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Pág. 189674 NORMAS LEGALES Lima, lunes 3 de julio de 2000 Asegurar servicios idóneos de salud y seguridad social, vivienda digna, recreación y cultura, que permita a los adul- tos mayores mantener una actividad física, intelectual, afec- tiva y social, priorizando a los sectores de mayor pobreza. Impulsar la formación de una conciencia, cultura y sensibilidad sobre el envejecimiento, la vejez y respeto a la dignidad de los adultos mayores, que conduzca a elimi- nar la discriminación y la segregación por motivos de edad en todos los ámbitos de la sociedad, contribuyendo así a fortalecer la solidaridad social y el apoyo mutuo entre generaciones. Ampliar y fortalecer la capacidad de coordinación y gestión institucional para dar respuesta a los problemas de los adultos mayores, aprovechando de manera racional y eficiente las capacidades de los gobiernos locales, organis- mos no gubernamentales y otras organizaciones de la socie- dad civil. 5. ESTRATEGIAS A fin de lograr la adecuada implementación de la política nacional para las personas adultas mayores, se consideran las siguientes estrategias básicas: Diseño e implementación de programas multisectoria- les de promoción y prevención en salud y nutrición, estilos de vida saludable, control de los factores de riesgo, uso adecua- do del tiempo libre, capacitación para enfrentar al mercado laboral y, relación armónica con el medio ambiente y desa- rrollo de aptitudes físicas. Consideración de la real capacidad de la familia para asumir responsabilidades específicas en relación a los adultos mayores. Teniendo en cuenta que la familia es la unidad básica reconocida de la sociedad, es importante fortalecer e incentivar la solidaridad entre las generaciones que la integran. Incorporación del enfoque de género en la formulación, implementación y evaluación de los programas y acciones en favor de los adultos mayores. Coordinación multisectorial e interinstitucional, tanto con los sectores gubernamentales, gobiernos regionales y locales, como con la sociedad civil, organizaciones no guber- namentales, universidades y sector privado. Participación de los adultos mayores en diferentes niveles, principalmente en el nivel local, donde los gobiernos locales pueden asumir un rol importante tanto en la ejecu- ción de programas orientados a este grupo poblacional, como en el logro de una mayor integración social y participación. Incorporación de organizaciones de desarrollo de base comunitaria de las personas mayores, impulsando su crea- ción allí donde no las haya, participando activamente con el resto de organizaciones de la sociedad civil en la implemen- tación de la política para las personas adultas mayores. Formación de redes de servicios integrales, principal- mente en el área de salud y nutrición, que incluyan aspectos sociales, culturales, educacionales y recreativos. Fortalecimiento de las estructuras administrativas para la implementación y coordinación de la política y acciones en beneficio de las personas mayores. Investigación y estudio permanentes sobre temas relacionados con el envejecimiento y la vejez, que sirvan de base para el diseño de medidas y acciones de política. 6. POLITICAS ESPECIFICAS Para el logro de los objetivos de política en beneficio de las personas adultas mayores, se proponen recomendacio- nes de política en los siguientes tópicos: 6.1 Envejecimiento saludable El concepto principal de la política para los adultos mayo- res es el de envejecimiento saludable, por lo cual la sociedad posibilita el acceso equitativo a los servicios de salud, vela por la alimentación adecuada de los adultos mayores, estimula la participación artística y cultural, posibilita su autosuficiencia y da oportunidades para la creación de roles positivos y productivos de la población adulta mayor. a) Salud Se concibe la salud como el estado total de bienestar físico, mental y social, resultado de la acción recíproca entre todos los factores que intervienen en el desarrollo. No es sólo la ausencia de enfermedad sino fundamentalmente una situación de bienestar y desarrollo humano. Las personas adultas mayores se ven afectadas principalmente por pro- blemas cardiovasculares, enfermedades infecciosas, neoplá- sicas, osteomusculares, traumatismos, accidentes, demen- cia y depresión, alcoholismo, drogadicción y enfermedades de los órganos de relación.Las recomendaciones de política que se proponen tie- nen en cuenta que no es posible atender íntegramente las crecientes demandas de este grupo poblacional, más aún en los casos que no disponen de seguridad social y teniendo presente que las enfermedades más frecuentes de las personas adultas mayores son crónicas, en lugar de agu- das, lo cual implica un incremento en los costos de la asistencia sanitaria. Area de promoción y prevención Propiciar un mayor conocimiento acerca de los ries- gos propios de la vejez en el área de la salud y de los cuidados necesarios para el bienestar psico-físico y la plena autonomía. Promover esfuerzos de carácter promocional-educati- vo-preventivo para, en base al autocuidado y al cuidado mutuo, generar estilos de vida saludable, el uso adecuado de las aptitudes físicas y una relación armónica con el medio ambiente. Implementar programas de difusión para que las personas y sus familias tengan mayor interés sobre su salud, mediante campañas de información y educación para la salud. Propiciar el control del estado de salud de la población adulta mayor en situación de pobreza. Implementar programas para la prevención y detec- ción precoz de enfermedades prevalentes en poblaciones en riesgo. Garantizar el acceso a los medicamentos esenciales necesarios para el mantenimiento de la salud y el tratamien- to de enfermedades. Capacitar a los integrantes de los equipos básicos de salud para la atención de la persona adulta mayor y promo- ver cambios actitudinales proactivos en este personal, para que su desempeño se realice con un mayor compromiso y voluntad respecto a su grupo objetivo. Fomentar la especialización de los profesionales en el campo de la geriatría y gerontología y, especialmente, pro- mover en el equipo de salud la educación médica continua. Supervisar y evaluar las acciones desarrolladas por las distintas organizaciones, destinadas a mejorar la salud de los ancianos. Promover una investigación continua a nivel nacional para conocer cual es la real situación de la salud mental y la atención de las personas adultas mayores. Sensibilizar a la familia de las personas adultas mayo- res con problemas de salud mental, para que les brinden afecto y comprensión. Area de asistencia médica Ampliar la cobertura y optimizar la atención de la salud para asegurar su acceso al conjunto de la población adulta mayor, mediante una mayor eficiencia y eficacia de las acciones. Desarrollar acciones que permitan la rehabilitación del anciano enfermo, tendiendo a la máxima recuperación de su potencial psico-físico y capacidad funcional, a una mejor adaptación a su medio y al mantenimiento de su autonomía. Crear una red de servicios geriátricos integrados y coordinados de acuerdo a los niveles de complejidad de los mismos. Proporcionar servicios integrales en el tratamiento de la salud mental, considerando los factores biológicos, psico- lógicos, sociales, culturales, religiosos, médicos, psiquiátri- cos y económicos. b) Nutrición Se ha señalado a la desnutrición y malnutrición como problemas bastante frecuentas que afectan la salud de los adultos mayores. La nutrición deficiente se ve agravada por las condiciones de pobreza, la mala distribución de los alimentos dentro de los hogares y el desconocimiento sobre la buena nutrición y vida saludable. Al respecto, se proponen los siguientes lineamientos de política. Promover hábitos alimentarios y nutricionales positivos y saludables, a través del desarrollo de la capacidad del autocuidado e identificación de los problemas alimentarios, sus posibles causas y soluciones, utilizando mecanismos de infor- mación y difusión de acuerdo a la realidad geográfica del país. Ampliar la cobertura y focalización de los programas alimentarios vigentes y fomentar programas de alimenta- ción complementaria en las instituciones públicas y priva- das, buscando una mejor y mayor atención para las personas adultas mayores en situación de riesgo nutricional. Definir instrumentos de detección de la malnutrición apropiado a las características de la población adulta mayor, desarrollando metodologías idóneas de evaluación nutricional.