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El Peruano Domingo 29 de diciembre de 2013 513109 soles); de igual forma, registra seis papeletas de transito impagas, infracciones cometidas desde al año 2007 hasta el año 2011 por un valor total de S/.1,138.35, (Un mil ciento treinta y ocho con 35/100 nuevos soles); vii) Información sobre procesos judiciales, el magistrado registra en calidad de demandado dos procesos el primero por Nulidad de Cosa Juzgada Fraudulenta el mismo que se encuentra en apelación y, el segundo por Obligación de Dar Suma de Dinero, el mismo que se encuentra en estado de ejecución de sentencia a favor del Banco Falabella por la suma de S/. 12,000.00, (Doce mil con 00/100 nuevos soles), en calidad de denunciada registra seis procesos todos ellos con dictamen fi scal por los delitos de Abuso de Autoridad, Prevaricato, contra la Fe Pública entre otros; Cuarto: Que, al respecto no se puede dejar de tener en cuenta que, la magistrada, cuenta con varios procesos disciplinarios, y sobre todo una que reviste total gravedad, hechos que revelan que la imagen de la magistrada se encuentra seriamente comprometida frente a la sociedad, perdiendo credibilidad y legitimidad ante los diversos usuarios internos y externos del sistema de administración de justicia; en ese sentido, el artículo 164° inciso 3 de la Constitución Política del Perú establece “que el Estado garantiza a los magistrados judiciales su permanencia en el servicio mientras observen conducta e idoneidad propias de su función”, ergo constituye inconducta funcional el comportamiento reñido con la ética, con la conducta intachable e idoneidad que resulta contrarias a los deberes fundamentales que tiene todo magistrado en el ejercicio del cargo y de la función jurisdiccional. Tal proceder incide en el desmerecimiento en el concepto público, el cual tiene íntima relación con la imagen pública que proyecta un Juez en la sociedad; Quinto.- Que, sobre las condiciones de los magistrados, el Tribunal Constitucional en sentencia recaída en el expediente N° 2465-2004-AA/TC, de 11 de octubre de 2004 en el fundamento doce, considera que: “el juez debe ser un sujeto que goce de credibilidad social debido a la importante labor que realiza como garante de la aplicación de las leyes y la Constitución, lo cual implica, obviamente, despojarse de cualquier interés particular o infl uencia externa. Por ello, su propio estatuto le exige la observación de una serie de deberes y responsabilidades en el ejercicio de sus funciones”. Entre las normas deontológicas fundamentales que rigen la función judicial y fi scal, toda vez, que son un conjunto ordenado de deberes y obligaciones morales que tienen todos los magistrados, tenemos el Código Modelo Iberoamericano de Ética Judicial, aprobado en la XIII Cumbre Judicial Iberoamericana del año 2006, que en su artículo 42° dispone que “el juez institucionalmente responsable es el que, además de cumplir con sus obligaciones específi cas de carácter individual, asume un compromiso activo con el buen funcionamiento de todo el sistema judicial”; en su artículo 53° señala que “la integridad de la conducta del juez fuera del ámbito estricto de la actividad jurisdiccional contribuye a una fundada confi anza de los ciudadanos en la judicatura”; en su artículo 54° establece que “el juez íntegro no debe comportarse de una manera que un observador razonable considere gravemente atentatoria contra los valores y sentimientos predominantes en la sociedad en la que presta su función”; Sexto: Que, con relación a las Declaraciones Juradas de Ingresos y de Bienes y Rentas, no podemos dejar pasar por alto las omisiones de presentación de la declaraciones juradas de los años 2006, 2008, 2009, 2010, 2011, 2012 y 2013 por parte de la magistrada, más aún cuando existen precedentes vinculantes señalados en la Resolución N° 399-2012-PCNM de 25 de junio de 2012, que estableció como precedente administrativo de observancia obligatoria, “(…) el de presentar la Declaración Jurada de Ingresos, Bienes y Rentas al tomar posesión del cargo, durante su ejercicio y al cesar en el mismo, conforme lo mandan los artículos 40° y 41° de la Constitución (…)” toda vez que, “(…) la Declaración Jurada de Ingresos y de Bienes y Rentas no solo contribuye a la transparencia en el ejercicio del cargo, sino que, como señala la Resolución de Contraloría N° 174-2002-CG, constituye un instrumento efi caz, así como preventivo de la corrupción a cualquier nivel (…)”. Asimismo, en la Resolución N° 513-2011 de 25 de agosto de 2011; se ha establecido que “(…) la Declaración Jurada de Ingresos, Bienes y Rentas constituye una obligación y deber que deben observar los jueces y fi scales del país, de todas las instancias, con arreglo a las pautas que sobre el particular se precisan en el precedente administrativo glosado, a los efectos de su valoración en el proceso de evaluación integral y ratifi cación correspondiente”; Sétimo: Que, de acuerdo a lo señalado por el artículo 3° de la Ley N° 27482, los jueces y fi scales de todos los niveles están obligados a presentar la Declaración Jurada de Ingresos y de Bienes y Rentas en la oportunidad que establece dicha ley y, su reglamento; que además, taxativamente se encuentra señalado como un deber de los jueces por el artículo 34° inciso 14) de la Ley de la Carrera Judicial. La declaración jurada debe contener todos los ingresos, bienes y rentas, debidamente especifi cados y valorizados tanto en el país como en el extranjero, conforme al formato único aprobado por el reglamento. En tal virtud, la presentación de la declaración jurada constituye requisito previo e indispensable para el ejercicio del cargo, conforme lo establece el Reglamento de la Ley N° 27482, los que incumplan con presentar la Declaración Jurada de Ingresos, de Bienes y Rentas en los plazos legalmente establecidos están sujetos a las sanciones previstas en la Ley de Bases de la Carrera Administrativa, Decreto Legislativo N° 276; y, en el caso de los jueces y fi scales a las sanciones previstas en la Ley de la Carrera Judicial y en el Reglamento de Organización y Funciones del Órgano de Control de la Magistratura artículo 34° son deberes de los Jueces: “Presentar una declaración jurada de bienes y rentas al inicio del cargo, anualmente, al dejar el cargo y cada vez que sus bienes y/o rentas varíen en más de un 20%”; Octavo: Que, en cuanto a los parámetros al rubro idoneidad, en i) Calidad de decisiones, se aprecia que de un total de trece resoluciones admitidas y califi cadas ha obtenido una puntuación de 19.34 sobre 30 puntos, siendo el promedio de las decisiones en su conjunto de 1.49 sobre 2 puntos, ii) En cuanto a la calidad en gestión de procesos, se han evaluado 11 expedientes habiendo obtenido un puntaje de 17.54 sobre 20 puntos; iii) Celeridad y rendimiento, solo se ha podido evaluar los años 2007, 2008, 2010, 2011 y 2012 obteniendo un puntaje de 8.3 sobre 30 puntos; advirtiéndose, que en los periodos comprendidos de los años 2005, 2006 y 2009 la información se encuentra disgregada lo que no hace posible posible aplicar los parámetros de evaluación; iv) En el ítem organización de trabajo, la magistrada solo cumplió con presentar el informe correspondiente al año 2009, omitiendo presentar los informes de los años 2010, 2011 y 2012, obteniendo un puntaje total de 1.28 puntos; v) Publicaciones, no presentó; vi) En desarrollo profesional, se ha observado defi ciencia preocupante en este aspecto ya que de los siete años que son materia de evaluación, la magistrada, sólo ha concurrido a dos eventos de capacitación lo que demuestra un desinterés constante en su ejercicio profesional, dejando inconcluso sus estudios de Maestría en Derecho Civil y Comercial en la Universidad Nacional de Piura desde el año 2001; Noveno: Que, los parámetros para la evaluación integral y ratifi cación de magistrados han sido elaborados y se aplican sobre la base del artículo 30° de la Ley Orgánica del Consejo Nacional de la Magistratura, los artículos 67° a 86° de la Ley de la Carrera Judicial y el Reglamento de Evaluación Integral y Ratifi cación de Jueces del Poder Judicial y Fiscales del Ministerio Público. Como es lógico para tal efecto también se toman en cuenta las disposiciones de la Ley Orgánica del Poder Judicial, y demás leyes y reglamentos que deben observar los magistrados en el desempeño del cargo, las que en el presente caso han sido de conocimiento del magistrado; Décimo: Que, de lo actuado en el proceso de evaluación integral y ratifi cación ha quedado establecido respecto de doña Vilma Amadita Temoche Rumiche que no guarda una conducta acorde con los valores y principios que todo magistrado debe abrigar, además de lo expuesto con relación a su información patrimonial, presenta sanciones vinculadas a un ejercicio cuestionable de la función, situaciones que, desde una perspectiva objetiva, comprometen la idoneidad e imagen que debe guardar como magistrada. Por lo que, se puede concluir que durante el período sujeto a evaluación no ha satisfecho en forma global las exigencias de conducta e idoneidad, acordes con el delicado ejercicio de la función que desempeña; Décimo Primero: Que, por lo expuesto, tomando en cuenta los elementos objetivos glosados, se determina la convicción unánime del Pleno del Consejo, sin la participación del señor Consejero Vladimir Paz de la Barra, en el sentido de no renovar la confi anza a la magistrada; En consecuencia, el Consejo Nacional de la Magistratura, en cumplimiento de sus funciones constitucionales, de conformidad con el inciso 2) del