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Pág. 189671 NORMAS LEGALES Lima, lunes 3 de julio de 2000 LINEAMIENTOS DE POLITICA PARA LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES INDICE Introducción 1.Perfil demográfico y situación económica y social de las personas adultas mayores 2.Principales problemas que afectan a las personas adul- tas mayores y al desarrollo humano del país 3.Principios de la política para las personas adultas mayo- res 4.Objetivos de política 5.Estrategias 6.Políticas específicas 6.1 Envejecimiento saludable a) Salud b) Nutrición c) Uso del tiempo libre 6.2 Empleo, previsión y seguridad social 6.3 Participación e integración social 6.4 Educación, conciencia y cultura sobre el envejeci- miento y la vejez LINEAMIENTOS DE POLITICA PARA LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES INTRODUCCION El envejecimiento de las personas es un proceso natural, universal, progresivo e irreversible, que dura toda la vida y en el cual se conjugan un conjunto de factores económicos, sociales, culturales, psicológicos, físicos, orgánicos y demo- gráficos. Desde una perspectiva demográfica, el envejeci- miento poblacional es un proceso gradual en el que la proporción de adultos y ancianos aumenta, mientras dismi- nuye la proporción de niños y adolescentes, lo cual se traduce en un aumento en la edad mediana de la población. Ocurre el envejecimiento cuando descienden las tasas de fecundi- dad, en tanto permanece constante o mejora la esperanza de vida en edades más avanzadas. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, se consideran personas mayores a aquellas que tienen 60 o más años. En el Perú, conforme a lo establecido en la Asamblea General de la Organización Nacional de las Naciones Unidas, mediante la Resolución 50/141 del 30 de enero de 1996, la denominación utilizada para este grupo poblacional es el de Personas Adultas Mayores. Desde la década de los ochenta el tema del envejecimiento poblacional ha sido tratado en diversas conferencias y eventos a nivel internacional. En la Asamblea Internacional sobre el Envejecimiento organizada por Naciones Unidas (Viena, 1982), se trató sobre los problemas que afectan a las personas de 60 y más años, invocándose a la comunidad internacional a trabajar sus propuestas de desarrollo sostenible consideran- do las tendencias demográficas y los cambios en la estructura por edades. En esta reunión se sentaron las bases para posteriores actividades estableciéndose principalmente que: el proceso de desarrollo socioeconómico debe crear igualdad entre los distintos grupos de edad; los gastos relacionados con el envejecimiento deberán considerarse como una inversión duradera; la familia es la unidad fundamental de la sociedad que vincula las generaciones por lo que deberá mantenerse, fortalecerse y protegerse; y, toda la población deberá prepa- rarse para las etapas posteriores de la vida. En la Conferencia Internacional sobre Población y Desa- rrollo (El Cairo, 1994), el Programa de Acción adoptado destacó que la disminución de la fecundidad combinada con la constante reducción de la mortalidad están produciendo cambios en la estructura por edades, registrándose aumen- tos del número y proporción de personas de edad muy avanzada, cuyas consecuencias económicas y sociales repre- sentan a la vez una oportunidad y un problema para todas las sociedades. En relación a las personas adultas mayores, el Programa de Acción de esta conferencia propone como objetivos aumentar la autonomía de las personas de edad,establecer formas de atención de salud y sistemas de segu- ridad económica y social, y aumentar la capacidad de las familias para hacerse cargo de las personas de edad. Las principales medidas que se aprobaron en El Cairo 1994 fueron establecer sistemas de seguridad social que fomenten mayor unidad y solidaridad intergeneracional e intrageneracional y que presten apoyo a las personas de edad, tratar de aumentar la capacidad de estas personas para valerse por sí mismas y, la participación de gobierno, ONG’s y el sector privado para fortalecer los sistemas de apoyo y seguridad a las personas de edad, en especial a las mujeres. Otro importante evento convocado por las Naciones Unidas donde se trató también la problemática de los adultos mayores fue la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social (Copenhague, 1995). Sobre este grupo se propuso el objetivo de mejorar las posibilidades de los ancianos de lograr una vida mejor, adoptándose como compromisos, en un nivel nacional, reconocer y respetar la contribución de las personas de todas las edades para la construcción de una sociedad armoniosa y fomentar el diálogo entre las distintas generaciones en todos los sectores de la sociedad. Asimismo, los gobiernos se comprometieron a promover el pleno respe- to a la dignidad humana insistiéndose en que el cuidado de los hijos y el apoyo a los miembros más ancianos de la familia es una responsabilidad compartida del hombre y la mujer. En el Programa de Acción de la Cumbre Mundial de Copenhague se propone, entre otros, desplegar esfuerzos especiales para proteger a las personas mayores, incluidas las que sufren de discapacidades, requiriéndose: fortalecer los sistemas de apoyo a las familias; mejorar la situación de las personas mayores sobre todo las que carecen de apoyo fami- liar; velar porque las personas mayores puedan satisfacer sus necesidades humanas básicas accediendo a los servicios socia- les y la seguridad social; prestar asistencia a los abuelos que se han visto obligados a asumir la responsabilidad de los hijos de otros; establecer un entorno financiero que fomente el ahorro para la edad avanzada; y, fortalecer medidas para que los trabajadores jubilados no caigan en la pobreza. En el ámbito regional de América Latina, un documento importante que re fleja la preocupación de gobiernos nacio- nales, congresos, sociedad civil y organismos internaciona- les por la situación de los adultos mayores, es la Declaración de Montevideo sobre Política de Protección Integral al Envejecimiento y la Vejez Saludable (Montevideo, 1997), reunión convocada por la Organización Mundial de la Salud/ Organización Panamericana de la Salud. En este documento se formularon recomendaciones sobre la seguridad social y los servicios de atención médica, y sobre relaciones interge- neracionales y el envejecimiento activo. Las recomendaciones en materia de seguridad social y atención médica consideran aspectos como la solidaridad entre las generaciones, estudios demográficos y económicos como base a reformas viables de sistemas de pensiones, interacción entre las políticas gubernamentales y el enveje- cimiento de la población, creación de entidades supervisoras y ejecutoras para garantizar a los adultos mayores el libre acceso a los servicios sociales y médicos, y programas de educación para la jubilación. Sobre relaciones intergeneracionales y el envejecimiento activo, la Declaración de Montevideo recomienda reducir y eliminar las barreras que impiden que los adultos mayores se mantengan productivos, promover la educación y capacitación a lo largo de la vida, y apoyar la transmisión de las capacidades y habilidades de los mayores a las otras generaciones a través de programas sociales, laborales, culturales y recreativos. Asimismo, en la 25° Conferencia Sanitaria Panamerica- na de la OPS/OM en 1998, los Ministros de Salud de la región adoptaron una resolución en la que se recomienda a los Estados Miembros ejecutar los planes nacionales y regiona- les de acción en materia de salud y envejecimiento, así como proseguir los esfuerzos para movilizar los recursos necesa- rios que demande su ejecución. La preocupación de la comunidad internacional por el envejecimiento de la población y sus consecuencias para el desarrollo se consolidan con la proclamación del año 1999 como “Año Internacional del Adulto Mayor”, por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Igualmente, este mismo año, la Organización Panameri- cana de la Salud - OPS convoca a los países de la Región al “Foro Andino sobre Políticas para Adultos y Adultas Mayo- res”, realizado en el Lima. Uno de los principales acuerdos de este Foro fue que los Estados miembros conformen Comités Intersectoriales, con la participación de la sociedad civil, para la concertación de políticas, planes y programas tendientes a mejorar las condiciones de vida de los adultos y adultas mayores; señalándose como responsable de la implementación de este acuerdo al Ministerio de Promoción de la Mujer y del Desarrollo Humano - Promudeh. En este marco, y en cumplimiento de una de sus funciones más importantes, el Promudeh, a través de su Gerencia de