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NORMAS LEGALES El Peruano Lima, miércoles 23 de noviembre de 2011 453707 Artículo 3º.- Dentro de los quince (15) días calendario siguientes a su retorno al país, la señorita Cornejo Mohme presentará al Titular del Sector un informe detallado sobre las acciones realizadas y los resultados obtenidos en el evento al que asistirá; asimismo, deberá presentar la rendición de cuentas de acuerdo a ley. Artículo 4º.- Encargar las funciones del Despacho Viceministerial de Turismo al señor Carlos Esteban Posada Ugaz, Viceministro de Comercio Exterior, a partir del 27 de noviembre de 2011 y en tanto dure la ausencia de la titular. Artículo 5º.- La presente Resolución Ministerial no libera ni exonera del pago de impuestos o derechos aduaneros, cualquiera fuere su clase o denominación. Regístrese, comuníquese y publíquese. JOSE LUIS SILVA MARTINOT Ministro de Comercio Exterior y Turismo 719296-1 CULTURA Declaran Patrimonio Cultural de la Nación a la Herranza de las provincias de Pasco y Daniel Alcides Carrión, departamento de Pasco RESOLUCIÓN VICEMINISTERIAL Nº 714-2011-VMPCIC/MC Lima, 18 de noviembre de 2011 Visto, la Carta Nº 010-PMV/2011 (Exp. Nº 030717- 2011) y el Informe Nº 075-2011-DPIC-DGPC/MC de fecha 12 de octubre de 2011, emitido por la Dirección de Patrimonio Inmaterial Contemporáneo; CONSIDERANDO: Que, el Artículo 21º de la Constitución Política del Perú señala que es función del Estado la protección del Patrimonio Cultural de la Nación; Que, el numeral 2) del Artículo 1º de la Ley Nº 28296, Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación, establece que integran el Patrimonio Cultural de la Nación las creaciones de una comunidad cultural fundadas en las tradiciones, expresadas por individuos de manera unilateral o grupal, y que reconocidamente responden a las expectativas de la comunidad, como expresión de la identidad cultural y social, además de los valores transmitidos oralmente, tales como los idiomas, lenguas y dialectos originarios, el saber y conocimientos tradicionales, ya sean artísticos, gastronómicos, medicinales, tecnológicos, folclóricos o religiosos, los conocimientos colectivos de los pueblos y otras expresiones o manifestaciones culturales que en conjunto conforman nuestra diversidad cultural como país; Que, corresponde al Ministerio de Cultura en cumplimiento de la función que le asigna la Ley, y con la participación activa de la comunidad, realizar una permanente identifi cación de dichas manifestaciones tradicionales del país que deben ser declaradas como Patrimonio Cultural de la Nación; Que, con Carta Nº 010-PMV/2011 (Exp. Nº 030717- 2011), el señor Pío Mendoza Villanueva solicita, al amparo de las normas vigentes, que la Herranza Andina del distrito Simón Bolívar sea declarada como Patrimonio Cultural de la Nación; Que, en atención a la solicitud presentada, mediante Informe N° 092-2011-DGPC-VMPCIC/MC del 04 de noviembre de 2011, la Dirección General de Patrimonio Cultural eleva al Viceministro de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales el Informe Nº 075-2011-DPIC- DGPC/MC de fecha 12 de octubre de 2011, emitido por la Dirección de Patrimonio Inmaterial Contemporáneo, a través del cual se recomienda la declaratoria de la Herranza de las provincias de Pasco y Daniel Alcides Carrión, departamento de Pasco, como Patrimonio Cultural de la Nación; Que, la marcación del ganado es uno de los rituales andinos en los que mejor se expresa el derrotero de su universo cultural. La necesidad de los pueblos ganaderos de contar y marcar periódicamente la cantidad de cabezas de ganado existió en los andes centrales, posiblemente, desde los inicios de la ganadería, y fue una necesidad con la aparición de los estados prehispánicos. En los andes, esta actividad va acompañada de un complejo ritual que incluye una serie de actos, ofrendas, música y danza, en los cuales se pide protección a los espíritus de las montañas tutelares, llamados jircas en el quechua de la región. Esta relación se explica porque la ganadería en los andes dependió siempre de la existencia de pastizales en las alturas, regiones geográfi camente asociadas a los cerros, lugares sagrados a los que diversas leyendas les atribuyen ser el origen del ganado. Por ello, es ahí donde se celebra la fertilidad del mismo. Este ritual tiene una fecha indicada en el calendario productivo, usualmente asociado al fi nal de un ciclo; Que, la colonización española atacó directamente a la religión andina como complejo cultural y logró desaparecer las instituciones religiosas que formaban parte de las antiguas sociedades andinas, así como a su cuerpo sacerdotal. El modo de vida del pastor andino se vio limitado por su adscripción al régimen de haciendas; en cambio, las prácticas rituales relativas al ganado no pudieron ser erradicadas, sobreviviendo a nivel local en los pueblos ganaderos que habitan temporalmente en territorios de altura, muchos de ellos de difícil acceso y habitación estacional. El complejo ritual de la marcación del ganado no desapareció, sino que se mantuvo transformado por la importación de nuevas especies –vacunos ovinos, equinos- y con los elementos de rigor del cristianismo, que en los Andes suele ser la imagen de Santiago, en la versión de Matamoros, identifi cado usualmente con el rayo (Illapa) o con un cerro local. Aparte de este elemento, en la marcación del ganado, el cristianismo suele tener una presencia secundaria en comparación con algunas fi estas del ciclo agrícola y vital andinos; Que, el complejo ritual de la marcación del ganado existe en toda la región andina, siendo en su mayor parte una fi esta celebrada por las familias propietarias de ganado a lo largo de un período de tiempo que suele durar un mes, en diversos momentos del año según la región, tiempo de renovación de la naturaleza y, por tanto, de la producción. Los nombres diversos que tiene esta actividad en los andes se asocian a la costumbre de marcar el ganado (marcación, marca, señalo, señalakuy, señalaska, cintachakuy, herranza), al rito en que se ofrenda a los dioses protectores (tinkachu, tinkachiy), o al patrón católico que asume los atributos de aquéllos (Santiago, Tayta Shanti); Que, la conquista, como ocurrió en general con toda el área andina, produjo una gran perturbación a todo este universo de relaciones interétnicas, sin lograr destruirlo. Se introdujeron las nuevas especies ganaderas, desplazando el territorio de los camélidos, muchas veces con métodos coercitivos. Sin embargo, los camélidos eran necesarios para el transporte y la reproducción de la población nativa, de modo que pudieron convivir con el pastoreo de las especies importadas en el marco del sistema colonial. Esta forma de “pastoreo mixto” que complementaba la ganadería de especies nativas e importadas perduró en la medida en que la llama fuera el vehículo comercial entre las ciudades principales de provincia y los pueblos de la región; Que, la siguiente gran transformación fue producto de la nueva orientación económica que signifi caron: la actividad minera, que reorganizó la economía regional alrededor de sus necesidades, así como la concentración de la propiedad territorial en pocas manos, apareciendo nuevos latifundios; ambos procesos se generaron a costa de los territorios comunales de las poblaciones de la región, lo que generó numerosos confl ictos sociales. Estos fueron parcialmente resueltos con la reforma agraria de 1969, que repartió los territorios entre los productores directos;