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NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 15 DE FEBRERO DEL AÑO 2001 (15/02/2001)

CANTIDAD DE PAGINAS: 56

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Pág. 198821 NORMAS LEGALES Lima, jueves 15 de febrero de 2001 lizar los aspectos sociales, con los económicos y los ambien- tales no siempre es tarea fácil. Por ello, las potenciales partes de un conflicto deberán hacer sus mejores esfuerzos para superar sus mutuas discrepancias y convertirlas en oportunidades. Los conflictos en el desarrollo de actividades indus- triales pueden ser evitados por la empresa, mediante una actitud de liderazgo y transparencia, que pro- mueva la mayor participación de la población en la toma de decisiones vinculada a sus operaciones y una adecuada administración de la información. 7.1. Las fuentes de conflicto El conflicto es una situación latente o activa entre las partes que interactúan o que comparten un espacio, sobre todo cuando tienen intereses divergentes. Este contexto es común en el desarrollo de actividades industriales que se realiza en zonas en donde confluyen otras actividades como las de índole residencial. Por ello es conveniente que la empresa identifique las fuentes generadoras de posibles conflictos con la población, a fin de planificar y ejecutar oportunamente acciones específicas para evitar aquellos que pudieran afectar sus operaciones, especialmente en zonas en donde la comunidad pueda haber tenido experien- cias negativas por la ejecución de actividades industriales previas. A continuación se detallan algunas de las causas de conflictos más frecuentes: qMalas experiencias previas de la población con otras empresas, lo que genera una posición inicial de desconfian- za en la población. qManejo de información errónea o incompleta sobre las operaciones de la empresa, obtenida de fuentes indirectas. qPercepción sobredimensionada de los impactos am- bientales negativos generados por las operaciones indus- triales y desconocimiento de sus reales impactos en la salud de la población o la calidad ambiental. qAdopción de actitudes autoritarias por el personal de la empresa. qExpectativas contrarias respecto de la utilización de los recursos naturales o el desarrollo de la localidad. qGeneración de una situación de competencia, en la que la población siente que no hay beneficios para todos y se está en posición de desventaja. qSe visualiza a la otra parte como un obstáculo para alcanzar los objetivos propios y no como un socio o aliado para mejorar el proyecto. qMal enfoque de la participación ciudadana, que es presentada como una simple formalidad o traba, lo que puede romper la relación de confianza o el diálogo entre la empresa y la población. qPoca participación de la población por la exclusión o autoexclusión de ciertos grupos, durante todo el proceso o en parte de éste, propiciando que estos grupos tengan una visión parcial o errónea del proyecto o la actividad de la empresa. qDifusión de información inadecuada, errónea o in- oportuna, por lo que a pesar de que puede haber participa- ción en todas las etapas del proceso, ésta puede resultar poco eficiente o inútil, al sustentarse en una idea errada de los costos y beneficios de la propuesta. qParticipación interesada de ciertos grupos que inter- vienen con fines particulares, distintos de los de carácter estrictamente ambiental. qIndeterminación de la procedencia de la contamina- ción presente en una zona donde coexisten más de una fuente generadora de contaminación. qConfusión sobre el ámbito y el proceso conducente a la elaboración, aprobación y ejecución de los instrumentos de gestión ambiental que son desarrollados por la empresa, en cumplimiento de las obligaciones establecidas en el Regla- mento. 7.2. Prevención de los conflictos Los conflictos entre las partes pueden ser evitados y las perspectivas particulares de éstas pueden ser aprovecha- das mutuamente por los actores involucrados, para maximi- zar los beneficios derivados del desarrollo de actividades industriales. Debe tenerse en cuenta que el conflicto abierto entre las partes puede generar situaciones irreconciliables que sólo implicarán retraso en la ejecución de las acciones de la empresa y pérdida de tiempo y recursos para los agentes involucrados, postergando o anulando la obtención de los beneficios esperados. La empresa proponente debe ejercer un rol proactivo para conseguir que la población participe desde la elabora- ción inicial del EIA, DAP o PAMA para incorporar sus posibles recomendaciones o introducir mejoras en los docu- mentos que van a ser sometidos a aprobación, evitando asíposibles observaciones al instrumento presentado ante la autoridad. El principal aspecto a considerar para evitar situaciones de conflicto con la población es adoptar una actitud abierta al diálogo y mantener un flujo de información que facilite la comprensión de las acciones de la empresa, por los grupos sociales clave. La actitud y el manejo adecuado de la infor- mación son elementos esenciales para el éxito o fracaso de una estrategia de participación ciudadana. En todo caso, la empresa debe tener especial cuidado en la determinación del objetivo de su iniciativa, en el ámbito de la misma y en la identificación de los actores sociales clave en función de su liderazgo y representatividad. Ello le permitirá seleccionar los mecanismos de participación ciu- dadana que resulten idóneos para desarrollar un proceso de participación ciudadana eficaz, que minimice la tensión entre las partes y promueva el desarrollo sostenible de las actividades industriales. 8. ¿CÓMO SE PLANIFICA EL PROCESO DE PAR- TICIPACION CIUDADANA? La planificación permite programar eficientemente el esfuerzo de la empresa y las acciones necesarias para conseguir la efectiva participación de los grupos sociales identificados como sectores clave, para el desarrollo de la actividad industrial. La planificación del proceso de participación ciudadana es necesaria en todos los casos en los que se implementan instrumentos de gestión ambiental. Cada proceso debe ser objeto de una estrategia singular debido a la naturaleza específica de cada empresa y al contexto en donde ésta se desarrolla. No obstante, para el desarrollo de su estrategia de participación ciudadana, el proponente debe observar que hay algunas pautas generales que pueden orientar su labor, como las siguientes: a) Identificar los grupos sociales relevantes El primer paso es identificar los diferentes grupos de la población a los que deben ser dirigidos los esfuerzos de la empresa, para poder determinar cuáles son sus posibles preocupaciones, las necesidades de información que puedan tener, así como los métodos que sería más conveniente utilizar para conocer sus inquietudes y transmitirles la información que se requiera. Una primera evaluación de los posibles impactos direc- tos e indirectos, presentes y futuros que el proyecto o actividad del proponente pudiera generar, permitirá iden- tificar a los grupos de interés y a los que pudieran ser más sensibles al desarrollo de las operaciones de la empresa, a fin de adoptar medidas especiales para conseguir un ade- cuado nivel de participación. Entre ellos: qLos pobladores que viven en el área de influencia del proyecto y sus organizaciones de base. qLas organizaciones cuyo objetivo es la protección ambiental o de alguno de los recursos naturales o elementos del ambiente que podrían verse afectados por los impactos ambientales negativos del proyecto. qLos grupos de intereses específicos, como los que desarrollan proyectos de género, de desarrollo local, turís- ticos o de conservación de la energía. qLos empresarios individuales o representados a tra- vés de organizaciones gremiales, que pudieran ser afecta- dos o beneficiados por el proyecto. qLas autoridades locales o administradores de servi- cios públicos relacionados al proyecto del proponente. qLos académicos, investigadores o personas con expe- riencia e interés en la zona. qLos medios de comunicación, entre otros. b) Definir los objetivos para la participación ciu- dadana y el ámbito en que ésta se desarrollará El proceso de participación ciudadana debe estar orien- tado a recibir los aportes de la población en cuanto al proceso en estudio y también a mejorar la percepción que ésta tiene sobre los aspectos que pudieran generar con- flictos entre la empresa y la comunidad. La definición de los objetivos del proceso, permitirá entonces elaborar la ruta crítica de la estrategia de participación ciudadana de la empresa. Para ello, también es necesario definir el ámbito en el que se desarrollará la estrategia de participación ciuda- dana de la empresa, tanto en lo que se refiere al espacio geográfico en el cual se aplicará, como a las personas que serán directa o indirectamente involucradas en el proce- so.