NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 30 DE SEPTIEMBRE DEL AÑO 2005 (30/09/2005)
CANTIDAD DE PAGINAS: 136
TEXTO PAGINA: 39
/G50/GE1/G67/G2E/G20 /G33/G30/G31/G32/G38/G33 /G4E/G4F/G52/G4D/G41/G53/G20/G4C/G45/G47/G41/G4C/G45/G53 Lima, viernes 30 de setiembre de 2005 Desde el punto de vista espacial, el trabajo infantil y adolescente es un fenómeno fundamentalmente rural. Es necesario destacar que, del total de población infantil ocupada entre 6 a 13 años -es decir, por debajode la edad mínima admitida legalmente para trabajar- 81% es rural y 19% urbana. Es decir, en nuestro país el trabajo de niños y niñas, en sentido estricto, es un asunto, quese presenta fundamentalmente, en el área rural. Cuadro Nº 3 Perú 2001: Población ocupada infantil y adolescente según área de residencia Grupo de Edad Total Urbano Rural 6 - 13 100 18.6 81.4 14 - 17 100 49.3 50.7 Fuente: INEI, Encuesta Nacional de Hogares, 2001Según la misma fuente del INEI, del total de población infantil ocupada entre 6 a 13 años de edad que vive en zonasrurales, 92% se dedica a ayudar en la chacra o al pastoreo. Resumiendo; en primer lugar, en el Perú el trabajo infantil -por debajo de la edad mínima legalmente permitidapara trabajar- es un problema esencialmente rural. En segundo término, este trabajo que hacen niños y niñas en el campo se concentra casi absolutamente en tareas agropecuarias y noen el comercio o elaboración de artesanías. La información cualitativa recogida en las consultas nacionales realizadas para la elaboración del Plan Nacionalde Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil ha permitido precisar que, en primer lugar, el trabajo infantil rural no es un todo homogéneo. Es indispensable diferenciar el análisisentre la agricultura campesina parcialmente de auto- subsistencia y la agricultura comercial. La primera está referida básicamente a las comunidades campesinas de la sierra y a las comunidades nativas de la selva del país. Si bien dichas comunidades tienen contactos con el mercado, éstos se limitan fundamentalmente a las feriasy otras modalidades de comercio local, subsistiendo incluso, en ciertas zonas del país y con ciertos productos, mecanismos de trueque. En estos contextos los niños y niñas trabajan consus familias y, desde estos patrones culturales, el trabajo es un espacio de socialización, transmisión de conocimientos y desarrollo de habilidades. Esto no significa que no puedan existirelementos de riesgo para estos niños y niñas que trabajan. Se ha encontrado algunas evidencias que esto sucede. Quizá el más ostensible es el referido a la generalizada ausencia escolar,especialmente en los meses de siembra y cosecha. Es imperativo conocer con mayor detalle la situación objetiva del trabajo infantil en economías parcialmente de auto-subsistenciay también el significado subjetivo o simbólico que tiene dicho trabajo en la mentalidad colectiva de los niños, niñas y adolescentes en estos espacios socio-culturales. En el caso de la agricultura comercial niños, niñas y adolescentes -directamente o mediados por contrato a sus padres- trabajan bajo una relación salarial. En muchoscasos la relación laboral opera bajo la modalidad de contrato a destajo. Las relaciones laborales y el nivel de exigencia son puestas por el patrón y no por los padres. El aspecto formativo no tiene lugar alguno, sino la búsqueda de ingresos. Menores de edad trabajan en la ceja de selva cosechando café o en el norte peruano en las plantacionesde arroz, por señalar solamente dos ejemplos. Asimismo, considerando experiencias internacionales, es necesario mantener atención en lo referido a laindustria de agro-exportación y sus posibles vínculos con la participación laboral de niñas, niños y adolescentes en alguno de los eslabones de la cadena productiva. En líneas generales es indispensable subrayar la insuficiencia de estudios diagnósticos sobre el trabajo infantil en el área rural, la cual es una demanda a atender. Concentración departamental del trabajo infantil y adolescente Coherente con la estructura fundamentalmente rural del trabajo infantil y adolescente, debe subrayarse que,en términos relativos, la población de niñas, niños y adolescentes que trabajan se localiza básicamente en localidades de Sierra del país. Del total de ocupados entre 6 a 17 años de edad, 64% se localiza en los departamentos de la sierra, 28% en los departamentos de la Costa y el restante 8% en la Selva.Sobre la base de estos dos grandes factores estructurales, es posible identificar otros elementos importantes entre los que destaca la educación escolar pública. Existen problemas de cobertura, principalmente en inicial y secundaria,limitaciones que se acentúan en zonas rurales. Asimismo existen severos problemas de calidad que se traducen en los deplorables resultados académicos obtenidos por losestudiantes en pruebas de evaluación internacionales. Asociado a esto, está el tema de los costos de oportunidad. Es decir, el valor de la contribución económicainfantil -aunque no sea monetaria- puede ser elevada en comparación con las ganancias en conocimientos que obtienen en ir a una escuela que los padres consideranineficiente. En otras palabras, en la lógica de ciertas familias, dado que la educación no cubre sus expectativas y, considerando que necesitan el aporte del niño, prefierenque éste vaya a trabajar antes que a la escuela. No puede dejarse de mencionar el limitado interés del Estado en el problema del trabajo infantil. No se verifica,entre los decisores de políticas nacionales, un conocimiento suficiente sobre los nefastos efectos del trabajo infantil en la formación del capital humano. Si bien la preocupaciónsobre el tema comienza a revertir en los últimos años, aún los avances son básicamente de orden normativo y formal. Finalmente, hay un conjunto de elementos a nivel familiar que podemos agrupar bajo el rubro de desestructuración familiar. Usualmente la causa inmediata y desencadenante de la incorporación laboral de niñas yniños tiene que ver con factores de este orden. Son múltiples las variantes. Quizá el fallecimiento del padre o la separación de los progenitores, entre otros. Sinembargo, es en el ámbito de las familias donde opera la decisión final si los niños y niñas entran a trabajar o no. Distribución espacial La ENAHO 2001 indica que el 70% de la población ocupada de 6 a 17 años se encuentra localizada en laszonas rurales; mientras que el 30% restante del trabajo infantil y adolescente se ubica en el área urbana. Este dato es consistente con la ENAHO 1996, que identifica que, el porcentaje de la población ocupada de 6 a 17 años, 67% es rural y 33% urbana. Gráfico 3 Perú 2001: Distribución espacial de la Población ocupada de 6 a 17 años por región 67%33% Rural UrbanoAño 1996 Año 2001 70%30% Rural Urbano Fuente: INEI, Encuesta Nacional de Hogares 1996 - 2001.