NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 08 DE SEPTIEMBRE DEL AÑO 2011 (08/09/2011)
CANTIDAD DE PAGINAS: 56
TEXTO PAGINA: 12
NORMAS LEGALES El Peruano Lima, jueves 8 de setiembre de 2011 449594 así el qosnichi, ritual para la reproducción de diversos alimentos. En la cima del Huayna Roque está emplazada una cruz de madera, decorada según el modelo andino colonial, detrás de esta cruz existe actualmente una gran imagen de Cristo, llamada el Cristo Blanco (inspirada en el modelo del Cristo del Corcovado de Río de Janeiro, Brasil); las ofrendas son colocadas a los pies de la cruz y de la fi gura del Cristo; Que, terminada la ceremonia, los coheteros anuncian el inicio del baile, después se baja a las faldas del cerro a realizar la merienda; se consumen los productos locales sobre una hilera de unos quince metros formada por los mantos femeninos o llicllas, y los machuaychas y chiñipilcos, proceden a ejecutar la danza qashwa acompañados de sus conjuntos musicales, conformados por pinkillos, toqoros, bombos, tambores y platillos; Que, la danza qashwa desarrolla una serie de fi guras, llamadas caracol o muyucunacuy (fi gura formada por una hilera de parejas cogidas mano a mano), isi (arco formado por las parejas que se toman de las manos alzadas, bajo la cual pasarán las parejas agachadas), kenko (los bailarines cogidos de la mano forman una hilera de arcos lado a lado, pasando el capitán por cada arco), simpanacuy (las parejas alineadas frente a frente, se encuentran alternadamente en el centro de espacio) y puito (similar al anterior, sólo que los bailarines que se encuentran al medio vienen de los extremos opuestos de ambas fi las en sentido diagonal). Finalmente, los bailarines forman una rueda, con los varones palmeando al ritmo de la música y las mujeres girando y haciendo ver sus amplias y coloridas polleras. Cada paso cuenta con su propia tonada. El canto que acompaña la qashwa está relacionado al enamoramiento y es entonado por las mujeres, y respondido por los hombres con la frase ¡wipha rosas! Esta danza dura hasta las cinco de la tarde; al terminar la celebración se baja al pueblo, recorriendo las calles principales hasta llegar a la plaza principal Primero de Mayo, donde los participantes se despedirán hasta el año siguiente; Que, los dos grupos que participan en la qashwa de San Sebastián, machuaychas y chiñipilcos, están asociados a la tradicional bipartición andina del espacio ceremonial, recreando a su vez biparticiones míticas, laborales, sociales, étnicas, generacionales o espaciales en Juliaca; ejemplo de esta bipartición es la diferenciación entre los pobladores rurales más indígenas y la población misti local, con los machuaychas más cercanos a estos últimos, mientras que otras historias los presentan como pertenecientes a dos generaciones, la mayor y la más joven, como está sugerido en sus nombres. Los machuaychas seguirían celebrando la fi esta en el Huayna Roque y los chiñipilcos escogerían celebrar en el cercano cerro El Calvario. Por un tiempo, la competencia por entrar al Templo de Santa Catalina generaba enfrentamientos en la plaza principal de Juliaca, por lo que se optó por dividir las rutas de procesión sobre la ruta del antiguo ferrocarril como línea divisoria, quedando el lado este para el recorrido de los machuaychas y el oeste para el de los chiñipilcos; Que, los grupos llamados machuaychas y chiñipilcos llevan trajes derivados de la vestimenta típica de los campesinos españoles, impuesta luego de las rebeliones indígenas a fi nales del siglo XVIII, a la cual se le han agregado prendas de creación local, muy decoradas, con colores distintivos para cada agrupación. En el caso del varón, al pantalón de bayeta negra y camisa de bayeta blanca se le incluyen una larga chalina de lana tejida con el color distintivo al grupo; una chuspa de colores similares, una cantimplora y un sombrero de paño (azul para los machuaychas y verde para los chiñipilcos) decorado con enchapes de metal y cintas multicolores. La chalina es un adorno especial, por su elaboración –el diseño de franjas de colores contrastantes remata en ambos lados en una labor de punto y fl ecos de tono amarillo– y por la forma de colocarse, alrededor de la cintura y sobre el hombro izquierdo en dos vueltas. Actualmente los chiñipilcos llevan una camisa celeste y un pantalón de vestir azul. La mujer lleva varias polleras de castilla de color amarillo, naranja o rojo, una ceñida enagua amarilla, una chaqueta de bayeta y un rebozo de castilla (azul o multicolor para los machuaychas, verde para los chiñiplicos), a los cuales se agregan piezas propias como el phullu (de rayas multicolor para los machuaychas, de franjas rojas sobre fondo gris claro para los chiñipilcos) y el wichi wichi o soguilla adornada con borlas, más el sombrero de paño (blanco para los machuaychas, gris para los chiñipilcos), que se adorna con fl ores. Frente a la función emblemática y diferenciadora del color del traje de los varones, las mujeres presentan mayor variedad en la elección de colores; Que, la música de la danza qashwa es ejecutada por grupos compuestos por pinkillos, toqoro, bombo, tarola, platillos y un silbato, como es propio de los grupos altiplánicos. Los pinkillos tocan la tonada principal, acompañado por el toqoro como segunda voz y la percusión compuesta por tambores, bombos y platillos. El instrumento característico de esta manifestación es el toqoro, fl auta de pico de medio tapadillo, de cinco orifi cios en la cara anterior, hecho de un tubo de madera largo y grueso (de 80 a 90 cm de largo por 8 a 10 cm de diámetro) tubo hueco de la caña del mismo nombre, con una embocadura a bisel como es común en las fl autas andinas, más un canal de insufl ación. Debido a sus dimensiones, y al tener los cinco agujeros en la mitad inferior del instrumento, su ejecución implica un considerable esfuerzo, y por tanto se considera una exhibición de habilidad. Este instrumento suele ser decorado con pintura de colores vivos, haciéndolo especialmente vistoso entre los instrumentos andinos; Que, la población de Juliaca a través de sus organizaciones ha logrado mantener la qashwa de San Sebastián, reduciendo las diferencias entre las dos organizaciones que la practican hoy en día. La música y danza de esta fi esta mantienen su originalidad, y se ha acrecentado el colorido de los festejos con la creación del moderno Festival Folklórico de Huayna Roque, haciendo de la fi esta de San Sebastián una de las más importantes del calendario local de Juliaca; Que, por las consideraciones antes citadas, la Dirección de Patrimonio Inmaterial Contemporáneo recomienda declarar como patrimonio cultural de la Nación la danza la qashwa de Machuaychas y Chiñipilcos de la fi esta de San Sebastián de la ciudad de Juliaca, provincia de San Román, departamento de Puno; Estando a lo visado por la Directora (e) General de Patrimonio Cultural, la Directora de Patrimonio Inmaterial Contemporáneo y el Director General de la Ofi cina General de Asesoría Jurídica; De conformidad con lo dispuesto por la Ley Nº 29565, Ley de Creación del Ministerio de Cultura; la Ley Nº 28296, Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación; su Reglamento aprobado por Decreto Supremo Nº 011- 2006-ED, el Reglamento de Organización y Funciones del Ministerio de Cultura, aprobado por Decreto Supremo Nº 001-2011-MC; y la Directiva Nº 001-2011/MC, aprobada por Resolución Ministerial Nº 080-2011-MC, modifi cada por Resolución Ministerial Nº 103-2011-MC; SE RESUELVE: Artículo Único.- Declarar Patrimonio Cultural de la Nación la danza la qashwa de Machuaychas y Chiñipilcos de la fi esta de San Sebastián de la ciudad de Juliaca, provincia de San Román, departamento de Puno; por manifestar a través de su tradición oral, su música y su organización festiva y coreografía, la rica y compleja historia de una región, además, de ser muestra de la supervivencia de una tradición prehispánica, transformada por la cristianización y la historia local republicana; constituyéndose así en una manifestación de gran signifi cado como fuente de identidad para la colectividad de la ciudad y el distrito de Juliaca. Regístrese, comuníquese y publíquese. CLEMENTE VICENTE OTTA RIVERA Viceministro (e) de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales 686702-1