TEXTO PAGINA: 15
15 NORMAS LEGALES Miércoles 28 de julio de 2021 El Peruano / arrayán, carrizo, jorja, sauce y olivo. Asimismo, el suelo sobre el que se emplaza el monte altar se recubre con ramas de raqui raqui, cedrón, menta, romero, toronjil, malva de olor y fl ores amarillas de la zona. Los empalmes se usarán como puntos de agarre para la colocación de elementos decorativos característicos; Que, al acto de decorar los monte altares se le denomina localmente como cuajar o cuajado, y supone tanto la confección como colocación de una serie de objetos y elementos simbólicos compuestos por imágenes religiosas y productos agrícolas de la zona. La estructura central escalonada del monte altar se cuaja con la colocación de imágenes de Jesucristo, de santos y una representación de la última cena que se ubica siempre en la base o nivel inferior; mientras que la parte superior se corona por un cruci fi jo al que se ata diversidad de hierbas aromáticas. Otros objetos con que se cuaja la estructura central del monte altar son fl ores blancas y amarillas, de preferencia crisantemos y gladiolos, velas, racimos de uvas, platos con huevos de perdiz, así como otros elementos que los cuajadores deseen incorporar; Que, la estructura de empalmes y travesaños se cuaja con huallupes, arcos o alhajas, y cruces o calvarios. Los huallupes son guirnaldas de ocho a diez metros de largo, elaboradas con frutas cultivadas en los valles de Pampacolca, Tipán, Majes y Camaná que incluyen manzanas, membrillos, granadas, naranjas, tumbos, paltas, entre otros, ensartados con aguja de arriero y pabilo. Los arcos o alhajas son franjas de tela decoradas con elementos metálicos como campanillas, anillos, pendientes y monedas, además de espejos, perlas y pequeñas muñecas. De acuerdo a la tradición oral local, estas alhajas eran parte de los mantos de las imágenes de las vírgenes, y actualmente sólo algunas personas las poseen y las prestan para su colocación en los monte altares. Las cruces o calvarios, por último, son traídas desde anexos y capillas vecinas por residentes locales que se encargan de su custodia a lo largo del año, dependiendo de los altareros y alcaldes el lograr reunir el mayor número posible de estas para el cuajado. Los huallupes y alhajas son colgadas de los empalmes, dando forma a un complejo entramado a modo de cúpula que cubre la estructura central del monte altar, mientras que las cruces o calvarios se cuelgan de los travesaños; Que, los actos festivos de la Semana Santa de Pampacolca inician el Domingo de Ramos con la bendición de palmas y ramos de plantas silvestres en el frontis de la casa parroquial, acto con el que se recuerda la entrada de Jesús a Jerusalén. Tras esto, se hace una procesión alrededor del perímetro de la plaza del pueblo, culminando con la realización de un acto litúrgico en la Iglesia Nuestra Señora de la Asunción o Iglesia Matriz. En paralelo, altareros y alcaldes elaboran en sus locales grandes cantidades de chicha, bebida fermentada a base de güiñapo de maíz negro y blanco, que se compartirá con los participantes en el transcurso de los próximos días. Cabe resaltar que los espacios e implementos para elaborar la chicha son sahumados con incienso, sebo de llama y hojas de coca, acto ritual con fi nes propiciatorios; Que, el Lunes Santo y Martes Santo son fechas de carácter preparativo en que altareros y alcaldes coordinan los últimos detalles para la construcción de los monte altares en los días próximos. Esto incluye el aprovisionamiento de víveres para brindar la atención correspondiente a sus colaboradores y el juntado de ramas para el amarre de los monte altares. Esta última actividad, a cargo de los altareros de cada cuartel, tiene lugar el Martes Santo y consiste en el cortado y traslado de ramas silvestres. Por la noche, la imagen del Cristo Columna es sacada en procesión alrededor de la cuadra circundante a la Iglesia Matriz; Que, el Miércoles Santo por la mañana los altareros y sus respectivos padrinos reciben los materiales que utilizarán para la construcción de sus monte altares, haciendo el respectivo sahumado con incienso y la t’inka o brindis para propiciar que las labores se desarrollen sin contratiempos ni accidentes. Tras ello se cavan hoyos en la tierra para la colocación y amarre de los empalmes. En paralelo, los alcaldes de las comunidades de Río Blanco y Tuhuallque, con el respaldo de sus padrinos y comuneros, dan inicio al juntado de ramas para la construcción del monte altar a su cargo, acopiando todo el material en la portada de la Iglesia Matriz. A partir de esta fecha, y hasta que culmine la Semana, excepto por el Viernes Santo, los alcaldes organizarán el lavado de la vara, acto ritual que toda persona que visita el local de recepción de cada comunidad realiza, tinkando la vara que ha sido colocada en un altar especial, brindando con ella y sahumándola con incienso en señal de cariño y respeto. Otras actividades que tienen lugar en Miércoles Santo son el traslado y resguardo de las cruces y calvarios traídos desde los anexos de Pampacolca a los locales de recepción de altareros y alcaldes para ser velados; y la misa y posterior procesión del encuentro protagonizada por las imágenes de la Virgen de los Dolores y Jesús de Nazaret, acompañadas exclusivamente por mujeres y hombres respectivamente. Las imágenes recorren las calles contiguas a la Iglesia Matriz para fi nalmente encontrarse y despedirse simbólicamente en su portada lateral, acto acompañado por los cánticos y rezos de los feligreses; Que, el Jueves Santo por la mañana los altareros continúan con la construcción de sus monte altares, haciendo nuevamente el sahumado con incienso de todos los materiales e implementos para luego culminar con la colocación de empales y travesaños. Ya por la tarde, se inicia la construcción de la estructura escalonada central del monte altar. Los alcaldes, por otro lado, comienzan desde muy temprano con la construcción del monte altar en la portada principal de la Iglesia Matriz, quedando la colocación de los empalmes del lado derecho a cargo de la comunidad de Río Blanco y los del lado izquierdo a cargo de la comunidad de Tuhuallque. Tras fi nalizar estas labores, los alcaldes junto con sus esposas y padrinos realizan la t’impa, intercambiando libaciones rituales y agradeciendo a quienes participaron en la construcción del monte altar. En simultáneo, en los locales de altareros y alcaldes se confeccionan los huallupes, y se adornan las cruces o calvarios, elementos que serán luego llevados a sus respectivos monte altares para el cuajado. Por la noche, se celebra la misa vespertina del Señor del Santo Sepulcro y la adoración al Santísimo Sacramento; Que, el Viernes Santo inicia con la preparación en los locales de altareros y alcaldes del amargo, bebida a base de hierbas amargas molidas en batán y cuyo jugo es luego mezclado con aguardiente o cañazo. Esta bebida, de acuerdo con la tradición local, representa la hiel o amargura del Señor, y es ofrecida a cada uno de los asistentes como una forma de ayudarlo en el suplicio que atravesará este día. Seguidamente, fi naliza la construcción y cuajado de los monte altares con la colocación de los huallupes, los arcos o alhajas, y las cruces en sus paredes. Sobre estas últimas, las comunidades de Río Blanco y Tuhuallque colocan tres cruces a cada lado del monte altar de la Iglesia Matriz. Sobre los huallupes, se procura colocar hacia el frente a aquellos confeccionados con frutas más coloridas. Los monte altares completamente cuajados se convierten en estructuras sumamente vistosas que emanan un fuerte aroma a hierbas y frutas, para el deleite de la imagen del Señor del Santo Sepulcro. Igual que el día previo, los alcaldes hacen una t’impa o brindis, junto a sus esposas y padrinos, como agradecimiento tras culminar las labores de construcción y cuajado del monte altar a su cargo; Que, durante la mañana, al interior de la Iglesia Matriz los barones o judíos hacen el armado del Calvario, representación de la cruci fi xión. Para ello se coloca una gran cruz frente al altar del templo y se saca a la imagen del Cristo de la Agonía de su urna, retirando su túnica y limpiándola antes de subirla a la cruz. La escena se completa con la colocación a los lados de la cruz de las imágenes de la Virgen de los Dolores y San Juan Bautista. Por la tarde, jóvenes y niños recorren las calles de Pampacolca haciendo sonar grandes matracas de madera, convocando a la población a los actos litúrgicos. Tras esto, se realiza la ceremonia del descendimiento, consistente en el desmontaje del Calvario. Las imágenes de la Virgen de los Dolores y San Juan Bautista se colocan en sus respectivas andas mientras la imagen de Cristo es retirada de la cruz, limpiada, y vestida con una túnica especial antes de ser puesta en la urna hecha de pino y vidrio;