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NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 29 DE ENERO DEL AÑO 2001 (29/01/2001)

CANTIDAD DE PAGINAS: 108

TEXTO PAGINA: 24

Pág. 8 SEPARATA ESPECIAL Lima, lunes 29 de enero de 2001 complejo de acumulación de experiencias de aprendizaje. El que una persona sea compe- tente depende de sus potencialidades para aprender y de las condiciones reales que tiene para desarrollar y ejercitar esas capacidades en situaciones reales. La competencia del alumno se pone de mani- fiesto cuando responde a problemas o realiza propósitos en función de los saberes que va desarrollando, con pleno compromiso y auto- nomía en la toma de decisiones. Esta competencia general del alumno meto- dológicamente se puede considerar integrada por una diversidad de competencias más con- cretas referentes cada una de ellas al buen desempeño de actividades específicas inclui- das en su vida como persona humana. El conjunto de todas y cada una de estas compe- tencias daría como resultado un alumno glo- balmente competente. Partiendo de las funciones personales y socia- les de los alumnos de Educación Secundaria, dichas competencias se refieren a los domi- nios sobre la comunicación, la comprensión matemática, los hechos y fenómenos natura- les, personales, sociales y artísticos, y los procesos productivos y empresariales. 2.4. CONCEPCIÓN DE APRENDIZAJE El aprendizaje es un proceso de construcción de representaciones personales significativas y con sentido de un objeto o situación de la realidad. Es un proceso interno que se desa- rrolla cuando el alumno está en interacción con su medio socio-cultural y natural. Los aprendizajes deben ser significativos. Un aprendizaje es significativo cuando el alumno y la alumna pueden atribuir un significado al nuevo contenido de aprendizaje relacionándo- lo con sus conocimientos previos. Los aprendizajes deben ser funcionales, en el sentido de que los contenidos nuevos, asimila- dos, están disponibles para ser utilizados en diferentes situaciones. Los aprendizajes no son sólo procesos intra- personales, sino también interpersonales. Por ello, los alumnos deben emprender tareas de aprendizaje colectivamente organizadas. Los alumnos deben ser capaces de descubrir sus potencialidades y limitaciones en el apren- dizaje. Para ello es necesario que identifiquen lo que aprenden y comprendan cómo lo apren- den, es decir que ejerciten la metacognición. Esto les permitirá enfrentar con mayor éxito los retos que se presenten. Por tanto, la educación al impulsar aprendi- zajes significativos y funcionales y la meta- cognición en los alumnos potencia sus propias capacidades y promueve el desarrollo de su autonomía, identidad e integración social. Todo aprendizaje tiene contenidos. Estos con- tenidos son de tres tipos: -Conceptuales: son los hechos, ideas, con- ceptos, leyes, teorías y principios, es decir, son los conocimientos declarativos. Consti- tuyen el conjunto del saber. Sin embargo, estos conocimientos no son sólo objetos men- tales, sino los instrumentos con lo que se observa y comprende el mundo al combinar- los, ordenarlos y transformarlos. -Procedimentales: son conocimientos no de- clarativos, como las habilidades y destrezas psicomotoras, procedimientos y estrate- gias. Constituyen el saber hacer. Son accio- nes ordenadas, dirigidas a la consecución de metas. -Actitudinales: son los valores, normas y actitudes que se asumen para asegurar la convivencia humana armoniosa. 2.5. CONCEPCIÓN DE ENSEÑANZA La enseñanza es el conjunto de roles que desarrolla el profesor en interacción con susalumnos y en función de crear oportunida- des que les permitan enriquecer y desarro- llar tanto su potencial como sus capacida- des y saberes personales. Exige crear un clima de confianza, sumamente motivador y proveer los medios necesarios para que los alumnos desplieguen sus potencialidades. Se concreta en el conjunto de ayudas que el profesor ofrece a los alumnos a lo largo del proceso personal de construcción de sus aprendizajes. En esta perspectiva, el profesor actúa como un mediador afectivo y cognitivo en el proceso de aprendizaje de los alumnos. El rol de mediador se pone de manifiesto cuando el profesor guiado por su intenciona- lidad, cultura y sentimientos organiza situa- ciones de aprendizaje y les imprime signifi- cado; es decir, las ubica en el contexto del adolescente y propicia que éste las incorpore en su proyecto de vida e incluso hace eviden- tes aquellas situaciones que, en un momento dado, pudieran pasar inadvertidas por el alumno. El ejercicio de la mediación afectivo-cognitiva exige del profesor una mayor capacidad pro- fesional y desarrollo personal. El profesor debe conocer muy bien a sus estudiantes, debe estar muy atento a las situaciones que se susciten para usarlas pedagógicamente y debe saber compatibilizar sus propuestas de traba- jo con las de los alumnos. La acción mediadora del docente se manifies- ta cuando busca: •Identificar las diferentes capacidades, esti- los, intereses y potencialidades de sus alum- nos, para organizar su trabajo pedagógico a partir de ellos. •Motivar a los adolescentes para que centren su interés y se sientan satisfechos en la construcción de su propio aprendizaje. •Enriquecer el vocabulario de los educandos y dotarlos de un repertorio de estrategias de aprendizaje y técnicas de estudio. •Elevar el nivel de pensamiento reflexivo y estimular el desarrollo de un mayor nivel de abstracción y concentración, de la concien- cia de sí mismo y de la autonomía en el trabajo. •Corregir las deficiencias observadas en el proceso de aprendizaje. 2.6. CONCEPCIÓN DE TUTORÍA Y ORIEN- TACIÓN EDUCATIVA La tutoría y orientación educativa es conce- bida como una labor de acompañamiento y orientación que se brindará al alumno a lo largo de los años de su formación escolar secundaria. El objetivo central de esta labor es promover el desarrollo integral del alumno, atendien- do las necesidades de tipo afectivo, cognitivo y pedagógico que pudiera presentar, a través de la creación de un espacio de confianza en el cual el tutor ofrezca al alumno la posibili- dad de ser escuchado, atendido y orientado de manera personalizada en diferentes as- pectos de su vida personal que pueden no corresponder necesariamente al ámbito aca- démico. Es importante enfatizar que las acciones de la tutoría deben estar principalmente orienta- das a realizar una labor preventiva, es decir a implementar las acciones y estrategias que ayuden a evitar el surgimiento de problemas y dificultades que pudieran afectar severa- mente la vida de los adolescentes. La acción preventiva no excluye de la labor del tutor su intervención frente a problemáticas ya dadas. Por otra parte, la tutoría, sea preventiva o remedial, no impide al tutor asumir y llevar a cabo actividades encaminadas a promover el desarrollo personal, tales como facilitar el