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NORMA LEGAL OFICIAL DEL DÍA 15 DE SEPTIEMBRE DEL AÑO 2004 (15/09/2004)

CANTIDAD DE PAGINAS: 92

TEXTO PAGINA: 24

Pág. 276398 NORMAS LEGALES Lima, miércoles 15 de setiembre de 2004 En relación al desarrollo de conductas violentas en la familia, que tanto daño infieren, la ENDES 2000 muestra que el 41% de las mujeres alguna vez unidas, ha sido em- pujada, golpeada o agredida físicamente por su esposo o compañero, la mayoría de ellas (83%) a veces y un signifi- cativamente 16% con frecuencia. En el grupo de personas adultas de 18 a 59 años aten- didas en los Centros de Emergencia Mujer-CEM, general- mente la persona agresora es la pareja actual en un 74.5%. En las personas adultas mayores (60 años a más) se apre- cia que en el 44.4% de los casos la persona agresora es el hijo o hija, seguido de la pareja en un 27.7%, sobre esto último debe tenerse presente que aproximadamente las tres cuartas partes de los adultos mayores atendidos en los CEM son viudos. Asimismo, el 11.5% son maltratados por otro familiar y el 13.8% por otra persona. El 85.3% de las personas agresoras de los casos aten- didos en los CEM son de sexo masculino, ya sea en condi- ción de parejas, padres, hermanos, hijos o terceros sin vín- culo familiar.11 En relación con los motivos expresados que originan la violencia, según la información levantada por los CEM, la opción “controlar la vida de otra persona” fue identificada en el 43.7% de los casos, siguiéndole como motivos: el carácter dominante e impulsivo del agresor en un 33.3%, celos o infidelidad con el 33.1%, motivos económicos con el 28.3%, motivos familiares como el desacuerdo en la crian- za de los hijos o malos entendidos por intromisiones de otros familiares con el 24%, sin motivo el 10.2% y otros motivos el 6.2%.12 Respecto de las conductas violentas hacia los meno- res, el 41 % tanto de los padres como de las madres, acu- de a los golpes para corregir a sus hijos. El 33% de las mujeres en edad fértil, cree que para educar a los hijos es necesario usar algunas veces el castigo físico13. El 68.3% de los niños atendidos por denuncias de mal- trato infantil ante los Centros de Emergencia Mujer-CEM, refieren como agresor a los progenitores, cifra que se in- crementa a 78.4% para el caso de niños de 6 a 11 años de edad y a 88% para los niños menores de 5 años. Entre los niños de 0 a 5 años de edad atendidos en los CEM, resalta la madre como la principal agresora, referida por el 52% en relación con el maltrato psicológico y por el 60% con rela- ción al maltrato físico. En los niños de 6 a 11 años, resalta el padre como el principal agresor, referido por el 48% en relación con la violencia psicológica y por el 41% con rela- ción al castigo físico. Entre los adolescentes, el padre es referido en el 34.1% de las denuncias por agresión física y la madre en el 17.5%; otros familiares representan el 15.8%, desconocidos el 13.2% y la pareja el 11%. Los niños pequeños atendidos en los CEM han sido tan golpeados como las niñas. Para el grupo de 0 a 5 años, en lo que respecta al maltrato psicológico y físico, no se aprecian diferencias notables por sexo, las proporciones entre ambos son parejas; las diferencias sí se tornan nota- bles en los casos de abuso sexual. El riesgo de abuso sexual a las niñas es mayor conforme aumenta la edad. El 23.9% de los casos que se presentaron a los CEM se relacionan con el abuso sexual infantil que ha sido per- petrado por un familiar en el 47.2% de las ocurrencias, des- tacando como agresores el padre y el padrastro. Las ado- lescentes son las más afectadas por el abuso sexual in- cestuoso, principalmente por parte del padre o del padras- tro. La violación sexual afectó al 33.1% de los niños de 0 a 5 años atendidos en los CEM, al 35.7% de los niños de 6 a 11 años y al 60.6% de los adolescentes. El 73.1% de todos los casos de denuncias de maltrato infantil ante los CEM corresponde a la violencia psicológi- ca. El 73.7% de los niños han referido ser tratados con insultos y el 54.6% con gritos, en este último caso la op- ción “grita al hablarle” es registrada cuando la situación es continua, de manera que afecta gravemente a la persona a quien se grita. Asimismo, el 51.4% refirió ser desvaloriza- do y el 38.5% ser rechazado. El 19.7% de los niños refiere amenazas de muerte, mientras el 6.9% refiere amenazas de daño físico. 14 La situación en que se halla la familia en el país presen- ta aspectos sumamente preocupantes. Si bien existen as- pectos positivos como una mayor conciencia de la libertad personal y una mayor atención a las relaciones interperso- nales en la familia, a la promoción de la dignidad de la mu- jer, a la procreación responsable, a la educación de los hijos y a desarrollar relaciones entre las familias. Por otro lado, como en toda la Región de las Américas “han aumen-tado las familias en crisis. Las sociedades ya no pueden suponer que todas las familias protegerán a sus miembros por sí mismas. Las normas culturales, las condiciones so- cioeconómicas y la educación son los principales factores determinantes de la salud de la familia. El maltrato, el des- cuido, la explotación sexual de los niños, la violencia con- yugal y otro tipo de violencia doméstica, así como el des- cuido de los ancianos, son hechos comunes dentro de la familia…15” La pobreza también ataca gravemente a las familias. En la encuesta realizada por el Banco Mundial a 40 mil pobres en 50 países del mundo, denominado Las Voces de los Pobres , éstos refieren que “les resulta muy difícil, por mayor voluntad que pongan, que sus hijos puedan termi- nar estudios primarios. La necesidad de que trabajen para contribuir al misérrimo presupuesto familiar, la desnutrición y otros males de la pobreza generan altas tasas de deser- ción y repetición. Los pobres resaltan especialmente que la pobreza está acabando con sus familias. Sus embates hacen muy difícil sostener la unidad familiar. También se advierte un aumento de la renuencia a formar familia ante las agudas incertidumbres respecto de su sostenimiento.”16 “La pobreza no es neutra respecto de la familia: mina y destruye las bases de la constitución y permanencia de familias sólidas… Las múltiples carencias y dificultades que genera la pobreza tensan al máximo las posibilidades de supervivencia de las familias y hacen explotar familias en- teras. Hay muchas expresiones de esta tendencia. Ha cre- cido fuertemente el número de hogares pobres cuyo único jefe de hogar es la madre. Aumenta el número de niños que son enviados por sus familias a trabajar o se ven obli- gados a ello de hecho para poder subsistir… Aumenta el número de hijos extramatrimoniales. También la pobreza incide marcadamente, según los estudios existentes, en el aumento de las madres adolescentes…El estrés socioeco- nómico es uno de los elementos que está incidiendo en un problema que viene creciendo: la violencia doméstica en el hogar. Ella causa daños severos en los niños… Quienes ven violencia doméstica en su hogar tienen a su vez más propensión a repetirla después en sus propias familias. Una expresión extrema del cuadro de debilitamiento, erosión y crisis que caracteriza a muchas familias pobres es el au- mento de la población de niños que viven en la calle. Una de sus claves está en la impotencia de la familia para dar un marco mínimo adecuado a los niños.”17 La familia en el Perú también ha sufrido los estragos de la violencia. Fruto de la violencia entre 1980 al 2000, el Censo por la Paz realizado en 82 provincias, 607 distritos y 2798 comunidades del país, ha registrado 23,698 muer- tos, 38,351 huérfanos, 35,147 torturados, 15,019 viudas, 4,129 discapacitados, 8,428 desaparecidos. En este pe- riodo 22,636 familias vieron destruidas sus viviendas. Se perdieron 62,058 piezas de ganado y se destruyeron 48,077 tierras agrícolas, afectando seriamente el sostenimiento de la economía familiar. Asimismo, en el periodo señalado, 162,491 personas fueron desplazadas por la violencia.18 Además del marco normativo nacional e internacional que obliga al Estado a proteger y prestar asistencia a la familia, la propia situación de las familias en el Perú exige que el Estado implemente políticas públicas de apoyo y promoción de la familia. 11MIMDES. Programa Nacional contra la Violencia Familiar y Sexual. Perfil de los casos atendidos en los Centros Emergencia Mujer. Resumen de datos estadísticos del año 2002.12Ibid. 13ENDES 2000, pg. 220-221 14MIMDES. Programa Nacional contra la Violencia Familiar y Sexual. Maltra- to y abuso sexual en niños, niñas y adolescentes: Una aproximación desde los casos atendidos en los Centros Emergencia Mujer. Lima, 2004. 15Organización Panamericana de la Salud. La Familia y la Salud. CD44/10, Washington, 22 al 26 de setiembre de 2003, pg. 3. 16Comentario de Bernardo Kliksberg. Hacia una Economía con Rostro Hu- mano. 2da. Ed. Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 2002. pg. 16.17KLIKSBERG, Bernardo. Hacia una economía con rostro humano. Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 2002. pg. 31-32. 18MIMDES. Programa de Apoyo al Repoblamiento y Desarrollo de Zonas de Emergencia-PAR. Censo por la Paz. Comunidades campesinas y nativas afectadas por la violencia política 1980-2000. Resultados Nacionales. 2da. Ed. Lima, 2003.