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Pág. 5 SEPARATA ESPECIAL Lima, lunes 29 de enero de 2001 vida. Es necesario, entonces, una educación que los ayude a darle sentido a su vida, mirando más allá de lo estrictamente material y coyuntural. En el contexto histórico social presentan las si- guientes necesidades: •Afirmar su identidad social y cultural. Los adolescentes en su mayoría no se identifican con la cultura ancestral de sus padres y prefieren lo foráneo. Este hecho, que no es aislado, se relaciona con la conducta que expresan los adoles- centes respecto a sus espacios de desarrollo. La fácil asimilación de la moda musical, del vestido, del lenguaje, entre otros, es ajena al sentido de pertenencia que tiene con relación a su familia, localidad, organización laboral o institución o en relación con todo lo que es creación de cultura. Se trata de afirmar su identidad social y cultural. •Encontrar un ambiente social que le permita inte- grarse, organizarse y participar, asumiendo una actitud dialógica y tolerante. Los adolescentes experimentan la falta de espa- cios que estimulen procesos interactivos y de organización donde puedan poner de manifiesto sus capacidades creativas, culturales y sociales, que contribuyan de manera eficaz al desarrollo de su personalidad. Los centros educativos deberían propiciar espa- cios para el desarrollo de experiencias organizati- vas en su interior así como estar abiertos a la participación de los jóvenes en organizaciones de la comunidad. •Desarrollar un pensamiento emprendedor, pro- ductivo y creativo. El mundo actual exige personas dinámicas, capa- ces de dar respuestas a problemas diversos. Es necesario formar adolescentes con espíritu de iniciativa, con capacidad para crear y asumir retos potenciando así la vitalidad inherente a su edad. •Formar y adoptar una escala de valores que orien- ten una conducta ética El resquebrajamiento de los valores en los distin- tos escenarios donde transcurre la vida de los adolescentes, los conduce muchas veces a la indi- ferencia. Es una exigencia de la educación contri- buir a la formación de una escala de valores que los orienten hacia una conducta ética. •Prepararse para desempeñar un trabajo produc- tivo con eficiencia técnica y solvencia moral. El reto para que los jóvenes se encuentren en mejores condiciones de preparación para su in- serción al mundo laboral se hace más urgente. A la contracción del empleo se agrega la deficiente formación en habilidades básicas para el empleo. Por ello, la educación debe desarrollar en los alumnos competencias que les permitan desen- volverse en la esfera productiva, propiciando ini- ciativas y despliegue de la imaginación para diseñar propuestas. •Usar críticamente los aportes de la ciencia y la tecnología. Al inicio del siglo XXI, en nuestro medio, hay un evidente retraso en el manejo de los códigos propios de una cultura que difiere sustancialmente de la que conocieron los adolescentes de hace dos décadas. Más aún, existe un sesgo respecto de lo que es el manejo de la nueva cultura científico-tecnológica como herramienta que facilita la actividad de las personas en todas sus esferas: sólo se la percibe como consumo de productos tecnológicos. Es ur- gente, pues, replantear los mecanismos que in- centivan el consumo y la producción de nueva tecnología, de manera que las futuras generacio- nes logren una apropiación inteligente, racional y efectiva de ésta. •Utilizar crítica y creativamente el tiempo libre. Los cuadros de violencia que protagonizan en las ciudades las denominadas pandillas, las barrasbravas o las penosas escenas en las que niños, adolescentes y jóvenes consumen drogas, constitu- yen retos para contribuir a la creación de una cultura que oriente al adolescente en el empleo productivo de su tiempo libre. Practicar deportes, organizarse para estudiar, discutir la problemática de la comunidad, desa- rrollar pequeños proyectos, son acciones que for- man parte de la propuesta de una cultura que supere los desafíos planteados. 1.3. SITUACIÓN ACTUAL DE LA EDUCA- CIÓN SECUNDARIA 1.3.1. La estructura El nivel de Educación Secundaria está dise- ñado con los propósitos de: •Profundizar la formación científica y huma- nista y el cultivo de los valores adquiridos en el nivel de Educación Primaria. •Brindar orientación vocacional y capacitar al educando en áreas diversificadas con criterio técnico-práctico. Para ello, se la organiza en dos modalidades: Ciencias y Humanidades, y Técnica. Esta es- tructura obliga a que el alumno debe optar tempranamente por una de ellas. En la mayo- ría de casos, son los padres o apoderados quienes erróneamente toman esta decisión. Ambas modalidades ofrecen un plan de estu- dios constituido por 11-14 asignaturas por grado. Esta estructura obliga a que cada alum- no deba responder a distintos estilos pedagó- gicos. La diferencia fundamental entre ambas mo- dalidades consiste en que Ciencias y Humani- dades considera 2-3 horas a Educación para el Trabajo, mientras que Técnicas incluye 7-12 horas de Formación Tecnológica. Esta dife- rencia implica, en el caso de Técnica, la reduc- ción de horas en cursos fundamentales como Lenguaje y Literatura, Matemática, Ciencias Naturales y Sociales. La Educación Secundaria tiene una dura- ción de cinco años. Cada año escolar com- prende 36 semanas, con 35 horas pedagógi- cas semanales. Teóricamente se tiene un total de 1260 horas pedagógicas anuales. Sin embargo, el tiempo real escolar, por muchos motivos, se ve reducido y no pocas veces desaprovechado. 1.3.2. Descripción estadística del nivel •En el período escolar 1998-1999 la matrícu- la en Secundaria fue 2,062,543 de estudian- tes, cifra que representa el 23.5 % del total de atención del sistema educativo nacional. De este porcentaje el 83% acude a centros educativos públicos. •La población docente de Secundaria está integrada por 119,903 profesores que cons- tituyen el 29.85 % del total nacional. •El 86.5% del total de la población entre 12 y 16 años es atendida por el sistema, aunque sólo el 23.94% se encuentra matriculada en el nivel y grado que les corresponde de acuerdo a su edad. •Con relación a la eficiencia interna, se esti- ma que de cada cien alumnos que terminan el nivel de Primaria, 80 se matriculan en Primero de Secundaria y sólo 45 logran terminar el quinto de Secundaria. •Las tasas más altas de repetición y deser- ción se presentan en Tercer año (6.80% y 5.00% respectivamente), y en Cuarto año (5.10% y 4.5%.) 1.4. DIAGNÓSTICO PEDAGÓGICO: Práctica pedagógica actual La principal característica actual es que el proceso educativo se realiza principalmente