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NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 24 DE JUNIO DEL AÑO 2020 (24/06/2020)

CANTIDAD DE PAGINAS: 72

TEXTO PAGINA: 13

13 NORMAS LEGALES Miércoles 24 de junio de 2020 El Peruano / 2019, la Dirección Desconcentrada de Cultura de Ancash, remitió a la Dirección de Patrimonio Inmaterial el resultado del recojo de información en campo, recomendando la declaratoria como Patrimonio Cultural de la Nación de la danza Los Turcos de Agoshirca-Sihuas , de la provincia de Sihuas, departamento de Ancash; Que, la provincia de Sihuas, cuyo nombre deriva de la etnia originaria que ocupó su actual territorio, está ubicada en la zona norte de la sierra de Conchucos, en la región Ancash. La capital homónima, ubicada a 2700 m.s.n.m., fue fundada el 5 de agosto de 1543, bajo la advocación de la Virgen de las Nieves, actual patrona de la ciudad. De su fundación original deriva su organización en cuatro barrios: Chasqui, llamado hoy Sihuas Histórico, el más antiguo, Pingullo, Agoshirca y Mitobamba, cada uno de ellos con su patrón respectivo. De las tradiciones locales que derivan de esta distribución destaca la llamada danza de Los Turcos de Agoshirca-Sihuas, la misma que se produce en el barrio de Agoshirca en el marco de la fi esta patronal de San Francisco de Asís, cuya celebración va del 2 al 5 de octubre. Esta danza es interpretada por una comparsa de bailarines y músicos que acompaña las procesiones de la imagen del patrón San Francisco de Asís en acto de veneración. Cabe señalar que, a lo largo del expediente técnico, se resalta que si bien esta danza está muy vinculada al barrio de Agoshirca, es también muy difundida y practicada en toda la provincia de Sihuas; Que, la comparsa de esta danza está compuesta por personajes organizados jerárquicamente como un conjunto militar: el ofi cial, quien lo dirige y pone orden durante su desplazamiento por calles y la plaza principal; el capataz, cuya performance incluye divertir al público con piruetas e involucrarlo con juegos, el sargento, que encabeza la fi la de soldados y diez soldados o cabos , que se distribuyen en fi la y son denominados en sentido sucesivo como primero, segundo y demás, hasta el décimo soldado. Junto a este conjunto de trece turcos, están el ángel, quien acompaña al capataz y el diablo , quien divierte al público con travesuras incordiando al resto de la comparsa. Esta avanza en una fi la, encabezada por el ángel y el ofi cial, mientras el diablo baila alrededor del conjunto, haciendo travesuras al ángel , los soldados, y al público en general. Complementan el conjunto un chichero, quien invita licor a los presentes y dos cajeros o chirocos , músicos que tocan una fl auta de pico con la mano izquierda y baten una caja o tambor con la derecha, al modo de las roncadoras características de la región nor andina; Que, el mayordomo de la fi esta es el encargado de atender a las comparsas de danza durante las fi estas patronales, bajo su cargo, un conjunto de capitanes se encarga de la organización de cada una de las comparsas de danza durante los cuatro días que dura la fi esta, entre ellos el capitán de la comparsa de los Turcos; Que, la vestimenta de la comparsa de la danza Los Turcos de Agoshirca-Sihuas , desde el ofi cial a los soldados, consiste en un traje compuesto por una polaca o saco de uniforme militar, un pantalón y un quepí de color azul, una camisa blanca o celeste, zapatos de vestir negros y, sobre el rostro, llevan una máscara de malla pintada, con frecuencia con un rostro con bigotes y barba corta. Portan también un sable, arma de un solo fi lo, antiguamente de cobre y con mayor frecuencia de madera, con su respectiva vaina. El ofi cial complementa su indumentaria con cintas doradas en el orillo de su polaca y en los costados del pantalón, así como galones en los hombros. Por su parte, el capataz se diferencia de los demás por llevar botas negras, un pañuelo blanco al cuello, y portar una escopeta de madera. El sargento y sus soldados llevan galones dorados y una cinta roja como orillo del saco y a los costados del pantalón. Los personajes asociados al grupo militar tienen una indumentaria propia. El ángel viste una camisa blanca mientras que el resto de su traje es azul y consta de una falda, una banda que cruza su pecho, y un turbante con aplicación de lentejuelas y bordados dorados, en las manos porta una espada corta con un escudo pequeño. Porta también, sobre el rostro, una máscara de malla. El diablo es caracterizado con un enterizo rojo y, de modo tradicional, un turbante, aunque actualmente suele llevar una capa con capucha, igualmente rojos, así como una máscara de arcilla o papel maché con colmillos y cuernos, y un látigo con el que impone orden, parodiando la labor del ofi cial. El chichero se caracteriza como un poblador, con poncho marrón y sombrero de lana, una alforja en la que porta botellas de licor y, en las manos, sendos baldes con chicha; Que, la fi esta de San Francisco inicia el 2 de octubre a las seis de la tarde con el rompe, baile general de toda la población, marco en el que hace su primera aparición la comparsa de los Turcos de Agoshirca-Sihuas, El grupo avanza en una sola fi la desplazándose en zigzag por las calles, blandiendo sus sables en alto y componiendo diversas fi guras, recorriendo la plaza central y las calles, y haciendo una visita formal a las autoridades, acto que dura hasta la madrugada del día siguiente. El día 3 de octubre, llamado víspera, la comparsa acompaña a la procesión del patrón San Francisco, cuyo recorrido se da a partir del mediodía. De la misma forma, el día central, 4 de octubre, la comparsa baila por las calles del pueblo desde las cuatro de la mañana y, acompañando a la imagen en procesión, durante todo el día. Mientras la comparsa avanza, el diablo intenta llamar la atención robando frutas para regalarlas a otros, usa el látigo o se oculta detrás de algún concurrente cuando escucha los fuegos arti fi ciales o las campanas de la iglesia, a la que no puede acercarse; Que, el 5 de octubre es llamado shillkakuy (despedida) u ofrenda , día en que en la tarde los devotos ofrendan a la imagen de San Francisco dinero y, eventualmente, vestimentas o adornos, acto que se prolonga hasta entrada la noche. Un acto especial, que se considera de origen más bien reciente, es la cofrada , representación en la que una comparsa formada por mujeres, llamadas cofradas, organizadas por su propio capitán, vestidas a la usanza tradicional – blusa blanca, falda negra con bordados, chumpi o faja multicolor, sombrero de fi eltro y peinado en dos trenzas - baila una danza con ritmo de huayno portando una planta cada una, usualmente una vara de caña de azúcar, cerca de un huerto que está en las inmediaciones del pueblo. El personaje que representa al diablo les sustrae del huerto una planta y la presenta al ofi cial, en señal de que las huertas están cuidadas , mientras que éste, sabiendo que el diablo es mentiroso, envía al ángel y al capataz, quienes corroboran que las huertas son cuidadas por las mujeres, debido a que sus esposos han salido a la guerra. La cuadrilla de Los turcos aprovecha entonces la ocasión para ir al huerto y bailar con las mujeres; mientras bailan, cada pareja intercambia sus respectivos sombreros y, después, el ofi cial intercambia su sable por una planta de las cofradas. El diablo sigue con sus travesuras, llevándose a la cofrada que sea descuidada por su pareja. Según la interpretación local, esta sería una representación de la guerra con Chile y de la apropiación por la tropa chilena de los cultivos, el ganado y las mujeres, mientras que el intercambio de prendas representaría un momento de compromiso entre ambos bandos; Que, la danza Los Turcos de Agoshirca-Sihuas, como género, es heredada de la tradición española tras la Reconquista, recuperación del territorio español por los Reyes Católicos. Una de las expresiones nacidas de este proceso es la representación del “in fi el” musulmán plasmado en la manifestación conocida como Moros y cristianos, de gran raigambre en España y ampliamente difundida por toda la América. Cabe mencionar como ejemplo, la costumbre de este nombre existente en Huamantanga Canta, en la sierra de Lima. En los siglos siguientes, la gravitante presencia del imperio Otomano en la geopolítica europea facilitó la sustitución del “moro” por la del “turco”, de similares características. La fi nalidad de estas representaciones era establecer la superioridad de la fe cristiana, entendida como la verdadera fe, en la representación de grupos tenidos como paganos, que siendo originalmente contrarios al cristianismo, terminan siendo sus fi eles devotos. Este triunfo de la fe cristiana se presentó en la forma de comparsas que representan a estos grupos, exóticos al mundo europeo, acompañando la procesión de imágenes religiosas. En este sentido, podría decirse que esta danza que se representa en la capital de la provincia de Sihuas tiene una antigua ascendencia;