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NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 10 DE MARZO DEL AÑO 2003 (10/03/2003)

CANTIDAD DE PAGINAS: 68

TEXTO PAGINA: 43

PÆg. 240553 NORMAS LEGALES Lima, lunes 10 de marzo de 2003 CAPÍTULO I LA VIVIENDA EN EL PERÚ 1. SITUACIÓN ACTUAL 1.1 Parque habitacional a) El total de viviendas particulares, según el Censo de 1993, alcanzó la cifra de 5’099,592 unidades habitaciona-les 1. Esta cifra evidencia, en relación con la obtenida en el Censo de 1981, un crecimiento anual de 121,249 unida-des habitacionales con ocupantes presentes. De éstas, laabsoluta mayoría fueron producidas al margen de la forma-lidad y carentes de condiciones mínimas de habitabilidad. b) A nivel departamental, el mayor porcentaje de vivien- das con ocupantes presentes se encuentra en el departa-mento de Lima (28,3%) siguiéndole en importancia los de-partamentos de Puno (6,1%), Piura (5,9%), Cajamarca(5,7%), La Libertad (5,6%), Cusco (5,0%) y Junín (4,8%). 1.2 Perfil habitacionala) A partir de las características predominantes de la vivienda en el Perú se ha elaborado el siguiente perfilhabitacional: - Tipo de vivienda : casa independiente 87.3%. - Área de ubicación: proporción de 2 a 1 a favor del ámbito urbano, 17.9% en pueblos jóvenes. - Régimen de tenencia: mayoritariamente propietarios 87.3% - Número de habitaciones : 45.0% del total de viviendas cuenta con 2 o menos habitaciones. - Materiales: en paredes exteriores: 41,5% en ladrillo o bloque de cemento, 41,2% adobe o tapia; en techos: 34.0%de calamina o fibra de cemento, 29.3% en concreto arma-do; en pisos: 45.5% de tierra, 37.2% de cemento. - Servicios domiciliarios: abastecimiento de agua me- diante red pública dentro de la vivienda, 60.8%; servicioshigiénicos con red pública dentro de la vivienda, 45.1%;alumbrado eléctrico, 69.6%. b) Un nivel de desagregación por área de ubicación urbana y rural, pone de manifiesto condiciones aún menosventajosas respecto de los materiales de construcción yservicios domiciliarios en el área rural. c) A nivel nacional, el mayor número de viviendas parti- culares se concentra en las categorías siguientes: PuebloJoven (17,9%), Urbanización (16,4%), Caserío (14,3%),Pueblo (13,9%), Ciudad (11,7%) y Anexo (7,5%). El resto(18,3%) corresponde a otras categorías como ComunidadCampesina, Unidad Agropecuaria, Barrio o Cuartel o Villa. 1. 3 Déficit habitacionala) Respecto al dimensionamiento del déficit habitacio- nal, no existe una cifra de común aceptación. Esta indefi-nición resulta de la poca o nula importancia que se le havenido dando al estudio del tema habitacional en nuestropaís. El mayor esfuerzo ha sido elaborado por el INEI através de los Censos Nacionales de Población y Vivienda,y de la Encuesta Nacional de Hogares. Este esfuerzo queno ha sido complementado con estudios de mayor nivel dedesagregación. b) Se estima que el déficit habitacional para el año 2000 ascendía a 1’233,000 viviendas. De éste, correspon-dería a viviendas faltantes 326,000 (26%), bajo el supues-to de una vivienda por cada hogar (déficit cuantitativo), y907,000 (74%) a viviendas existentes pero inadecuadaspor características físicas y de hacinamiento (déficit cuali-tativo). El primero reflejaría el número de viviendas nuevasque se necesitarían; el segundo, el número de viviendasque necesitarían ser sustituidas, ampliadas, remodeladaso rehabilitadas. c) Los mayores niveles de déficit cuantitativo y cualitati- vo por características físicas se concentran en los departa-mentos de Lima (40,9%), Puno (6,6%), Cusco (5,4%), Ca-llao (4,8%), Junín (4,8%) y el resto (37,5%) en 19 departa-mentos. 1.4 Producción habitacional primaria: lotesDisponibilidad del sueloa) En nuestro país, el suelo para usos residenciales puede resultar siendo escaso o abundante, dependiendodel tipo, tamaño o configuración de la ciudad o sector urbano en el que se pretenda edificar. Patrones de ocupaciónb) Los patrones de ocupación del suelo residencial no urbano, según tipo de poblamiento, tenencia y nivel dehabilitación se pueden agrupar en dos: – invasión, formalización, urbanización progresiva, y – urbanización previa, adquisición, inscripción registral. El primero de los patrones prima a nivel nacional, con la consiguiente carencia mayoritaria de derechos de propie-dad reconocibles, insuficientes e inacabadas obras de ur-banización. Este patrón se repite a lo largo del territorionacional, con la consiguiente extensión urbana de los cen-tros de población hacia las faldas de los cerros, márgenesde los ríos, terrenos eriazos y terrenos de cultivo. Marco normativoc) Mientras el uso del suelo urbano para fines residen- ciales está supeditado a las normas de zonificación, el usodel suelo no urbano está supeditado a las normas de zoni-ficación e integración al área urbana y a la habilitaciónurbana. Éstas se recogen en los Planes Urbanos, Regla-mento Nacional de Construcción, Código del Medio Am-biente y otras normas afines, como la Ley General de Ha-bilitación Urbana y los reglamentos provinciales aprobadosmediante ordenanzas municipales. d) En términos globales, las normas existentes no faci- litan ni promueven el uso eficiente del suelo en términos deinversión, calidad urbana y residencial, como tampoco ga-rantizan derechos de terceros. En cambio, propician la bajadensidad residencial, el crecimiento expansivo de sectoresresidenciales, la relativa repercusión del valor del suelo enel precio final de la vivienda, la marcada distancia física yeconómica respecto del equipamiento económico y social,y la dilación o pérdida de oportunidades de inversión. 1.5 Producción habitacional secundaria: viviendasModalidades productivasa) La producción habitacional secundaria, que se tra- duce en edificaciones residenciales, es mayoritariamenteinformal en nuestro país. Está ajena a las formalidadesadministrativas y exigencias tecnocráticas. Como ya se haindicado, durante el período intercensal 1981 – 1993, sehan construido en promedio 121,249 viviendas por año,siendo éstas, en su mayoría, construidas por el “sectorsocial” y carentes de condiciones de habitabilidad. b) En efecto, las viviendas que no cuentan con las condiciones adecuadas para el hábitat humano, es decir,las viviendas improvisadas, las no construidas para vivien-da o similares, han crecido en 14,2% en promedio duranteel periodo intercensal. Específicamente, las viviendas im-provisadas, es decir aquellas construidas con materialesligeros (estera, caña chancada) o de desecho (cartón, la-tas, etc.) o con ladrillos superpuestos, se han incrementa-do de 28,667 en 1981 a 179,264 en 1993, es decir, 6.2veces. Esto grafica dramáticamente la precarización de lavivienda producida en dicho período. c) La masiva inmigración del campo a la ciudad y la inexistencia de una oferta formal comercializable de vivien-das concordante con los niveles de ingreso y expectativaspoblacionales, ha propiciado la autoconstrucción informal.Ésta resulta altamente onerosa en términos sociales y eco-nómicos, en perjuicio de los supuestos beneficiarios: ele-vadas tasas de morbilidad y mortalidad infantil (infeccionesagudo-respiratorias y diarreicas) frustraciones infantiles,violencia familiar, costo excesivo, desahorro familiar (si se 1El parque total de viviendas particulares inventariadas durante el Censo de 1993 alcanzó la cifra de 5 099 595 unidades habitacionales distribuidas de lasiguiente manera: ocupadas con ocupantes presentes, 4 427 517; ocupadascon ocupantes ausentes, 351 912; ocupadas de uso ocasional, 124 790; des-ocupadas en alquiler o venta, 42 482; desocupadas en reparación, 36 684;desocupadas por otros motivos, 116 207.