. Además, se realizan visitas a las casas de las autoridades, al altar del altarero, y las casas de los vecinos que los han invitado; Que, el negrito, negrillo o soldado, es el personaje más numeroso de la danza ubicado en la parte central de la cuadrilla. Estos personajes representan a la población afrodescendiente, llevada en condición de esclavitud durante la colonia para trabajos en minas y/o haciendas, siendo guiados y vigilados por los caporales y retachos. Su vestimenta se compone de una t’ampa o melena de lana de alpaca o llama de mediana extensión, un ch’uko o careta con la fi gura de un rostro con bigotes tejida en lana de alpaca de colores la cual cubre la cara, una camisa blanca, un corpiño blanco bordado con fi guras, una chalina blanca atada a la cintura, pantalón de color blanco, zapatos estaquillados, dos pañolones cruzados en la espalda, reatillos de colores en los brazos como en los hombros, y dos pañuelos blancos o rojos en ambas manos; Que, el retacho, camanejo o retaguardia, es un personaje que actúa como guía y vigilante de los negritos. Cabe mencionar que la función de dirección recae en el danzante al cual denominan el capitán retacho. Los demás retachos se encuentran a los lados y la retaguardia, cuidando el orden y espacio para que los negritos puedan bailar además de protegerlos de los retachos de otras cuadrillas. El retacho porta en una de las manos un zurriago al cual llaman q’aqcha, usado como símbolo de poder, arma de protección, y para desa fi ar a retachos de otras cuadrillas. Algunos testimonios hacen mención que el retacho era también conocido como camanejo, siendo un comerciante que provenía de Camaná u Ocoña en Arequipa trayendo aguardiente, lo que explicaría que los retachos lleven botellas de aguardiente; Que, la vestimenta del retacho se compone de dos qharawatas, una suerte de protectores de cuero vacuno que se coloca en las piernas, un saco, una chalina blanca a modo de corbata, una t’ampa o melena frondosa de lana extraída del pecho de la alpaca o llama que cubre la cabeza del retacho extendiéndose hasta por debajo del hombro, un ch’uko o careta tipo pasamontaña que se teje de lana y que cubre todo el rostro a modo de mascara, un pañolón o seda pañuelo a la espalda como ornamentación distintiva de las posiciones que ocupan, el látigo o zurriago de cuero trenzado, una botella de aguardiente, y una campana o esquila llamada en quechua qhocha qoyllor; Que, el caporal cumple el rol de cabeza o guía de la cuadrilla, dirigiendo las diferentes melodías y bailando al frente del grupo. El rol de los caporales, según los testimonios recogidos, puede asumirse como uno de liderazgo de características más administrativas, siendo estos los que organizan y convocan a los demás danzantes, además de realizar las gestiones con los mayordomos para participar en la festividad. Su vestimenta consta de una pechera de color azul oscuro con espejos en forma de estrella, una camisa blanca, un pantalón de color rojo, una faja o chumpi, una chalina atada a la cintura, una máscara de malla donde está dibujado un rostro de ojos azules y con bigotes, un gorro rojo, un pañuelo blanco para cubrir la cabeza, zapatos estaquillados, y reatillos de colores amarrados a los hombros y brazos. Así mismo, el elemento más resaltante de los caporales es la matraca de madera que llevan en la mano; Que, la orquesta típica que acompaña la danza durante los días de fi esta, está conformada por un solo violín y una sola arpa. Estos músicos tradicionales tienen dos funciones principales: tocar las tonadas para que la cuadrilla represente la danza, y animar la celebración de la fi esta patronal tocando marineras y huaynos. La sonoridad del arpa y violín se complementa con los instrumentos de percusión que porta la cuadrilla. Así, se aprecia que los retachos llevan una campana, esquila o cencerro denominada en quechua qhocha qoyllor y que va suspendida a la altura de la cintura, tintineando por el movimiento del danzante; asimismo, el sonido de la matraca procesional que percute cuando los caporales giran el instrumento con ambas manos, de manera que lengüeta o tablilla golpee el cuerpo del instrumento haciéndola sonar al compás de la danza; Que, el pasacalle se ejecuta una vez que las cuadrillas salen de la residencia del carguyoq o mayordomo para recorrer bailando las calles de Haquira, abriéndose paso por medio de los retachos rompecalle y haciendo sonar los zurriagos o fuetes delante de la cuadrilla. En este recorrido, los danzantes entonan el canto en cada esquina: “Caporales buenos vamos a la calle, retachos primeros vamos a la calle, a saludar a los vecinos, a saludar a los vecinos”. Luego, continúan el recorrido del pasacalle hasta llegar al frontis del templo de San Pedro, iglesia colonial ubicada en la plaza principal del distrito, donde se da el encuentro con la imagen de la Virgen del Rosario; Que, el cuerpo principal o central de la danza se lleva a cabo frente al templo San Pedro. En este espacio se presenta el alabado, durante el cual los negritos se colocan en dos fi las, rodeados por caporales y retachos, entonando cánticos de alabanza y veneración: “Virgen Rosario, Madre mía, mírame por favor. Mírame con los dos luceros que son tus ojos”. Posterior a ello se da paso al divino, coreografía acompañada de música instrumental en la cual los negritos forman dos fi las mirándose frente a frente, moviendo medio cuerpo de manera sincronizada desde la cintura hacia los costados