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Pág. 189672 NORMAS LEGALES Lima, lunes 3 de julio de 2000 Desarrollo Humano, con la colaboración de la Mesa Nacional para la Elaboración de los Lineamientos de Política para Personas Adultas Mayores, propone los Lineamientos de Política para las Personas Adultas Mayores en el Perú, formuladas desde la perspectiva del Estado y la sociedad civil. 1. PERFIL DEMOGRAFICO Y SITUACION ECO- NOMICA Y SOCIAL DE LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES En el Perú, aunque la población es predominantemen- te joven, se viene produciendo un paulatino proceso de envejecimiento que, en el contexto de países de América Latina y el Caribe, equivale a un nivel intermedio, encon- trándose con el grupo de países que están en transición demográfica plena (Brasil, Colombia, México, Ecuador, Venezuela, entre otros). De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la población peruana proyectada al 30 de junio de 1999 es de 25 millones 232 mil personas. El 33.9% de la población tiene menos de 15 años, el grupo de 15 a 59 años representa el 59% mientras que el 7.1% restante de la población está en el grupo de 60 y más años de edad. Relacio- nando la población de 60 y más años con la comprendida entre 0 y 14 años (índice de vejez), se observa que en 1950 habían 13.7 personas de 60 y más años por cada 100 niños entre 0 y 14 años, incrementándose este índice a 18.7 en el año 1995. Se estima que en el año 2000 este valor ascenderá a 21.7 y en el 2025 llegará a 53.4 personas de 60 y más años por cada 100 niños entre 0 y 14 años, lo cual significa que habrá una persona adulta mayor por cada 2 niños menores de edad. Para 1999, el volumen de la población adulta mayor asciende a 1 millón 796 mil 300 personas de 60 y más años. Se espera que esta cifra se incremente a 1 millón 848 mil 330 personas en el año 2000 (7.2% de la población total) a 3 millones 613 mil 120 personas en el año 2020 (11% de la población total) y a 4 millones 479 mil personas en el año 2025 (12.6% de la población total), 97 mil personas por año durante el período 1995-2025 y con un aumento de 6 puntos porcentua- les en 30 años. Estas tendencias demográficas tendrán efectos sobre todas las áreas y dimensiones del desarrollo del país, por lo que constituyen información básica para la formulación de políticas en el mediano y largo plazo. En cuanto a su distribución por sexo , se observa que a medida que avanzan los años la población adulta mayor presenta una más alta proporción de mujeres registrándose actualmente una cifra de 53.4% del total de personas de 60 y más años, equivalente a un índice de masculinidad de 87.3%, es decir, que existen 87 hombres por cada 100 mujeres de este grupo de edades. Asimismo, la esperanza de vida de los adultos mayores varones es de 66 años y en el caso de las mujeres, de 71 años. A medida que las edades son mayores, estas diferencias en la esperanza de vida de hombres y mujeres se acentúan. Respecto a la distribución geográfica de la población adulta mayor, se manifiesta manteniendo los mismos patro- nes del conjunto de la población peruana. El 70% de este grupo poblacional vive en zonas urbanas y el resto en las rurales, siendo los departamentos con mayor población adulta mayor Lima (33.8%), La Libertad (6.0%), Piura (5.5%), Puno (5.0%) y Cajamarca (4.9%). El estado conyugal en la población adulta mayor es diferenciado por sexo habiéndose registrado que el 67.% de los varones es casado, proporción superior al 40.6% en el caso de las mujeres. Asimismo, el número de mujeres viudas es 3.4 veces más que el de viudos hombres, es decir, 40.9% comparado con 12.2%, lo cual está relacionado con la menor esperanza de vida del varón. En materia de educación , la población peruana adulta mayor se caracteriza por su bajo nivel educativo. Proyeccio- nes oficiales señalan que en 1999 la tasa de analfabetismo de este grupo es del 35.7%, casi tres veces más que la tasa nacional. En el caso de las mujeres el 36.8% no tienen ningún nivel de escolaridad y un 46.3% de ellas sólo cuentan con educación primaria, a diferencia de los hombres adultos mayores que en un 59.5% tienen estudios primarios. Igual- mente, el 10% de los varones lograron educación superior mientras en las mujeres este porcentaje es sólo de 4%. La información actual sobre trabajo y empleo de la población adulta mayor urbana muestra que el 37.4% se encuentra activo (64.8% de hombres y 35.2% de mujeres), siendo el resto del grupo no activos laboralmente. Según proyecciones oficiales, en la actualidad el 62.6% de esta pobla- ción es económicamente no activa, de los cuales el 45% se dedica a los quehaceres del hogar, el 30% son jubilados o pensionistas, el 13.4% se encuentran enfermos o incapacitados, el 7% se consideran ancianos y el resto pertenece al rubro de otros. De otro lado, la vejez de las personas está estrechamente asociada a una mayor incapacidad física o mental, que es reflejo de factores como las condiciones y estilos de vida, lacontaminación ambiental, la herencia, la accesibilidad a los servicios de salud, entre otros. En materia de salud y seguridad social , información oficial reciente señala que el 46.1% de la población de 60 y más años habría padecido algún síntoma de enfermedad o accidente, mientras el 53.9% restante no habría padecido enfermedad alguna. Asimismo, de las personas mayores que padecieron enfermedad o accidente, el 83% tuvo acceso a los servicios de salud (40% se atendió en un servicio público, 40% en ESSALUD y el 20% restante asistió a establecimientos del sector privado o a lugares no especializados). Sobre la seguridad social, a cargo del Seguro Social de Salud (ESSALUD), del total de población urbana adulta mayor, el 53.4% está afiliado a un sistema de salud, sea público o privado (51% hombres y 49% restante, mujeres), mientras que del 46.6% no afiliados a ningún sistema, la mayoría son mujeres. Según región geográfica, la mayor proporción de población asegurada se encuentra concentra- da en Lima Metropolitana (49%), seguida de la Costa (48.4%), Sierra (38.8%) y Selva (19.3%). 2. PRINCIPALES PROBLEMAS QUE AFECTAN A LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES Y AL DESA- RROLLO HUMANO DEL PAIS Los problemas que más afectan el bienestar y la vida de la población adulta mayor en el país son de diversa naturaleza. Sin embargo, de acuerdo a las cifras estadísticas disponibles y a la propia percepción de este grupo de personas, es posible establecer un primer nivel de clasificación de estos problemas que, adicionalmente, comprometen las posibilidades de desa- rrollo humano del país al no cubrirse plenamente las necesi- dades de este importante grupo poblacional. Asimismo, las consecuencias económicas, sociales, polí- ticas y culturales del envejecimiento de la población son de una dimensión que progresivamente va creciendo y que convierten a este proceso y a las necesidades de las personas adultas mayores, en elementos de gran relevancia en los programas sociales de mediano y largo plazo. Los problemas y situaciones que deterioran las condicio- nes de vida de las personas de mayor edad y que les impiden alcanzar una vejez saludable y satisfactoria, son fundamen- talmente los siguientes: Deficiente cuidado de la salud y malos hábitos alimenticios y nutricionales En términos generales, la sociedad peruana no tiene un cabal conocimiento acerca de los problemas de salud que adolece la población adulta mayor en el país, ni tampoco una mayor conciencia sobre los riesgos que implica el proceso de envejecimiento sobre el bienestar físico y psíquico de este grupo poblacional. La falta de difusión acerca de la necesi- dad de que los ancianos y sus familias tengan un mayor cuidado sobre su salud, genera mayores consecuencias en los adultos mayores en situación de pobreza, sobre todo los residentes en áreas rurales y urbano-marginales del país. Particular preocupación reviste el desconocimiento y des- cuido de los problemas de salud de las mujeres adultas mayores y de las relaciones de género en este grupo, más aún considerando que la mayor parte de estos problemas están asociados a las inequidades que sufren las mujeres a lo largo de su ciclo vital y que afectan su salud y calidad de vida cuando pasan a edades mayores (embarazo temprano, em- barazos múltiples, abortos, violencia, entre otros). De otro lado, los profesionales de la salud no se especia- lizan de manera preferente en áreas como geriatría y geron- tología y, en la mayoría de los casos, los equipos médicos que trabajan en los centros hospitalarios del país no cuentan con estos especialistas o si se dispone de ellos, no se encuentran actualizados ni reciben periódicamente algún tipo de capa- citación al respecto. Un problema adicional es el desconoci- miento y falta de personal especializado para el tratamiento de las enfermedades mentales que aquejan a los adultos mayores, incluyendo el problema que se presenta en el núcleo familiar y que muchas veces altera el equilibrio emocional de sus integrantes. La asistencia médica, no obstante el incremento en los últimos años de la infraestructura y atención hospitalaria, es aún insuficiente para atender las necesidades de salud de los adultos mayores. Al déficit en la cobertura de servicios habría que añadir los problemas de calidad que se presentan sobre todo en el interior del país. En materia de nutrición y alimentación, se ha detectado como problema principal de los adultos mayores el mantener hábitos alimenticios y nutricionales poco saludables, aparte de la insuficiente dieta calórica-proteica que afecta en mayor medida a los que viven en situación de pobreza. No se conoce con exactitud la magnitud de la población adulta mayor que padece desnutrición y malnutrición, y tampoco existen pro-