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Pág. 170441 NORMAS LEGALES Lima, miércoles 3 de marzo de 1999 La coordinación de la tarea es competencia de las Direcciones Regionales de Educación. El producto será un conjunto de lineamientos y recomendaciones que se- rán base para el trabajo de diversificación en los centros educativos. Nivel operativo: - Construcción de los Proyectos Curriculares de Centro Educativo En este nivel se construyen los programas curricula- res que servirán para orientar el trabajo concreto de los centros educativos. Esta labor se realiza a partir de la Estructura Curricular Básica, contando con las indicacio- nes que hubieren formulado la instancia regional y/o subregional, y se ejecuta atendiendo a las características, necesidades y potencialidades de los educandos con los que se va a trabajar. La tarea consiste en construir los programas curricu- lares de los grados que conforman el ciclo. Para ello se requerirá de un cuidadoso examen de las competencias y las capacidades de las áreas de desarrollo personal, con el fin de determinar qué se trabaja en un grado y qué se trabaja en el siguiente. Al mismo tiempo se procura conseguir una mayor contextualización de los programas. Es importante señalar que lo que se distribuye no son las competencias. Las competencias que se hallan en los programas curriculares de ciclo deben estar presentes también en los programas de grado. Lo que se distribuye son las capacidades, y para esto hay varias alternativas: algunas capacidades se trabajarán en un grado y otras en el grado siguiente; el contenido de una capacidad puede ser repartido en los dos grados; una capacidad puede ser trabajada con un cierto nivel de exigencia en un grado y vuelve a ser trabajada después, pero con una mayor exigencia, etc. Estas posibilidades no pueden ser señala- das con anticipación en la ECB porque dependerán de decisiones de los equipos de docentes. Otro trabajo es la contextualización de los contenidos. Tal como aparecen en la ECB, las capacidades no hacen mención a contenidos específicos. Por el propio carácter nacional de la ECB, las referencias que se hacen allí son generales. Así, por ejemplo, en la ECB se dice que los educandos deberán conocer y utilizar “los alimentos propios de la región”. Pero no puede aparecer así en el proyecto curricular del centro educativo. Allí el contenido deberá ser contextualizado y precisado. Siguiendo el ejemplo, se podrá decir, en Cusco, que los educandos deberán conocer “los alimentos propios del sur andino: papa, cebada, quinua, cañigua, oca, carne de vacuno,... etc.” Mientras que en Tarapoto se tendría que esperar que los educandos conozcan “los alimentos pro- pios del oriente amazónico: carne de paiche o de sajino; yuca, plátano, etc.” El producto de este trabajo serán los programas diver- sificados, aquellos que van a regir el trabajo de los docen- tes en los centros educativos. Estos programas seguirán conformados por áreas y tendrán las mismas competen- cias, pero deberán mostrar con claridad qué es lo que corresponde a un grado y qué corresponde a otro. Esta distribución debe ser mostrada en cada cuadro, para que sea posible ver, en todo momento, lo que le compete a cada uno de los docentes del ciclo. La tarea que describimos deberá ser hecha también en las escuelas unidocentes y multigrado, porque en los programas diversificados se puede ver fácilmente qué le corresponde a cada niño o niña según el grado en que estén, aunque en la práctica trabajen juntos. La construcción de los programas de grado tendrá que ser producto de un trabajo en equipo. En cada centro educativo, los docentes de los grados integrantes del ciclo deberán conformar el equipo dedicado a la construcción de los programas curriculares de grado. No podrán traba- jar solos porque las decisiones que se tomen afectan a todos. Una escuela relativamente grande, con varias secciones por grado, concluirá con un programa hecho entre todos los docentes y válido para todos. Cualquier variante individual será hecha durante la planificación de la acción educativa. El conjunto de programas organizados por los docen- tes de un centro educativo constituye el Proyecto Curri- cular del Centro Educativo, que cobra carácter normativo para dicho centro. Esto quiere decir, por ejemplo, que sihay algún cambio de docentes durante el año escolar, los nuevos docentes tendrán que asumir el proyecto del centro, aunque crean necesario introducir modificaciones al interior de la programación curricular del aula. En ciertos casos puede ser recomendable que el traba- jo sea hecho en equipo, conformado por docentes de varios centros educativos, que se juntan para discutir en conjun- to y hallar soluciones aprovechando la experiencia de todos; pero el producto deberá ser propio de cada centro educativo. Cada uno de estos equipos podría llegar a ser permanente y constituir una Red de Desarrollo Curricu- lar (R.D.C.) que seguirá actuando durante el año como un escenario de discusión, de interaprendizaje, de intercam- bio de experiencias, etc. Una tarea muy importante para las RDC es construir fuentes de consulta respecto a la localidad y la región. Esto es importante porque los programas curriculares exigen en muchos casos que se conozca mejor la historia, la geografía y la cultura del entorno, sobre los cuales no siempre existe bibliografía. Por eso, ayudará mucho con- tar con fuentes construidas progresivamente por los do- centes. Ellos pueden consultar bibliografía, hablar con personas mayores y con experiencia, entrevistar a espe- cialistas y sistematizar así el conocimiento existente, componiendo ficheros o breves monografías que serán útiles para todos. Es importante decir que la construcción de los progra- mas curriculares de centro educativo es tarea ardua la primera vez; puesto que en los años siguientes, en que los programas ya han sido asumidos por el centro educativo, el trabajo consiste en reajustarlos, en función de la expe- riencia ganada y de las variaciones que se produzcan en la realidad de los educandos. - Programación curricular a nivel de aula Una vez que se tiene el proyecto curricular del centro educativo, gracias al cual se sabe qué es lo que se debe trabajar en cada grado, los docentes de los grados respec- tivos tienen que planificar el desarrollo del currículo; en otras palabras, tienen que planificar las acciones educati- vas concretas. Esta es ya una tarea particular, que efectúa cada docente tomando en cuenta las características del grupo de educandos que tiene a su cargo y el ambiente sociocultural donde trabaja. La programación curricular a nivel de aula supone dos actividades, que se efectúan en diferentes momentos: la programación anual y la programación a corto plazo. • La programación anual La programación anual es una previsión, a grandes rasgos, de los elementos que serán tomados en cuenta en la planificación a corto plazo. Entre estos elementos tenemos, principalmente, el tiempo, el calendario de la comunidad, las competencias del currículo. El tiempo: cronología y temporalización La cronología está referida al tiempo escolar disponi- ble para el trabajo educativo, es decir, al tiempo necesario para el desarrollo de la acción educativa en general, que se prolonga durante todo el año, que tiene momentos: semestres, trimestres o, períodos vacacionales. La tempo- ralización en cambio, es el tiempo necesario para que un alumno logre una capacidad o una competencia. Esta distinción permite calcular mejor el tiempo que se va a dedicar al desarrollo del currículo y el cálculo para determinar las fechas en que se van a realizar ciertos eventos: reuniones con los padres, entrega de informes, actividades especiales, etc. La temporalización se determina en función de: la edad de los alumnos, de sus capacidades y actitudes (extraídas del programa), de las estrategias metodológi- cas planeadas; por ello no se sujeta a reglas u horarios fijos. La temporalización no es el resultado de dividir el tiempo (mes, bimestre o trimestre) entre el número de capacidades previstas; es una estimación del tiempo que el alumno necesita para lograr una capacidad o una competencia. Considerando el criterio de temporalización, no cabe organizar un Plan de Estudios que contemple carga hora- ria para cada área porque la consigna que se sigue es “un tiempo a la medida de una programación, no una progra- mación a la medida del tiempo”.