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/G50/GE1/G67/G2E/G20 /G32/G35/G36/G30/G39/G31 /G4E/G4F/G52/G4D/G41/G53/G20/G4C/G45/G47/G41/G4C/G45/G53 Lima, viernes 28 de noviembre de 2003 Número del proyecto: TCP/RLA/2914 (A) Fecha de comienzo: 1 de octubre del 2003 Fecha de terminación: 31 de marzo del 2005 Organismo gubernamental de contraparte CONACS a través de la Facultad de Encargado de la ejecución del proyecto: V eterinaria y Zootecnia de la Universidad Peruana Cayetano Heredia y los Ministerios de Agricultura de los países participantes Contribución de la FAO: 247 000 dólares EE.UU. Firmado: Firmado (en nombre del Gobierno) Jacques DioufAllan Wagner Tizón Director General Ministro de Relaciones Exteriores (en nombre de la FAO) Fecha de la firma: 18 de agosto de 2003 Fecha de la firma: 18 de agosto de 2003 I. ANTECEDENTES Y JUSTIFICACIÓN Los camélidos sudamericanos (alpaca, llama, vicu- ña y guanaco) constituyen un valioso patrimonio de lospaíses andinos. Su población total se estima en 6,93millones de cabezas de los cuales el 43 por ciento co-rresponde a alpacas, el 46 por ciento a llamas, el 9 porciento a guanacos y el 2 por ciento a vicuñas. La granmayoría de los camélidos sudamericanos se encuen-tran en cinco países: Argentina, Bolivia, Chile, Ecua-dor y Perú. Durante la Séptima Reunión Subregionalde la Comisión de Desarrollo Ganadero para los Paí-ses Andinos, éstos identificaron a los camélidos comouna fortaleza regional con alto potencial 1. Los caméli- dos sudamericanos se dividen en dos categorías: loscamélidos domésticos y los camélidos silvestres. Lasespecies domésticas son la llama (Lama glama) y laalpaca (Lama pacos). Las especies silvestres son lavicuña (Vicugna vicugna) y el guanaco (Lama guani-coe). Las especies silvestres se encuentran principalmen- te en Argentina (Guanacos) y en Perú (Vicuñas) y enmenor número en Bolivia y Chile. Ecuador no cuentacon la existencia de estos animales (Véase cuadro 1).La explotación de estas especies silvestres se realizaa través del arreo y captura de los animales salvajes,seguido por su esquila. Este método de explotación seconsidera poco apto debido a las implicaciones negati-vas que tiene para el bienestar animal y además limitael aprovechamiento adecuado y controlado de los ca-mélidos silvestres. La domesticación del guanaco seha iniciado en Argentina y Chile en números muy limi-tados. Cuadro 1: Población de camélidos sudamericanos silvestres. Argentina Bolivia Chile Perú Ecuador TOTAL Guanaco 580 000 54 27 000 1 600 - 608 654 Vicuña 23 000 12 000 28 000 98 000 - 161 000 TOTAL 603 000 12 054 55 000 99 600 - 769 654 Las especies domésticas se encuentran fundamen- talmente en Bolivia (Llamas) y Perú (Alpacas) con po-blaciones más pequeñas en Argentina y Chile (Véasecuadro 2). Ecuador cuenta con poblaciones muy redu-cidas de camélidos domésticos y la existencia de lasalpacas es producto de las importaciones de Chile yPerú iniciadas en 1995. Cuadro 2: Población de camélidos sudamericanos domésticos. Argentina Bolivia Chile Perú Ecuador TOTAL Alpaca 4 000 324 000 45 000 2 650000 4.000 3 027 000 Llama 135 000 2 020 000 79 000 900 000 10.000 3 144 000 TOTAL 139 000 2 344 000 124 000 3 550 000 14.000 6 171 000 La crianza de alpaca y llama constituye la base de la economía de un vasto sector de la población andina,principalmente de Bolivia, Perú, el norte de Argentina yChile y el páramo de Ecuador. No menos de 500 milfamilias campesinas dependen directamente de la crian-za de estas especies además de otras, numerosas tam-bién, que reciben beneficios indirectos. Se estima quealrededor del 90 por ciento de las alpacas y la totalidadde las llamas se encuentra en manos de pequeños pro-ductores de subsistencia, quienes paradójicamente constituyen uno de los sectores más pobres de la po-blación rural andina. Por su capacidad de adaptación a las grandes alti- tudes, sus particularidades anatómicas y fisiológicas,así como por sus hábitos alimenticios, estos animalesconstituyen el medio más racional y sostenible para lautilización productiva de las frágiles praderas alto-an-dinas. La mayor absorción de oxígeno y la mayor lon-gevidad de las células rojas de los camélidos en com-paración con otros animales domésticos explican par-cialmente la mayor adaptación de estos animales a laaltura. Sus dedos con uñas y almohadillas le confierenmayor adhesión y ocasionan menos erosión que otrasespecies, contribuyendo a la conservación y disminu-yendo la erosión en las praderas alto-andinas. Además,presentan una mayor eficiencia alimenticia que otrasespecies, requiriendo menos alimento para una mismaproducción. Diversos estudios han mostrado diferencias de gé- nero en cuanto al manejo y comercialización de la car-ne de camélidos. En el ámbito de la producción fami-liar, la mujer realiza el 51 por ciento del trabajo contraun 33 por ciento para el hombre y ella produce el 60por ciento de los ingresos familiares totales. El hombrese encarga de la saca de los animales, pero la mujeres la que selecciona a los animales. Adicionalmente,son generalmente las mujeres las que se ocupan de laventa de la carne de camélidos en las ciudades. Estasdiferencias sugieren que el posible impacto del proyec-to puede tener un efecto positivo en el incremento delos ingresos familiares de los productores de caméli-dos y en el trabajo de las mujeres indígenas que ven-den carne de camélidos. En lugares por encima de los 4.000 m sobre el nivel del mar, las alpacas y llamas constituyen el único me-dio de sustento de los campesinos, quienes utilizan sufibra para su vestimenta, la carne como alimento, losexcrementos como combustible y fertilizante (para loscultivos de papa especialmente) y la llama como me-dio de transporte. El rol de los camélidos en la seguridad alimentaria es de gran importancia en la zona. En Perú y Bolivia esfundamental puesto que los habitantes de las zonas porencima de los 4 000 metros de altitud no cuentan conotra fuente de proteína que no sea la carne de caméli-dos. La situación es similar en las zonas alto-andinasde Chile. En países como Argentina y Ecuador, su im-portancia actual es probablemente menor, pero ofre-cen un potencial muy importante como proveedores decarne magra. Utilizando los censos del Cuadro 2, suponiendo unos índices de extracción anual del 15 por ciento y unos pesoscanal de 50 kg para las llamas y 30 kg para las alpacas, laproducción anual de carne sería de 23.580.000 kg canalpara las primeras y de 13.621.000 kg canal para las se-gundas. A un precio de 2 dólares EE.UU. por kg, el valorde la carne obtenida por año ascendería a 74.402.000 dó-lares EE.UU. Suponiendo que se esquilan cada año el 60 por cien- to de las de las llamas y el 80 por ciento de las alpacascon un promedio de peso de vellón de 2 kg y un preciopor kg de 2 dólares EE.UU., el total de fibra producidoanualmente alcanzaría la cifra de 22.071.500 dólaresEE.UU. Combinando carne y fibra el valor de la producción se- ría de más de 96 millones de dólares EE.UU. Es ésta unacifra nada despreciable, a la que habría que añadir el pre-cio de los subproductos cárnicos. De los productos derivados de estos animales, la fibra es la que goza de mayor preferencia, especialmente la dealpaca. En cambio la carne, tanto de llama como de alpa-ca, es objeto de discriminación sobre todo en los mediosurbanos, pese a que sus características organolépticas yvalor nutritivo son similares a las de otras especies y, enalgunos aspectos, superiores. Un problema importante que limita la aceptación de la carne de camélidos para el consumo humano, ade-más de los prejuicios existentes contra este tipo decarne, es el de la sarcocistiosis. Se trata de pequeñosquistes localizados en los músculos esqueléticos, que