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NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 03 DE SEPTIEMBRE DEL AÑO 2004 (03/09/2004)

CANTIDAD DE PAGINAS: 128

TEXTO PAGINA: 21

/G50/GE1/G67/G2E/G20 /G32/G37/G35/G36/G35/G39 /G4E/G4F/G52/G4D/G41/G53/G20/G4C/G45/G47/G41/G4C/G45/G53 Lima, viernes 3 de setiembre de 2004 tamente vulnerable tanto a fenómenos naturales como tecnológicos, y por ser altamente estratégica en el de- sarrollo nacional, requiere de significativas inversiones en obras de protección. En las actividades de hidrocarburos , la relación con las vulnerabilidades y desastres es directa y lineal , de manera que si se logra reducir estas últimas, mediante adecuados diseños y ejecución de obras así como de cam- pañas de educación y/o de preparación, se lograrán igual- mente disminuir los peligros a la vida, la salud, al ambiente y al patrimonio de las empresas y poblaciones vecinas. En base a lo anteriormente expuesto y a la normativi- dad vigente sobre seguridad, se han establecido linea- mientos y pautas generales a seguir por las empresas petroleras en todas y cada una de sus etapas de opera- ción, mediante la elaboración y puesta en práctica de Pla- nes y Programas de Seguridad contra Incendios, uso de explosivos y desastres en general. 7.3. Actividad EléctricaTodas las actividades de electricidad que se desarro- llan en el país están normadas por la Ley de Concesio- nes Eléctricas (Decreto Ley Nº 25844 del 6 de noviembre de 1992), su respectivo Reglamento, el Reglamento de Seguridad e Higiene Ocupacional del Sub Sector Electrici- dad y el Código Nacional de Electricidad. En la actividad eléctrica, debido a la alta dependen- cia que aún tiene de la generación hidráulica , se re- quiere un manejo preciso y un pronóstico anticipado de los peligros potenciales climáticos que puedan originar efec- tos sobre el recurso agua y por ende, afectaciones sobre el servicio. Por esta razón, la poca relación funcional que existe entre los responsables de informar sobre la variabi- lidad climática y los entes administradores del servicio eléc- trico, constituye una vulnerabilidad importante del subsec- tor. En el país, todavía no se ha logrado efectuar el pronós- tico de lluvias en las cuencas con la anticipación debida, que permita al subsector hacer una adecuada administra- ción de las diferentes fuentes de energía. Los sistemas eléctricos son altamente vulnerables al factor sorpresa . No se dispone de sistemas de alerta para informar tanto a las empresas como a los usuarios sobre las características del evento, con el objeto que se tome las previsiones necesarias para mitigar y prevenir los efectos. En la actividad eléctrica adquiere singular relevan- cia la peligrosidad de los glaciares , que pueden dar ori- gen a desprendimiento de masas de hielo, desbordes de lagunas, aluviones, flujos de escombros, etc., y para los cuales la infraestructura del subsector no está protegida, por lo que resulta altamente vulnerable. El caso de la cen- tral hidroeléctrica de Machu Picchu por ejemplo Los elementos fundamentales (captación de cauda- les, cauces, plantas generadoras, líneas de transmisión, etc.). de los sistemas eléctricos, particularmente los antiguos, se han construido sin tener en cuenta los peligros potenciales de su entorno, tales como, des- bordes de cauces, inestabilidad de masas-terrígenas en pendientes (deslizamientos, derrumbes, reptación de te- rrenos, etc.), embalsamientos, inundaciones, aluviones, flujo de lodo y/o escombros, sequías, etc; por lo que esta infraestructura resulta ser altamente vulnerable ante es- tos peligros potenciales. El impacto del Fenómeno El Niño 1997-98 ilustra el caso. Se debe hacer una evaluación de la severidad de cada uno de estos peligros potenciales y un análisis de las vulnerabilidades de los elementos ex- puestos. Considerando la magnitud de las consecuencias para reducir la vulnerabilidad de los elementos del sector eléctrico es importante mantener, además, registros de la dinámica de los ríos y de las pendientes de los caudales, configuración estrecha y pendiente de los cauces, vigilan- cia del comportamiento de las lagunas glaciares, el peligro de saturación de las morrenas en las faldas de los glacia- res, etc. Las infraestructuras eléctricas muestran diferentes tipos de vulnerabilidades frente a situaciones de exceso de precipitación, a saber: - Elevada exposición de las líneas de transmisión y otras estructuras; los mayores problemas lo presentan las aduc- ciones, y la ubicación de algunas centrales. - Pocas obras de protección de las infraestructuras fren-te a inundaciones, aluviones y otro tipo de peligros poten- ciales. - Las centrales no cuentan con sistemas que respon- dan automáticamente a situaciones inesperadas, como por ejemplo, de elementos de cierres automatizados en la bo- catoma y descarga, que les permita operar en tiempos bas- tante cortos y evitar que las obras sean inundadas cuando ocurren mayores caudales - Inadecuado mantenimiento de las obras, principalmen- te las de captación. Con relación a la capacidad de respuesta del sector para enfrentar la paralización o afectación del servicio des- tacan las siguientes debilidades: - Pocas provisiones disponibles de combustibles en áreas de centrales termoeléctricas. - Difícil acceso a algunas infraestructuras ubicadas a grandes distancias de centros poblados, por problemas de vialidad y por la accidentalidad del terreno. En situación normal o cuando se dañan las carreteras por fenómenos hidrometeorológicos o inestabilidad de taludes, muchas infraestructuras quedan prácticamente aisladas dificultan- do la rehabilitación o la atención requerida para la reanu- dación del servicio. En previsión de ello, no se cuenta con rutas alternativas o con modos para resolver las situacio- nes críticas. - Poca flexibilidad, en algunas zonas, para responder con opciones alternativas, distintas a la fuente de suminis- tro original. - Insuficiente maquinaria y equipo para actuar con la celeridad requerida, sobre todo en caminos secundarios y terciarios que sirven de acceso a las rutas o instalaciones eléctricas. - Si bien es cierto que se consolidó Sistema Interco- nectado Nacional, todavía se presentan limitaciones en al- gunas zonas para el restablecimiento del servicio, mien- tras duran las afectaciones a la infraestructura. Dichas li- mitaciones contribuyen a la vulnerabilidad del servicio ex- presadas en: - Existencia de localidades sin fuentes cercanas de suministro energético (por lo que la solución utilizada ha sido la instalación de grupos térmicos de emergencia) - No se mantienen expresamente reservas de genera- ción que permitan suplir las que se pierden por acciones de fenómenos naturales extraordinarios; - Poca experiencia para afrontar peligros de gran magni- tud, lo que dificulta la respuesta y conduce a acciones pre- cipitadas no previstas. - El servicio mantiene aún mucha dependencia de los sistemas hidroeléctricos. - Ausencia de sistemas de registros de daños asocia- dos a los fenómenos extraordinarios que repercuten sobre el servicio, lo que serviría de base para dimensionar los posibles impactos en la fase preventiva y para orientar la toma de decisiones previa a la ocurrencia del evento. El Ministerio de Energía y Minas cumple un rol sub- sidiario en electricidad , y a través la Dirección Ejecutiva de Proyectos se encarga de la ejecución de las obras de infraestructura eléctrica en áreas que no son atractivas para la inversión privada. En tal sentido, uno de los principales criterios de ubicación de estos proyectos es que deben efectuarse en zonas de reducida frecuencia de ocurrencia de fenómenos naturales; previéndose en el desarrollo de los estudios de ingeniería los factores de seguridad nece- sarios que garanticen su operatividad; no obstante ello, no se prevé factores de seguridad para los casos de contin- gencias de alto riesgo con niveles de desastres. Asimismo, se tiene especial cuidado en que los sis- temas eléctricos no atraviesen zonas de deslizamien- tos, lo cuál es garantizado con los respectivos estudios geológicos y geotécnicos. Sin embargo, no se prevé la ocu- rrencia de otros fenómenos como huaycos, tormentas de lluvias, tormentas de nieves, tormentas de vientos, incen- dios, etc, que por lo general son de poca frecuencia, exis- tiendo por tanto la necesidad de registrar su frecuencia y los niveles de desastres que pudieran ocasionar a fin de tomar las medidas preventivas o de mitigación que pudie- ren corresponder. Las obras de infraestructura eléctrica que se ejecu- tan en zonas de selva , incluyen la tala de árboles o lim- pieza para habilitar la franja de servidumbre, provocándo-