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PÆg. 236480 NORMAS LEGALES Lima, sábado 4 de enero de 2003 timientos y actitudes que expresan las personas en si- tuación de pobreza en esta área, sino más bien con los escasos ingresos que logran por las tareas que realizan, las cuales no pueden denominarse estrictamente “em-pleos” sino más bien actividades eventuales y margina- les. Se trata, por lo tanto, de un problema de escasez de ingresos para su sobrevivencia y la de sus familias. Estas personas urbanas en situación de pobreza que viven en las áreas marginales de las ciudades, denomi- nadas “pueblos jóvenes”, llevan un nivel de vida suma-mente precario, debido principalmente a que habitan en viviendas con materiales inadecuados (techos de cartón y estera), hacinados y con carencia de servicios básicos,como agua y desagüe. Sus hijos, desde temprana edad, se ven obligados a salir a trabajar a las calles, para com- plementar los ingresos del hogar, lo cual tiene incidenciasobre la tasa de asistencia escolar. Tratándose mayoritariamente de población migrante de las áreas rurales su perfil educativo es considerable-mente más bajo que el de los citadinos, lo que los ubica en una situación de desventaja en el mercado laboral ur- bano. Es menester, asimismo, indicar la importancia que ad- quiere la relación existente entre pobreza y violencia en estas áreas. Por un lado, la situación de pobreza se cons-tituye en caldo de cultivo para la violencia, y por otro, esta violencia erosiona dos aspectos claves que son vi- tales para las personas en situación de pobreza: el tra-bajo y el capital social. A nivel comunitario, la violencia en todas sus formas -política, de drogas, de pandillas, económica, interpersonal y doméstica-, da lugar a unentorno dominado por el temor y la desconfianza. A nivel individual, limita la capacidad de trabajo productivo de los hombres y mujeres en situación de pobreza. En lamedida que la violencia se traduce en un problema que afecta mayoritariamente a las personas en situación de pobreza, sus posibilidades de quebrar el nexo entre po-breza y violencia, se ve seriamente limitado y los envuel- ve en un círculo que perpetúa su situación. De otro lado, cabe señalar que las personas urbanas en situación de pobreza son las más expuestas a las cri- sis económicas dado que se encuentran insertas en la economía de mercado. La información sobre la evoluciónde la pobreza urbana muestra claramente la relación de ésta con el crecimiento económico. C. Población, pobreza y crecimiento económico La pobreza en el Perú se relaciona directamente con la dinámica económica seguida por el país a lo largo de su historia. En períodos de recesión y crisis, se originó un proceso de pauperización creciente de amplios sec-tores poblacionales que se encontraban por encima de la línea de pobreza. Cabe recordar que el deterioro económico en el Perú se acentuó a partir de la segunda mitad de los setenta y llegó a una magnitud sin precedentes al finalizar la déca- da de los ochenta. Tal como se verifica en el gráfico, elcrecimiento económico de los últimos 50 años fue erráti- co y no correspondió al de la evolución de la población que, no obstante la tendencia decreciente, se estima en25’625, 031 de personas, en el año 2000. A ello que suma que “desde la década de los cuaren- ta se inicio un persistente desplazamiento de peruanosdel campo hacia las ciudades y simultáneamente del in- terior del país hacia el litoral. Este proceso contribuyó al agravamiento de la pobreza, en la medida que conformeva saliendo población de un departamento, concomitan- temente va disminuyendo el Producto Bruto Interno (PBI) departamental, lo que contribuye a agudizar el procesode expulsión de la población. De esta manera se genera un círculo de ruptura constante del balance territorio-po- blación-economía”. Este proceso ha derivado en que, lue-go de 60 años, 27% de la población ocupe el 62% de los distritos rurales y el 73% de la población se encuentre asentada en áreas urbanas. El escaso progreso económico del país, que se verifi- ca en un crecimiento de sólo 1% promedio anual del PBI per cápita, entre 1950 y el 2000 6, se encuentra agravado por la concentración económica en Lima que tiene una participación creciente (cercana al 50% del producto) fren- te al decrecimiento de la generación de bienes y servi-cios de los otros departamentos del país. La consecuen- cia natural fue la tendencia al aumento de la pobreza en las zonas rurales.Cabe agregar, asimismo, que, como producto del pro- ceso migratorio, la PEA (Población Económicamente Ac- tiva) agrícola comenzó a transvasarse al sector terciario de servicios y comercio, con el respectivo efecto sobre laya creciente informalidad que afecta mayoritariamente a las áreas urbanas. Al respecto, es menester mencionar que el 65% de la PEA se encuentra en el sector informal,el cual se ha constituido en el refugio de la población más pobre del país, principalmente migrante, haciendo viable su supervivencia en las principales ciudades delpaís. TASA DE CRECIMIENTO DEL PBI Y LA POBLACION 1950-1999 -15.0%-10.0%-5.0%0.0%5.0%10.0%15.0% 1960 1990 1999 PBI-(Mill. US$) Población (Miles) En este proceso se verifica, asimismo, que la relación global entre pobreza y PBI per capita se deteriora. Tal como se aprecia en el gráfico siguiente, el cual muestraque no obstante en los años 1997 y 2001, el PBI per cápita es más elevado que en 1985, los niveles de pobre- za son significativamente mayores. Evolución del PBI per cápita y la Pobreza (valores a precios constantes de 1986) PIB per cápita en dólaresPoblación bajo la línea de pobreza2001 199719941991 1985 40424446485052545658 900 1000 1100 1200 1300 Fuente: Instituto Cuanto. PERU EN NUMEROS 1993; PERU EN NUMEROS 2000 INEI. Niveles de pobreza D. La desigual distribución de los ingresos. La desigual distribución de los ingresos hace que el problema de la pobreza en el Perú sea aún más severo.Al respecto, es menester tener presente que las raíces de la extrema desigualdad se encuentran en la historia colonial de América Latina y que, en el caso peruano, seve agravada por un sistema económico altamente cen- tralizado. El fracaso de la sustitución de importaciones y la deliberada política de desindustrialización, llevada acabo en las últimas décadas, profundizaron las desigual- dades. Una evidencia de la inequidad de los ingresos, la cons- tituye la desigual distribución del consumo de los hoga- res, la que se traduce en que el nivel del gasto de consu- mo per cápita del decil más pobre de la sierra rural sea22 veces inferior al decil menos pobre de Lima Metropo- litana. Esta información pone de manifiesto que una per- sona del decil más pobre de la Sierra Rural tiene un nivelde consumo diario de sólo medio dólar, mientras que una del mejor decil de Lima Metropolitana, consume US$ 11 dólares diarios, en promedio. 6Cabe mencionar que, al iniciar la década del 90, el PBI per cápita era inferior al del año 1961 y, al terminarla, inferior al de inicios de los 70