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NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 07 DE AGOSTO DEL AÑO 2005 (07/08/2005)

CANTIDAD DE PAGINAS: 56

TEXTO PAGINA: 16

/G50/GE1/G67/G2E/G20 /G32/G39/G38/G32/G30/G30 /G4E/G4F/G52/G4D/G41/G53/G20/G4C/G45/G47/G41/G4C/G45/G53 Lima, domingo 7 de agosto de 2005 hogar encuestados, no tenían confianza alguna en los partidos políticos. Las cifras no fueron muy diferentes parael Congreso de la República (52.3%), o para el Poder Judi-cial (39.1%). El resultado es que la distancia existente en-tre los representados y sus representantes origina unapeligrosa pérdida de legitimidad social y política. Hoy su interés por la participación adquiere nuevas formas para representar y significar lo público, encontrán-dose vinculados a campos tan disímiles como la organiza-ción barrial, el arte y la cultura, la fe y la religión, el trabajocomunal y el voluntariado, la ecología y la defensa de lanaturaleza. Complementariamente, los jóvenes están in-crementando su participación en los espacios locales yregionales de concertación y decisión 18. Para el protagonismo y la actoría ciudadana, los jóve- nes requieren de habilidades y capacidades para analizar,exponer, dialogar, proponer y asumir responsabilidades.En ese sentido, las políticas deberán operar simultánea-mente, en los planos de la generación y fortalecimiento deespacios y mecanismos de participación, y de la formaciónde estas habilidades sociales. Existen algunos factores que permitirían promover la participación juvenil. Entre estos se mencionan: i) voluntadpolítica; ii) acceso a recursos económicos; iii) masa críticade funcionarios y clase política comprometidos; iv) lideraz-go técnico programático; v) mecanismos institucionaliza-dos que fomenten la participación; vi) fortalecimiento amovimientos juveniles autónomos; vii) debate público y visi-bilidad del tema. Para consolidar la transición democrática es preciso que el país asuma la tarea de promover una ciudadaníabasada en el respeto del estado de derecho, el fortaleci-miento de la institucionalidad democrática y la incorpora-ción de valores y prácticas democráticas. Estos factorespermitirán construir una gobernabilidad democrática, coninstituciones públicas y privadas eficientes y transparen-tes, con organizaciones de la sociedad civil vigilantes delaccionar del Estado, con marcos jurídicos sólidos que alien-ten la inversión, con un mercado competitivo y responsa-ble, y con ciudadanos informados y protagonistas de lopúblico. Hay que recordar que el 35% de los votantes enlas elecciones del año 2006 tendrá entre 18 y 29 años. Porello, el Estado deberá reconocer el protagonismo y el em-poderamiento juvenil, como factor clave para incorporar alos ciudadanos jóvenes en la tarea de transformar sussociedades y economías 19. 3.1.2. Violencias y nuevo pacto socialEl período de violencia extrema que vivió el Perú entre los años 1980 y 2000 tiene secuelas sociales, políticas,psicológicas y económicas que afectaron la vida de todauna generación, trastocaron la acción del Estado y dismi-nuyeron las oportunidades de desarrollo de millones depersonas. La violencia desatada durante las dos décadascobró la vida de miles de jóvenes, especialmente los máshumildes, y tuvo un fuerte impacto en las organizacionessociales, incluidas las organizaciones de jóvenes. Entreotros: debilitaron los espacios de encuentro entre jóvenesdel sector urbano y el sector rural, especialmente de laszonas de mayor incidencia de violencia política, detuvieronlos proyectos de generación o fortalecimiento de institucio-nalidad e infraestructura social y económica, dejando sincapital social a las familias desplazadas, y develaron elfuerte componente racista de nuestra sociedad. El Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconci- liación manifiesta que el 42% de las víctimas del conflictoarmado interno tenían entre 10 y 29 años de edad 20, bue- na parte de ellos ya padre de familia. Esto denota el altocosto humano para el país de no solucionar los problemasde fondo que dieron origen a la violencia vivida. Pero, porotro lado, el Informe es una gran oportunidad para que losjóvenes de hoy conozcan mejor lo sucedido y tengan ma-yor claridad respecto a la necesidad de construir un nuevopacto social entre todos los peruanos. De hecho, las accio-nes de voluntariado juvenil hacia las principales zonas afec-tadas por la violencia han aumentado en los últimos añosy las organizaciones juveniles de dichas zonas participande mayores espacios de encuentro con jóvenes de todo elpaís. La familia en el Perú también ha sufrido los estragos de la violencia y, más aún, ella misma es en numerosas oca-siones seno de agresión y maltrato de, principalmente, lasmenores de edad. El estrés socioeconómico es un elemen-to que incide sobre la angustia, la frustración y la inseguri-dad, y abona a favor de un problema que viene creciendo:la violencia doméstica en el hogar.Los efectos de la violencia también se visibilizan en una cultura impregnada de hábitos y valores discriminadores yexcluyentes. Cultura que se hace cotidiana e impide refor-mar nuestras instituciones, respetar las leyes, mejorar laeducación y ampliar la condición de ciudadanos plenos atodos los peruanos sin distinción. Para este reto, la poten-cialidad de los jóvenes es reconocida por la Comisión de laVerdad y Reconciliación: "Esa semilla – ese mensaje de verdad y justicia – tiene que ser esparcida y sembrada en todo el Perú, y parahacerlo no podrá haber mejores mensajeros que los jóve-nes, por su entusiasmo, por su voluntad de crear algonuevo y por su capacidad de transformarse a sí mismospara transformar el país." 21 El movimiento por la cultura de paz halla su reflejo ins- titucional en la Declaración y Plan de Acción para unaCultura de Paz, aprobada unánimemente por la AsambleaGeneral de Naciones Unidas el 13 de septiembre de 1999.En dicho documento se llama a todos -individuos, grupos,asociaciones, comunidades educativas, empresas e insti-tuciones- a llevar a su actividad cotidiana un compromisoconsistente en: respetar todas las vidas, rechazar la vio-lencia, liberar la generosidad, escuchar para comprender-se, preservar el planeta y reinventar la solidaridad. La familia es el primer ámbito en que se construye una cultura de paz y de tolerancia. El respeto de la dignidad yde los derechos de los miembros de la familia, el diálogo yel afecto, contribuyen a la creación de un ambiente establey positivo y de prevención de las diversas manifestacionesde violencia que se producen en las relaciones familiares. 3.2. CONDICIONES PARA UNA VIDA PRODUCTIVA Y SOSTENIBLE 3.2.1. EducaciónSe dice que el Perú es un país subdesarrollado, entre otras causas porque es subeducado. A la vez que todavíaes extendida la alta valoración de la educación en la mejo-ra de estatus personal y en el desarrollo del país, tambiénhay una pérdida de esperanza entre los jóvenes sobre lasposibilidades que una educación de baja calidad les ofre-ce para una vida productiva y sostenible. A continuación señalamos algunos elementos para el diagnóstico de la educación en el Perú, como son el acce-so, la calidad, la articulación al desarrollo y el uso de nue-vas tecnologías de información y comunicación. Un acceso heterogéneo Los compromisos de Dakar asumidos por el Estado pe- ruano y ratificados en la Cumbre del Milenio, establecieronla obligación de lograr la educación para todos. A pesar delos avances de las décadas anteriores en la ampliación dela cobertura educativa, el Perú no ha logrado hasta ahoracumplir dichos compromisos debido a las condiciones deextrema pobreza en que vive una gran parte de la pobla-ción. Además, a las dificultades de acceso se suman losdistintos niveles de calidad que guardan correlación direc-ta con el ingreso de las familias. El promedio de años de estudio de los jóvenes entre 15 y 29 años de edad en el Perú es de 9.7 años, lo que reflejauna diferencia de más de un año frente al ideal de 11 añosque se presenta como meta mínima para no estar en con-dición de pobreza. Este promedio es mayor en las zonasurbanas (10.7) y disminuye a 7.5 en las zonas rurales 22. 18 Ejemplos de ello son las Mesas de Concertación de Lucha Contra la Pobreza (MCLCP), los Consejos de Coordinación Local (CCL), los Consejos de Coordina-ción Regional (CCR), los Planes de Desarrollo Integral, los Presupuestos Participativos y los Comités de Vigilancia Ciudadana. 19 En la práctica se trata de superar el tradicional esquema adultocentrista del Estado, cuyo interés exclusivo y a veces excluyente por la situación de losadultos, provoca la subestimación y exclusión de los jóvenes. 20 Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Tomo I, Primera Parte, Capítulo 3. 21 Encuentro Nacional de Jóvenes por la Verdad y Reconciliación (7 de julio del 2003). Mensaje final de Salomón Lerner, Presidente de la CVR. 22 Juventud peruana en cifras 2003-2004. op cit.