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14 NORMAS LEGALES Miércoles 28 de julio de 2021 El Peruano / entre distintas poblaciones y dinámicas de veneración a lo sagrado, todo lo cual se ve re fl ejado en las tradiciones religiosas presentes el día de hoy en la localidad; Que, la Semana Santa del distrito de Pampacolca transcurre a lo largo de una semana movible entre marzo y abril después del período de cuaresma, comenzando con el Domingo de Ramos y culminando con el Domingo de Pascua, ajustándose al calendario litúrgico católico. Sin embargo, la celebración local de esta festividad religiosa incorpora una serie de elementos distintivos, y que se observan principalmente en tres aspectos profundamente entrelazados: el sistema de autoridades tradicionales, la división ritual del espacio, y la construcción de monte altares. El sistema de autoridades tradicionales que interviene en las celebraciones de la Semana Santa está compuesto por los altareros, los padrinos, los alcaldes y los denominados barones o judíos; Que, para la realización de la Semana Santa en Pampacolca, el espacio y la población local se organiza en cuatro secciones denominadas cuarteles, de fi nidos por el cruce de las calles 28 de Julio y Castilla en el centro de la localidad. Esta división simbólica del espacio, especí fi ca a la celebración religiosa, responde a una estructura de mitades complementarias que se ve expresada en el uso de los términos arribeños y abajeños para denominar a quienes viven para arriba o para abajo de la calle 28 de Julio, respectivamente. Cada cuartel es autónomo y encabezado por sus altareros, que se encargan de construir un monte altar por cada cuartel. Por otro lado, las comunidades campesinas de Río Blanco y Tuhuallque participan de manera organizada en la Semana Santa, representadas por sus alcaldes que tienen a su cargo la construcción de un monte altar en la portada principal de la Iglesia Matriz de Pampacolca; Que, el cargo de altareros dura un año y es asumido de forma voluntaria, en señal de devoción, por una pareja de esposos. La toma del cargo ocurre en cada cuartel el Domingo de Pascua, fecha en que los altareros salientes entregan a los nuevos altareros el banderón y la araña, símbolos que los distinguen. El banderón es usualmente portado por el varón, aunque también puede ser portado por la mujer, y consiste de un tallo de maguey revestido con tela de color claro decorado con arcos o alhajas, rematando en la parte superior con una bandera y ramilletes de fl ores. La araña, por otro lado, siempre es portada por la mujer y consta de un palo de aliso con varias ramas, forrado en papel blanco y adornado con pequeñas banderas del Perú y del distrito, además de cadenetas de papel y globos. La función principal de los altareros es la construcción del monte altar correspondiente a su cuartel, nombrando como padrino a una o más personas de su confi anza para asistirlo en esta tarea. Los altareros se preparan con meses de anticipación, comprometiendo el apoyo de familiares, amigos y vecinos, abasteciéndose de insumos para brindar comida y bebida a los participantes y visitantes en general, y organizando a los vecinos de sus cuarteles en la confección de elementos decorativos y labores preparativas para la construcción de los monte altares; Que, los alcaldes, por otro lado, forman parte de un sistema comunal de cargos de paso obligatorio para todos los varones de las comunidades de Río Blanco y Tuhuallque, acompañados en sus funciones por sus esposas en períodos de un año. A diferencia de los altareros, los alcaldes participan en las celebraciones de carnavales además de la Semana Santa. Asimismo, son reconocidos como agentes municipales por la Municipalidad Distrital de Pampacolca. La elección de nuevos alcaldes tiene lugar durante el mes de agosto en cada comunidad, mientras que la toma del cargo ocurre el domingo de carnavales. En Semana Santa, los alcaldes son responsables de construir en conjunto el monte altar que se erige en la portada de la Iglesia Matriz, dividiendo la decoración de los lados derecho e izquierdo de la iglesia entre las comunidades de Río Blanco y Tuhuallque respectivamente. Cuentan para ello con locales de recepción ubicados en lados opuestos de la calle Castilla, funcionando como un límite simbólico que no debe ser transgredido. Asimismo, conducen los rituales del lavado de la vara y la t’impa, y se hacen cargo de coordinar y mantener el orden de las procesiones;Que, las varas que portan los alcaldes, también llamadas símbolo o signo, están confeccionadas en madera de chonta. Su parte superior se denomina corona y la inferior rejatón, mientras que en la parte media llevan anillos o sortijas. De la corona cuelga un pequeño cruci fi jo y cintas de colores que en Río Blanco son rojas, rosadas, blancas y verdes; mientras que en Tuhuallque son rojas y rosadas. Estas no son simples símbolos de poder o autoridad sino que se consideran objetos sagrados. Sólo algunas familias en ambas comunidades poseen estas varas, las cuales son alquiladas por los alcaldes de turno y deben ser portadas siguiendo una serie de consideraciones especiales. Estas siempre deben ser portadas de forma recta y en la mano derecha. No pueden ser sujetadas directamente con las manos sino por medio de una ch’uspa (bolsa) en la que se llevan implementos como hojas de coca, incienso y sebo de llama. Asimismo, al momento de portar las varas los alcaldes deben vestir con una manta o lliqlla sobre la espalda en la que llevan hojas de coca y licor, una chalina alrededor del cuello, una honda cruzada sobre el pecho, y un fuete denominado San Martín, para imponer orden; Que, los barones o judíos son un grupo de cuatro hombres encargados de custodiar la imagen del Señor del Santo Sepulcro, también conocido como Cristo de la Agonía. Se distinguen por su atuendo de color blanco compuesto por un gorro y una túnica o alba sujeta a la cintura por un cordón. Anteriormente, todos los barones o judíos pertenecían a la Hermandad de Caballeros del Santo Sepulcro, y para asumir dicho rol era requisito estar casado por la Iglesia. Sin embargo, aunque algunos miembros de la Hermandad aún participan en la celebración de Semana Santa, vistiendo terno con una cinta verde en el cuello y una vela del mismo color, el paso del tiempo ha generado que esta forma de organización religiosa pierda protagonismo. En la actualidad, los barones o judíos asumen el cargo de forma voluntaria por devoción al Señor del Santo Sepulcro, manteniéndolo hasta que así lo decidan. Intervienen el viernes santo, encargándose del armado del Calvario en la Iglesia Matriz, el descendimiento de la imagen de la cruz para colocarla en su urna, y cargarla en procesión a lo largo de los cinco monte altares; Que, cabe resaltar también la participación de otras personas durante la Semana Santa que, sin asumir cargos especí fi cos, intervienen en los actos festivos. Es el caso de antiguas integrantes de la Guardia de Honor del Sagrado Corazón de Jesús y la Tercera Orden de San Francisco, quienes participan en la procesión del Santísimo el Domingo de Pascuas. Asimismo, la participación de reservistas del ejército provenientes en su mayoría de la comunidad de Tuhuallque, además de la comunidad de Río Blanco y la capital distrital, quienes de forma voluntaria resguardan las imágenes del Señor del Santo Sepulcro y la Virgen de los Dolores durante la procesión de Viernes Santo; Que, en cuanto a los monte altares, estos son estructuras escalonadas de varios niveles, ricamente decoradas con imaginería religiosa así como productos agrícolas y follaje propio de la zona, que se erigen en cinco puntos especí fi cos de Pampacolca. Los monte altares a cargo de los altareros de los cuarteles se erigen en las intersecciones de las calles Castilla, La Acequia, Libertad y Amargura; mientras que el monte altar a cargo de los alcaldes de las comunidades de Río Blanco y Tuhuallque se construye en la portada principal de la Iglesia Matriz de Pampacolca, en el cruce de las calles Castilla y 28 de Julio. Los monte altares marcan las estaciones de descanso de la imagen del Señor del Santo Sepulcro en la procesión de Viernes Santo, representando la muerte de Jesucristo en el Calvario según la tradición local; Que, los monte altares tienen dos componentes principales. La estructura central del altar, que se compone de mesas superpuestas formando entre cuatro y cinco niveles escalonados, recubiertas con una tela grande de color blanco o similar. Y una estructura que rodea la anterior a modo de paredes, compuesta por troncos de hasta ocho metros de largo llamados empalmes, plantados en el suelo y sujetos transversalmente con troncos más cortos llamados travesaños o cruceros. A este entramado de troncos se amarran ramas de aliso,